Misioneras
de la Caridad en Denver : sirviendo a los más pobres entre
los pobres
"Ama
hasta que te duela, si te duele es la mejor señal",
Madre Teresa de Calcuta
Por la Hermana
Judy, MC.
Mi nombre es
Hermana Judy, MC y pertenezco a las Misioneras de la Caridad. Nací
en India en una familia Hindú, tengo dos hermanos y una hermana.
Mi mamá murió cuando yo estaba en segundo grado y
mi papá tuvo que criarnos y educarnos a mí y a mis
hermanos, yo soy la menor de todos.
Mi hermano
mayor fue a un colegio católico y ahí se convirtió
al catolicismo, también yo fui a un colegio católico,
que estaba a cargo de las Hermanas de la congregación "Las
Siervas de María" y al empezar a estudiar el catecismo
empecé a conocer a Cristo y a la Iglesia, así encontré
al verdadero Dios. Cuando yo era hindú alababa a muchos dioses,
el sol, la luna, los árboles, el agua, etcétera, pero
estas son las cosas que Dios ha creado, no son Dios, y yo quería
saber quién era Dios de verdad.
Siempre quise
ser hermana así que le rece mucho a la Madre de Dios, pero
no sabía a que congregación entrar, y las Misioneras
de la Caridad todavía no trabajaban en mi ciudad cuando yo
estaba estudiando. Entonces, no conocía a Madre Teresa ni
el trabajo que hacía. Sin embargo, en 1973, cuando estaba
terminando el colegio, unas hermanas de otra congregación
fueron al colegio para presentarse y hablarnos sobre su trabajo
y nos llevaron folletos de diversas congregaciones. En uno de esos
folletos pude leer sobre la Madre Teresa y su trabajo. En él
se hablaba de cómo ella cuidaba de los enfermos, de personas
moribundas que estaban en la calle y también de pequeños
niños que ella recogía de la basura o de la calle
y como ella los cuidaba. Este folleto me hizo pensar en Dios, me
di cuenta de lo mucho que Dios me quería y cuantos dones
me había regalado: una mente lúcida para pensar, capacidad
para estudiar, la gracia para elegir entre el bien y el mal y el
haberme escogido para ser su hija adoptiva por medio del Bautismo,
lo cual es un preciosísimo regalo en mi vida. Así
que decidí que quería hacer algo por Dios en mi vida,
y pensé que si bien yo no podía ver a Dios con mis
ojos, en la Biblia Jesús decía: "Cuanto hicistéis
a uno de estos hermanos míos más pequeños,
a mí me lo hicistéis". Estas palabras se hicieron
vida en mi corazón y en mi mente, así que en 1974,
decidí escribir una carta a la Casa Madre de las Misioneras
de la Caridad en Calcuta y en un mes recibí la respuesta
y la aceptación. Luego tuve que pedir permiso a mi padre
y a mi hermano mayor para poder ir a Calcuta y ellos me dijeron:
"Tú tienes que tomar las decisiones en tu vida, nosotros
no te vamos a decir anda o quédate."
Así
que aquí estoy, en Denver. Tengo la gran oportunidad de servir
al Señor Jesús en mis pequeños hermanos y hermanas
en Seton House donde servimos a personas que sufren con la enfermedad
del virus del SIDA. Y tratamos de velar por sus necesidades psicológicas
y espirituales. Nosotras esperamos que mediante nuestro amor y compasión
ellos puedan experimentar el amor de Dios en su vida, aquí
en la tierra.
También
enseñamos catecismo en la parroquia del Sagrado Corazón
en Denver a los niños que van a la Escuela Pública.
En nuestra casa en Seton, también preparamos a los padres
y padrinos de los niños que serán bautizados en la
parroquia del Sagrado Corazón.
Visitamos a
personas mayores que no pueden salir de sus casas y a sus familias.
Tocamos las puertas y si alguien nos abre, le pedimos que nos deje
entrar para visitarlo, les hablamos de Dios y de cuanto Él
los ama. Algunos de estas perasonas que no pueden movilizarse fuera
de sus casas, viven muy solos y no tienen a nadie que escuche sus
problemas, por eso en nuestras visitas nosotros los escuchamos y
rezamos con ellos por sus problemas. Y si necesitan nuestra ayuda
tratamos de limpiar su casa y de hacer o llevar los recados que
necesitan.
Cuando visitamos
familias, llevamos la imagen de Nuestra Señora de Fátima
y les enseñamos como rezar el rosario, algunos de ellos han
olvidado como rezarlo. A través de la imagen de Nuestra Señora
estamos reencontrando a muchas familias. Cuando una familia se junta
con otra familia para rezar el rosario piden que la imagen de Nuestra
Señora se quede también en sus casas, así se
va expandiendo y podemos visitar más familias cada vez.
También
visitamos asilos donde viven enfermos y ancianos, algunos de ellos
no tienen a nadie que los vaya a visitar o cuidar y nosotras nos
convertimos en hijas para ellos, los escuchamos y ellos nos comparten
los dolores y los sufrimientos de su vida, nosotras tratamos de
consolarlos con nuestras oraciones y apoyo. Ellos siempre esperan
nuestras visitas.
En el día
de acción de gracias por la Beatificación de Madre
Teresa, preparamos a las familias que visitamos para consagrarse
al Sagrado Corazón de Jesús y al Sagrado Corazón
de María. Ese era uno de los grandes deseos de Madre Teresa
y siempre nos alentaba a buscar más familias para que se
consagren a ellos. En total tenemos 27 familias consagradas el 22
de Septiembre, en la parroquia del Sagrado Corazón durante
una misa, luego de ésta, celebramos juntos con una deliciosa
comida de frijoles, arroz, y tamales.
Estamos muy
agradecidas a Dios por todas sus bendiciones para con nosotras y
por nuestra pobreza. Rogamos al Señor para que por medio
de la intercesión de nuestra bendecida Madre Teresa, podamos
ser fieles a nuestro carisma. Por favor recen por nosotras para
que no estropeemos el trabajo de Dios.
Las hijas
de la Madre Teresa de Calcuta, las Misioneras de la Caridad, viven
en Seton House en Denver. Ellas son cuatro hermanas que entregan
su vida a diario para servir al Señor en las personas más
pobres entre los pobres. La Hermana M. Vincenta, MC como superiora,
y las Hermanas M. Judy MC , M. Sharon, MC y M. Philomena, MC, forman
la comunidad.
Si quieres
comunicarte con ellas o ayudarlas y apoyarlas en su misión
en Denver, puedes ubicarlas en Seton House, 1840 Grant St., Denver
al teléfono (303) 860-8040.
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