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Se
realizará en Denver Congreso Eucarístico
El domingo 17
de Septiembre se llevará a cabo en la Arquidiócesis
de Denver el Congreso Eucarístico desde el mediodía
hasta las 6:00 pm. Este gran evento con motivo del Gran Jubileo
2000, se realizará en el Coliseo Magness del Centro Ritchie
de la Universidad de Denver (University Blvd. y Butchel). Todos
los fieles están invitados a participar. Las inscripciones
son gratis, pero hay que registrarse previamente llamando al 303-722-4687
ó a través de Internet en: http://www.archden.org/
Los boletos deben ser solicitados antes
del 15 de agosto del 2000.
Conferencistas
del Congreso Eucarístico
- El Eminentísimo Señor Cardenal Darío
Castrillón Hoyos, Prefecto para la Congregación
del Clero, dará su ponencia a las 2:30 pm sobre "La
Eucaristía: semilla de la Nueva Evangelización".
El Cardenal Castrillón fue Obispo de Pereira, Colombia
y Arzobispo de Bucamaranga, Colombia. Sirvió como Secretario
del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) desde 1984 hasta
1987, y como Presidente del CELAM desde 1987 hasta 1991.
En 1996, el Santo Padre lo nombró Prefecto para la Congreación
del Clero, donde continúa sirviendo. Su Eminencia también
fue nombrado uno de los tres co-presidentes de la Asamblea Especial
para América del Sinodo de Obispos en 1997.
- El Excelentísimo Monseñor Sean O'Malley, O.F.M.
Cap., Obispo de Fall River, Massachusetts, dará
su ponencia a la 1:00 p.m. sobre "La Eucaristía: Fuente
de Vida para la Iglesia".
Monseñor O´Malley, un Franciscano Capuchino, fue muy activo
en trabajo social con las comunidades Hispanas, Portugueses y
Haitianos, antes de haber sido nombrado Obispo de St. Thomas en
las Islas Vírgenes en 1984.
Fue nombrado Obispo de Fall River en 1992, y paticipó en
la Asamblea Especial para Oceanía del Sínodo de
Obispos en 1998. Sirvió como Visitador Apostólico
para varios seminarios en América Central y el Caribe,
y ha servido a la Conferencia Nacional de Obispos Católicos
y la Conferencia Católica de los Estados Unidos en variados
comités.
¿Qué
son, cuándo y por qué se realizan los Congresos Eucarísticos?
El primer congreso
eucarístico internacional se celebró en 1871 en Lille,
Francia, gracias a la iniciativa de Emilie Tamisier, quien llevó
a cabo la visión de San Pedro Julián Eymard, su padre
espiritual, fundador de la Congregación del Santísimo
Sacramento. La visión de este santo sacerdote, apóstol
de la Eucaristía, era portar el fuego de la Eucaristía
a los cuatro ángulos de la tierra. Combatiendo, así,
con la catequesis eucarística la ignorancia y con el culto
de la adoración la indiferencia respecto a Jesucristo en
su misterio eucarístico. Esto ocurrió en la segunda
mitad del siglo pasado, donde ya se podía sentir con fuerza
esa secularización que hoy es aún más grave:
un mundo que piensa poder vivir sin Dios.
Y así
con gran dificultad se celebró el primer congreso. En los
primeros años se celebró casi un congreso cada año,
a través de las obras eucarísticas. Con el Papa Pío
X se celebró el primer Congreso Eucarístico Internacional
en Roma, en 1905. Con este congreso se hizo también una moción
sobre la comunión frecuente de los niños. Hasta el
inicio del siglo XX, se hacía la comunión raramente,
los niños iban a comulgar sólo a los doce o trece
años. Los primeros congresos se dedicaron a difundir esta
comunión frecuente, a preparar a la gente a la comunión.
Con el Papa
Pío XI los congresos alcanzaron otros lugares del mundo,
como en Manila, Filipinas, donde se celebró en 1937 y donde
por primera vez se habló de "una nueva evangelización".
Algo muy interesante, porque todavía hoy se debe continuar
esta Nueva Evangelización y hacer conocer mejor el misterio
eucarístico, para poderlo vivir, porque muchos, incluso en
estos años no lo conocen lo suficiente.
Se dio un cambio
en la forma del Congreso a partir de 1960 cuando se celebró
en Munich, Alemania. Por primera vez el momento culminante fue llamado
"statio orbis" ya que en el centro del evento se colocó la
celebración eucarística y no la tradicional procesión.
Ésta se continuó realizando pero antes -en los años
'50- la procesión era el momento culminante. Después,
el Concilio Vaticano II confirmó también la celebración
de la Eucaristía como el culmen de la celebración.
Sin embargo, no podemos olvidar la necesidad de la adoración,
del culto eucarístico fuera de la Misa y de la procesión
-donde confesamos al mundo nuestra fe en Jesús presente en
el Santísimo Sacramento- para interiorizar y profundizar
más en la misma celebración.
A partir de
1960 se comienza a estudiar la Eucaristía bajo aspectos como
la dimensión social, del compartir, de la solidaridad, de
la paz y de la libertad, como fue, por ejemplo, el tema del Congreso
de Breslavia, Polonia, en 1997.
Al recurrir
al fundamento mismo de la doctrina eucarística, tal como
siempre ha sido meditada y vivida en la Iglesia, se capta el dinamismo
del amor y sus consecuencias, no solamente en el plan espiritual
y comunitario en la Iglesia, sino también en la sociedad
misma: Jesucristo, Pan partido para la salvación del mundo.
El congreso
Eucarístico Internacional realizado en Roma en Junio con
ocasión del Gran Jubileo del 2000, tuvo como tema "Jesucristo,
único Salvador del mundo: Pan para la nueva vida", para celebrar
en el año jubilar la Encarnación de Jesucristo, mostrando
el vínculo de Cristo, del Verbo Encarnado, con la Eucaristía.
Es el mismo Cristo, nacido hace 2000 años que continúa
viviendo con nosotros, ofreciéndose por nosotros, en el Santísimo
Sacramento.
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