Navegador

Columnas de opinión

Noticias

Actividades

Historia Central

Cables

Santos de hoy

Parroquias con
misas en español

Entrevista

El Norte de Colorado da la bienvenida a nuevo Obispo Auxiliar de Denver

Mons. José Gomez, nacido en Monterrey-México, dialoga con El Pueblo Católico

El pasado 23 de enero, el Papa Juan Pablo II anunció un regalo muy especial para los católicos del Norte de Colorado: el nombramiento de Mons. José Gómez como nuevo Obispo Auxiliar de Denver.

Mons. Gómez, hijo de una familia mexicana de Monterrey de intensa vida cristiana, trae a la Arquidiócesis de Denver una rica y vasta experiencia. En efecto, el nuevo Obispo Auxiliar, un amante de los deportes -ahora interesado en los Denver Broncos- que se graduó en contabilidad, ha tenido una extensa experiencia pastoral con los jóvenes, los matrimonios y los hispanos.

Mons. Gómez, que durante varios años ha presidido la Asociación Nacional de Sacerdotes Hispanos (ANSH), conversó con El Pueblo Católico sobre sus esperanzas pastorales, sus anhelos y sus expectativas puestas en los fieles del Norte de Colorado, especialmente los hispanos.

El Pueblo: ¿Como supo de su nombramiento como Obispo Auxiliar de Denver?

Mons. Gomez: Monseñor Chaput me llamó hace unos días y me dijo que Su Santidad me había nombrado Obispo Auxiliar de Denver. Como se pueden imaginar, yo no tenía palabras. Y le pregunté: "Arzobispo, ¿está seguro que está llamando a la persona correcta?". Después que él me lo confirmara, llamé al Arzobispo Gabriel Montalvo, Nuncio Apostólico de los Estados Unidos, y le confirmé que aceptaba el nombramiento del Santo Padre. Después de esas llamadas, me fui a la capilla a rezar y a pedirle a Dios la gracia necesaria para realizar este trabajo.

El Pueblo: ¿Cómo descubrió su vocación al sacerdocio?

Mons. Gomez: Fui a escuelas de primaria y secundaria dirigidas por los Hermanos Maristas. Debido al ejemplo de los hermanos y los sacerdotes quienes celebraban la misa, comencé a abrir la posibilidad de entrar en la vida religiosa o ser un sacerdote. A través de su ejemplo, aprendí más de mi fe, especialmente la devoción a la Santa Madre.

Pero ya fue en la universidad, cuando tenía 18 años, que me uní al Opus Dei. Quería tomar mi fe seriamente, y vi en el Opus Dei un buen camino para intentar hacer esto.

Ahí comencé a pensar en el sacerdocio y cuando terminé la universidad, los directores del Opus Dei me pidieron que vaya a Roma y estudie teología. Recé sobre ello y comencé a verlo como una opción. Hablé con mis padres y ellos estaban muy contentos que vaya a Roma. Bueno, fui a Roma y comencé a sentir una atracción muy fuerte por el sacerdocio. Hablé con el Obispo-Prelado del Opus Dei y le dije que estaba interesado en ser sacerdote.

De adolescente alguna vez pensé en ser sacerdote, pero fue en Roma que esa idea maduró hasta el punto que la pude entender y aceptar.

El Pueblo: ¿Qué es lo que más le atrae de ser sacerdote?

Mons. Gómez: ¡Estar con la gente! Me gusta mucho estar con la gente, conversar con ellos, ayudarlos, dándoles ayuda espiritual.

MÁS SOBRE EL OPUS DEI

El Pueblo: ¿Nos puede contar más sobre el Opus Dei? ¿Cuál es su carisma?

Mons. Gomez: Opus Dei es la palabra latina para "Obra de Dios" y es una institución de la Iglesia que ayuda a la gente a practicar su fe de una mejor manera. La mayor parte de los miembros del Opus Dei son laicos, ellos viven en medio del mundo. Tratamos de darles los medios necesarios para que practiquen su fe dándoles una formación teológica y espiritual, así pueden estar en medio del mundo y ser capaces de tener una fe sólida y también poder ayudar a otros haciendo apostolado personal.

La idea prinicipal y lo novedoso del Opus Dei es lo que el fundador llama santificación del trabajo. ¿Y qué significa esto? Significa que todos pueden lograr su santidad haciendo su trabajo ordinario. Esto es siendo capaz de convertir o transformar las cosas ordinarias en algo divino, y todo esto lo haces para la gloria de Dios. Esto es una novedad porque el fundador empezó a hablar sobre ello en 1928, antes de realizarse el Concilio Vaticano II.

Jerarquicamente, el Opus Dei es considerado una Prelatura Personal. No tiene la misma estructura canónica de los movimientos. Tiene muchas similitudes con los movimientos y las órdenes religiosas o diocesanas, pero es una estructura jurídica distinta. La idea más sencilla de explicarlo es diciendo que es como una diócesis pero sin territorio.

EXTENSA EXPERIENCIA EN PASTORAL HISPANA

El Pueblo: ¿Cuál es su experiencia pastoral con la comunidad hispana?

Mons. Gomez: Después de mi ordenación, trabajé por tres años en España, luego regresé a México y estuve ahí durante siete años como sacerdote, y trabajé principalmente con jóvenes, universitarios y estudiantes de secundaria. Estaba encargado de la Pastoral Juvenil en Monterrey. He realizado retiros, diferentes tipos de reuniones con laicos, consejería y la celebración de los sacramentos. Después vine a Houston y pocos meses después que llegué aquí, Mons. Fiorenza, Obispo de Galvestone me pidió que ayude con la comunidad de hispanos de la Iglesia de San Bartolomé en Katy, Texas. En ese entonces, hace 14-15 años atrás era una comunida hispana pequeña. Desde aquel entonces he servido a esa comunidad con el trabajo que se realiza en una parroquia: celebración de la misa los domingos, matrimonios, bautizos, grupo de jóvenes, estudios de Biblia y grupos de oración.

Ahora la comunidad es muy grande, la parroquia cuenta con 2,500 familias y por lo menos el 50% son hispanas.

También formo parte de organizaciones hispanas como la Asociación Nacional de Sacerdotes Hispanos (ANSH), la National Catholic Conference of Hispanic Ministry and the National Plan for Hispanic Ministry in the Region.

El Pueblo: ¿Nos podría contar un poco más de la misión de la Asociación Nacional de Sacerdotes Hispanos (ANSH)?

Mons. Gomez: Ante la necesidad de que los sacerdotes hispanos trabajen juntos y se puedan ayudar mutuamente, en 1990 se funda la ANSH. En los 80 hubo necesidad de una red nacional de sacerdotes hispanos que se apoyen mutuamente, compartan dones y promuevan vocaciones al sacerdocio. La ANSH ayuda tambíén a que los sacerdotes hispanos tengan un sentido de comunidad.

Tenemos una convención anual que se realiza en diferentes ciudades -una de las primeras se realizó en Denver-. Publicamos un boletín, un directorio nacional de sacerdotes hispanos, tenemos una página en Internet. Probablemente hayan alrededor de 2000 sacerdotes hispanos en los Estados Unidos. Estamos apoyando el Seminario Hispano Nuestra Señora de Guadalupe y tenemos reuniones regionales por lo menos una vez al año.

El Pueblo: El Seminario Hispano Nuestra Señora de Guadalupe que se encuentra en Ciudad de México es otra de las iniciativas para la comunidad hispana en la que Ud. participa directamente. ¿Puede contarnos un poco más sobre este seminario?

Mons. Gómez: La idea es promover las vocaciones y es una de mis prioridades como sacerdote. El gran problema que tenemos con las vocaciones hispanas al sacerdocio en Estados Unidos es que hay diferencias en los estudios de los jóvenes de los países de América Latina y también hay problemas en el idioma. Los seminarios americanos están orientados para muchachos americanos.

Había que buscar un ambiente donde ellos se puedan sentir cómodos y puedan fortalecer su vocación y luego regresen y continúen su formación en los Estados Unidos.

El Pueblo: ¿Por qué cree que hay crisis de vocaciones al sacerdocio?

Mons. Gómez: Hay muchos factores. Cuando yo era pequeño la familia era muy sólida. Ahora, algunas veces la estructura de la familia es muy débil o no existe, entonces es muy difícil para un joven tener el juicio para pensar en la vocación al sacerdocio.

Otro motivo es la sociedad materialista y secularista en la que vivimos. Para poder escuchar a Dios, necesitamos tener algo de vida espiritual, cuando toda la sociedad te aleja de ello, es muy difícil escuchar el llamado.

Otra razón, que nosotros acentuamos en la ANSH es el buen ejemplo que el sacerdote debe dar. Nosotros somos modelos para los niños, si estamos felices por nuestra vocación de sacerdotes, vamos a atraer a otros. Desafortunadamente durante muchos años no hemos tenido eso. Recuerdo que cuando era pequeño y conocía a los sacerdotes de las parroquias, especialmente los más jóvenes, pensaba: "yo quiero ser como ellos". Ahora, en nuestros días, se nos ve distantes, sin entusiasmo por nuestra vocación, lo que hace difícil a los niños pensar: "yo quiero ser como él".

DEVOCIÓN A SANTA MARÍA

El Pueblo: Ud. viene de un país con una gran devoción a Santa María. ¿Qué rol tiene María en la vida del sacerdote y en la vida de todo cristiano?

Mons. Gomez: Para mí, la Madre Santa ha sido una verdadera madre desde que yo era niño. Recuerdo que tenía una imagen de la Madre Santa en la mesa de noche al costado de mi cama. Ella es una fuente de fortaleza y amor en todo momento pero especialmente en momentos difíciles en mi vida como sacerdote. Yo siempre acudo a la Madre Santa y Ella está siempre ahí para mí. Su ejemplo fortalece nuestra fe y nos ayuda a todos los cristianos a practicar nuestra fe.

LOS LAICOS TIENEN UNA GRAN RESPONSABILIDAD EN LA IGLESIA

El Pueblo: Ud. tiene mucha experiencia de trabajo pastoral con laicos. ¿Qué piensa de la misión del laico en la Iglesia?

Todos somos Iglesia, creo que esto es lo primero que los laicos deberían tomar en cuenta. En el pasado, en la cabeza de muchos, la Iglesia eran los obispos, los sacerdotes, las religiosas. El hecho es que todos somos Iglesia. Creo que la primera misión de los laicos es la responsabilidad de realizar la misión que la Iglesia les encomienda. Primero viviendo su fe y segundo predicando el Evangelio con su ejemplo y también hablando de él.

Creo que en relación a la Nueva Evangelización que el Santo Padre viene predicando, el 90% de la responsabilidad de llevarla a cabo recae sobre los laicos. En el pasado era sobre los sacerdotes, las monjas y las congregaciones religiosas, pero ahora son los laicos quienes deben hacer posible que suceda.

Por su puesto que para que esto suceda, necesitan formación doctrinal y una sólida formación en la fe para ser capaces de vivir en una sociedad materialista y que está en contra de su fe.

El Pueblo: Estados Unidos tiene una amplia población juvenil. ¿Cuál cree Ud. que es la mejor manera de evangelizar a los jóvenes, cómo debe ser la pastoral con ellos?

Mons. Gomez: Primero que nada hay que hablarles con la verdad. A pesar que ellos están distraídos con lo material, ellos sienten una atracción por la verdad. Ellos valoran lo que es auténtico, entonces nosotros no debemos tener miedo de decirles la verdad, que esto está mal y esto está bien. Pero algunas veces tenemos miedo, y por el temor de no perderlos, no les decimos la verdad.

Y otra manera de evangelizarlos es ofrecerles el sentido de comunidad. A los jóvenes les gusta estar entre amigos. Hay que otorgarles este sentido de comunidad dentro de la Iglesia. Necesitamos ayudarlos para que la Iglesia les atraiga.

En cuanto a los jóvenes hispanos, ellos están deslumbrados con el materialismo y no tienen las defensas para enfrentar ello. Además está el problema cultural y tienen que hacer cosas para ponerse al nivel de la cultura dominante. Muchas veces ello va contra sus propios principios, como es: revelarse a sus papás, consumir drogas, alcohol. Tentaciones que son quizá fuertes en la adolescencia, pero que se hacen más grandes con el problema de falta de inculturación.

Sin embargo, yo creo que es posible la evangelización de ellos siempre y cuando haya una fe sólida y que vean modelos de vida.

El Pueblo: ¿Cuál cree que es el rol de las familias hoy en día?

Mons. Gomez: Creo que el apostolado que realice la familia es muy importante para la Iglesia y comienza con el esposo y la esposa, que entiendan el don que han recibido de Dios, su vocación al matrimonio, el don de los hijos y la responsabilidad que tienen de transmitir la fe a la siguiente generación. Es un trabajo duro pero es una hermosa responsabilidad, porque los niños aprenden desde que nacen.

UTILIZAR LOS MEDIOS TECNOLÓGICOS PARA LA EVANGELIZACIÓN

El Pueblo: ¿Qué piensa del uso de las nuevas tecnologías como el Internet, como medio de evangelización en la Iglesia?

Mons. Gómez: Creo que debemos usar esos medios, es un gran instrumento para difundir la fe. Creo que existe gran número de iniciativas, pero también creo que necesitamos trabajar juntos y ver cómo usamos esos medios.

Por ejemplo para la catequésis de los niños, los niños ahora pasan la mayor parte del tiempo frente a una computadora. Es una gran herramienta. Sin embargo, es muy peligroso también, al menos a través de Internet porque muchas cosas malas se encuentran ahí también. Pero pienso que necesitamos invertir tiempo en esto, no importa lo que nos tome, necesitamos utilizar estos medios para la evangelización.

AYUDA MUTUA ENTRE LAS IGLESIAS DEL NORTE Y EL SUR DE AMÉRICA

El Pueblo: ¿Cómo la Iglesia en América Latina y la Iglesia en los Estados Unidos pueden ayudarse mutuamente?

Mons. Gómez: Los católicos en Estados Unidos le ofrecen a los católicos latinoamericanos un gran ejemplo de compromiso de fe. Para darles un ejemplo, cuando yo era niño, durante la Semana Santa o durante el verano solíamos ir a la Isla South Padre en Texas. Recuerdo ir a misa todos los días y estaba sorprendido del número de personas que iban. En México algunas personas van a misa diariamente pero no en el número visto en Estados Unidos. El ver eso era sorprendente para mí. Lo segundo es la disciplina y la estructura de la Iglesia. Este es un gran don que tenemos en los Estados Unidos. Cuando mis amigos vienen de México, van a la misa de los domingos y no pueden creer lo callado y ordenado que es todo. Aquí la gente comprende que es importante lleagar a tiempo a misa.

La gran comunidad suele ver la presencia de los inmigrantes hispano-hablantes simplemente en términos económicos. Sí, una gran cantidad de trabajo que está siendo realizado contribuye a la economía, pero esta realidad tiene que ser vista también en términos espirituales. Dios tiene un plan y da un sentido a los valores de fe y cutlura que los hispanos traen a este país. Estados Unidos es el país más poderoso en el mundo, pero hay una separación entre fe y cultura . La disciplina de la cultura americana y la fe de la cultura hispana es como una bomba atómica de energía espiritual esperando hacer explosión.

El otro don que los católicos de América Latina deben dar a sus hermanos en los Estados Unidos es el ejemplo de una familia sólida. Los lazos familiares y la atmósfera católica para la Iglesia en Estados Unidos sería un gran don para este país. Puede ayudar a restaurar la estructura de la familia en los Estados Unidos.

También la devoción a Nuestra Señora. Creo que la fe y el amor que le tenemos a la Madre Santa es un don que le traemos a la Iglesia en este país.

¡PRONTO SERÁ FAN DE LOS BRONCOS!

El Pueblo:¿Cuáles son sus deportes favoritos?

Mons. Gomez: Crecí jugando fútbol, pero desde que me mudé a los Estados Unidos me ha gustado mucho seguir los tres deportes más importantes: beisbol, basket y fútbol americano. Pero incluso cuando estaba en la escuela recuerdo haber escuchado la "World Series" a través de la radio. Esto fue a principios de los 60, y los Yankees estaban ganando todo.

No sé si deba decir esto, pero mi equipo favorito es el Green Bay Packers. ¿Por qué? Porque cuando empecé a jugar y ver fútbol americano, los Packers eran el mejor equipo. Justo acabo de terminar de leer la biografía de Vinve Lombardi, "When Pride Still Mattered" (Cuando el orgullo todavía importa). Fue un católico comprometido y un comunicador diario. Primero, lo que todos conocen sobre Vince Lombardi, es que fue un gran competidor, y quería ganar. Eso me gusta. También fue muy disciplinado, virtud necesaria para todos aquellos que quieran realizar algo en la vida.

¡Debo añadir que recientemente le he tomado mucho interés a los Broncos de Denver!


Publicación en español de la
Arquidiócesis de Denver

E-mail: elpueblo@archden.org
Editora:
Rosanna Goñi
Director General: Gregorio Kail