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Cuando se habla de la
presencia de los hispanos en Estados Unidos, muchos dan por supuesto
que éste es el grupo de "inmigrantes" de más reciente presencia.
La historia, sin embargo, demuestra que la presencia hispana en
lo que hoy es Estados Unidos se inició hace más de 500 años en estas
tierras, y posee una rica historia de fe, tradición y aportes.
Los primeros peregrinos
Los primeros "peregrinos"
que llegaron a Estados Unidos hablaban español. No hablamos de aquellos
que fundarían Jamestown en la costa este de Estados Unidos, sino
de quienes, casi 100 años antes, exploraron la región y fundaron
pueblos y conventos en la Florida, las Carolinas, Virginia, Texas,
Nuevo México y California.
Hambre de Gloria
La "leyenda negra" difundida
por historiadores ingleses y franceses durante el Siglo XIX presenta
a los españoles como hombres sedientos de oro, cuyos descubrimientos
y conquistas estaban impulsados por la avaricia.
La más seria historiografía,
sin embargo, demuestra que los conquistadores españoles estaban
impulsados por un conjunto de sentimientos que incluían no sólo
la búsqueda de bienes materiales, sino el deseo de gloria, de descubrir
nuevos horizontes y ciudades míticas como Cibola (las siete ciudades
de oro), El Dorado o la Fuente de la eterna juventud. Así, aunque
el deseo del oro movió a muchos, otros deseaban incorporar nuevos
territorios al reino de España, ponerle nombres a accidentes geográficos
e incorporar a la fe católica a los hombres y mujeres del Nuevo
Mundo.
La aventura española
en América del Norte se remonta a 1512, cuando Ponce de León explora
ambas costas de la península de Florida, a la que bautiza con este
nombre por haberla descubierto el día de Pascua de Resurrección,
también llamada "Pascua Florida". Apenas dos años después, España
nombraba a Don Pánfilo de Narvaez como primer gobernador de la Florida.
A la aventura de Ponce de León siguen rápidamente otras: En 1519
Alfonso Alvarez Pineda recorre la costa del golfo desde Florida
hasta Texas; en 1521 Gordillo y Quexos exploran la costa atlántica
hasta el Cabo de Hatteras en la actual Carolina del Norte; y apenas
dos años después, Esteban Gomes explora la costa atlántica norteamericana
hasta Nueva Escocia, en el nórdico estado de Maine. Insaciable explorador,
Esteban Gomes recorrerá, dos años más tarde, los ríos Hudson, Delaware
y Connecticut, cubriendo territorio del actual Noreste norteamericano
hasta Canadá.
La acción misionera 1524
marca uno de los episodios más épicos de la aventura española en
Norteamérica: la llegada de los primeros misioneros franciscanos
a la región suroeste del actual Estados Unidos. Los descubridores
españoles, con todas sus limitaciones y ambiciones, eran hombres
de fe. Durante sus largas travesías marinas, los exploradores acostumbraban
a rezar cada mañana una breve pero elocuente oración: "Bendita sea
la luz y la Santa Vera Cruz y el Señor de la Verdad y la Santa Trinidad
Bendito sea el día y el Señor que nos lo envía bendita sea el alba
y el Señor que nos la manda".
Por eso, la empresa del
descubrimiento y la conquista, no podía ser entendida sin la evangelización.
Así, en 1530, cuando
Lucas Vásquez de Ayllón ya había establecido el pueblo de San Miguel
de Gualdape en el río Savannah -en el actual estado de Georgia-
y el valeroso Alvar Nuñez Cabeza de Vaca (ver recuadro) recorría
un extenso territorio registrando pueblos, paisajes y costumbres,
Fray Andrés de Olmos fundó el pueblo de Tampico, en lo que hoy es
el estado de Texas.
Figura clave de la evangelización
y primer investigador de las creencias y costumbres de los pueblos
prehispánicos, Fray Andrés se dedicó a la evangelización de los
Mexicas, que entonces poblaban el norte de México y el actual sudoeste
de los Estados Unidos. El misionero escribió la primera y muy completa
"Arte de la lengua mexicana". Además, escribió una sorprendente
obra espiritual, El "Tratado sobre los siete pecados mortales",
en náhuatl. El libro es una adaptación a la realidad del Nuevo Mundo
de la obra homónima de San Vicente Ferrer, el gran predicador de
judíos y musulmanes del S. XIV.
Descubriendo y Evangelizando
Mientras tanto, la obra
de descubrimiento y evangelización española de lo que es hoy Estados
Unidos continuaba. Cabeza de Vaca entraba en contacto con las poblaciones
nativas de los actuales estados de Nuevo México, Arizona y Texas
-donde realizaría la primera operación quirúrgica en Norteamérica-.
En 1539, otro misionero,
Fray Marcos de Niza (ver recuadro) encabeza una expedición a Nuevo
México, donde entra en contacto con los indios Zuni. Su retorno
a la Ciudad de México despertaría el entusiasmo que impulsó el descubrimiento
y la gran obra evangelizadora del sudoeste del actual Estados Unidos.
Mientras Fray Marcos
se dirigía a Nuevo México, otro explorador, Hernando de Soto, salía
de Cuba para remontar el río Mississippi hasta los grandes lagos
al norte del hoy estado de Illinois.
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