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Testimonios
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La Hermanita Anne de ColombiaToda una vida entregada al servicio, en las Hermanitas de la Pobreza |
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A lo largo de 61 años la Hermana Anne Montoya ha servido con las Hermanitas de la Pobreza llena de gran alegría y entrega. La Hermana Anne, nació el 8 de Diciembre -Solemnidad de la Inmaculada Concepción- de 1918 en La Ceja, Colombia. Proviene de una familia de 13 hermanos, 8 hombres y 5 mujeres. De ellos, cuatro fueron religiosas y uno, sacerdote Jesuita. En el diálogo con la Hermana Anne, pudimos darnos cuenta que toda su vida está llena de hermosas historias y que incluso un miembro de su familia supo entregarse al Señor Jesús hasta el punto de derramar sangre. La Hermana Anne cuenta que en el año 1936 su primo Eugenio Ramírez Salazar murió torturado en la Guerra de España, y el 25 de Octubre de 1992 fue beatificado por el Santo Padre Juan Pablo II. Cuando era una niña la Hermanita colombiana cuenta que visitaba con frecuencia a los Sacerdotes Jesuitas acompañada de todos sus hermanos. Ella disfrutaba y le interesaba mucho escuchar acerca de los trabajos de las misiones que realizaban los sacerdotes. Todas estas experiencias junto con la gran fe que había en su familia,hicieron que a la temprana edad de 13 años experimente el llamado de Dios. "Desde muy pequeña sentía en mi corazón el llamado del Señor", señaló. Ingresó al convento a los 16 años y recibió los hábitos como religiosa tres años después en 1938 en Medellín, Colombia, en el convento de las Hermanitas de la Pobreza. Poco tiempo después fue enviada a su primera misión en los Estados Unidos a la ciudad de Detroit en el estado de Michigan. A partir de entonces, ha desempeñado su servicio pastoral en 30 localidades diferentes de Las Hermanitas de la Pobreza y desde hace ocho años vive en Denver. Su congregación busca servir a los pobres y enfermos, a quienes más necesitan, siempre en un espíritu de pobreza. La sabiduría de sus años, se trasluce a través de la convicción de sus palabras. "Todo lo que yo hago es en acción de gracias, porque verdaderamente yo no tengo nada, todo lo que yo tengo es de Él y lo único que yo tengo son mis pecados". Para la Hna. Anne, la renuncia más fuerte que ha tenido en su vida fue venirse a vivir a Estados Unidos y dejar a su familia. "Porque siempre fuimos y seguimos siendo una familia muy unida", añadió. Entre las peticiones diarias que hace al Señor, la Hna. Anne señaló que lo que más le pide al Señor y a la Madre Santísima es por las vocaciones y por la perseverancia de aquellos que deciden consagrar su vida al Señor. "También rezo mucho por todas aquellas personas que se olvidan de agradecerle a Dios por las gracias que Él les concede día a día". La alegre y entusiasta Hermanita colombiana se dirigió a todos los jóvenes y les dijo que recen y le pidan al Señor y a la Virgen para que les ayude a descubrir su verdadera vocación. "Una vocación es una cosa muy linda, porque hay mucho que aprender". A la edad de 82 años ella ve la vida como el más precioso regalo que Dios le ha dado y cada día al levantarse reza ... "Gracias Dios. Gracias por otro día más de vida". Sus hermanas de comunidad señalaron que la Hna. Anne es una gran inspiración para ellas, y dan gracias a Dios por tenerla entre ellas compartiendo su vida y su vocación. Si desea ponerse en contacto con las Hermanitas de la Pobreza, puede comunicarse al teléfono 303-433-7221. |
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