Trabajando
inteligente e incansablemente se puede hacer la diferencia en la
naturaleza de las leyes
Presidente Bush firma ley que prohíbe el aborto por nacimiento
parcial
Por Monseñor
Carlos Chaput, O.F.M. Cap.
Este miércoles,
5 de noviembre, el Presidente Bush firmó una ley que prohíbe
los abortos por nacimiento parcial. Ésta es la primera restricción
federal seria que se realiza en 30 años. Miles de personas
buenas, católicas como no-católicas, dentro y fuera
del gobierno, han trabajado duramente para que llegue este día.
Es un momento de gratitud y oración.
Por su puesto,
quienes apoyan el aborto desafiarán la prohibición
inmediatamente a través de las cortes. Pero extraño
como pueda sonar, deberíamos agradecerles, porque haciendo
esto, nos recuerdan una vez más lo que el movimiento "pro-elección"
significa realmente.
El aborto por
nacimiento parcial es matar a un niño no-nacido en avanzado
proceso de gestación, en el canal de nacimiento; en otras
palabras en el proceso de estar naciendo. El doctor inserta una
aguja en la base del cráneo del niño. Después
extrae los tejidos del cerebro del cráneo del niño.
Es el tipo de procedimiento que asociamos con películas de
terror baratas de los años ´50. Con la diferencia que
esta inhumanidad es real.
El aborto es
siempre un acto intimidante y violento. Lo que hace que el aborto
por nacimiento parcial sea tan repugnante es el especial salvajismo
del procedimiento, la inocencia de la víctima y las gimnasias
mentales que los defensores "pro-elección" utilizan
para oscurecerlo y justificarlo.
Cuando la Corte
Suprema de Estados Unidos descriminalizó el aborto en 1973
con la decisión Roe vs. Wade, los promotores del aborto nos
dijeron piadosamente que su único interés era lograr
que el aborto sea "legal, seguro y poco común".
Sí, lo admitieron, el aborto fue desafortunamente y siempre
el útlimo recurso, pero algunas veces era "necesario"
por la salud de la madre.
Después
de tres décadas, con aproximadamente 1 millón de abortos
al año en los Estados Unidos, los publicistas de "pro-elección"
han reorganizado su argumento. Ahora ellos venden abortos como algo
vital para la libertad de las mujeres, y mienten y distorcionan
el idioma inglés para hacerlo.
"Mentira"
es exactamente la palabra. Durante el reciente debate en el congreso
sobre el aborto por nacimiento parcial, los promotores del aborto
seguían argumentando que Roe vs. Wade legalizó el
aborto sólo en el primer trimestre. Esto es una mentira.
Roe legalizó el aborto por cualquier motivo relacionado a
la salud de la madre sin interesar cuán holgadamente
sea definido- hasta el momento del nacimiento. Y los activistas
del aborto han peleado cualquier intento de restringir el aborto
porque entienden cuan dramático fue Roe.
George Orwell
alguna vez escribió que el asunto central del uso del lenguaje
político en nuestro tiempo es "la defensa de lo indefendible".
Nada muestra más claramente esto que el debate sobre el aborto
por nacimiento parcial. Los activistas de "elección"
llaman al aborto por nacimiento parcial de todo, pero menos lo que
realmente es: un tipo de infanticidio. Es un acto de violencia tan
crudo que repela y disgusta incluso a muchos promotores del aborto
por lo que sólo dos vetos del pasado presidente Bill
Clinton lo guardaron para ser declarado fuera de ley por el Congreso
años atrás.
En todo aborto
por nacimiento parcial, el abortista toma la cabeza de un niño
con vida en sus manos mientras lo va matando. Ninguna manipulación
del lenguaje de los defensores de la "elección"
puede ocultarlo.
Las firmas
de prohibición del aborto por nacimiento parcial esta semana
nos recuerdan dos cosas. Primero, si los católicos y otras
personas de buena intensión trabajan incansable e inteligentemente,
podemos realmente hacer una diferencia en la naturaleza de nuestras
leyes. Podemos empezar a restaurar la protección legal por
la santidad de la vida humana.
Segundo, aún
tenemos un largo camino por delante. Por ello, en medio de nuestra
gratitud, debemos volcarnos aún más sinceramente a
rezar.
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