|
En los próximos
días, los jóvenes del Norte de Colorado empezarán su jornada en
la Jornada Mundial de la Juventud 2000. Realizándose exactamente
siete años después del Día Mundial de la Juventud en Denver, el
encuentro de este año en Roma tendrá un significado especial para
la gente de Colorado.
No existe un
sólo evento en los últimos 50 años que haya tenido tal efecto de
intensidad y entrega en la Iglesia de nuestro estado, como esos
días de agosto de 1993. Agosto 2000 invita a todos a revivir y renovar
ese gozo. Y aquellos que no pueden ir a Roma, de ninguna manera
son “dejados atrás”; todavía pueden ser parte de la Jornada Mundial
de la Juventud 2000 rezando por aquellos que están participando.
Sepan que los recordaré a todos en mis oraciones cada día de la
peregrinación. Lo mismo que nuestros jóvenes cuando experimenten
estar en Roma.
Clave para
el ministerio del Papa
Este es un año
de gracia especial – una sola vez en un momento del milenio. El
Papa Juan Pablo II se ha preparado para este Gran Jubileo por más
de dos décadas. En realidad, el Santo Padre ha descrito el Jubileo
como la clave para entender su ministerio como Papa.
Ahora, cuando
nos acercamos al final de las vacaciones de verano, con siete meses
ya pasados por el Año Jubilar, me pregunto, ¿cuántos de ustedes
han tratado de vivir verdaderamente el espíritu del Jubileo? ¿Cuántos
de nosotros hemos realizado una peregrinación a alguna de las iglesias
aquí en la aquidiócesis? ¿O ha viajado fuera para una peregrinación?
¿Cuántos de nosotros hemos buscado las indulgencias plenarias de
manera seria? ¿O hemos tratado de aplicar en nuestra vida diaria
los hábitos de arrepentimiento, perdón, retorno a la confesión frecuente
… y sobre todo, un renovado amor por la Eucaristía?
“Fuente
y cumbre”
El Concilio
Vaticano II describió a la Eucaristía como “fuente y cumbre” de
nuestra vida como Iglesia por alguna razón. La Eucaristía es la
encarnación de las últimas palabras de Cristo a nosotros: “Y he
aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del
mundo” (Mt. 28, 20). La Eucaristía no es sólo un símbolo; no sólo
una metáfora; no sólo una cena comunitaria. Sobretodo ello, la Eucaristía
es el verdadero cuerpo y sangre de Jesucristo, tangible, vivo y
morando en la Iglesia y en cada uno de nosotros cuando lo recibimos.
La Eucaristía es el corazón de lo que significa ser católico.
Es por eso que
el Santo Padre ha designado al Gran Jubileo como el Año de la Eucaristía.
Y es por esto que diócesis y arquidiócesis alrededor de todo el
mundo va a reunir a su gente este año, para celebrar un “Congreso
Eucarístico”. Todo Congreso Eucarístico busca profundizar en la
comprensión de la Eucaristía; renovar nuestra devoción al sacramento
como el centro de la vida católica; y finalmente conducirnos hacia
fuera, aspirando realizar con certeza la misión que Jesús nos dio
a todos – llevar a Jesucristo al mundo y el mundo a Jesucristo (Mt.
28, 19).
Congreso
Eucarístico local
El Congreso
Eucarístico del Jubileo de la Arquidiócesis de Denver se realizará
el domingo 17 de setiembre, desde el mediodía hasta las 6:00 pm
en el Coliseo Magness, Centro Ritchie de la Universidad de Denver.
Estamos tremendamente bendecidos de tener a Monseñor Sean O´Malley,
Obispo de Fall River, Mass., y al Cardenal Darío Castrillón, de
Roma, quienes se unirán a nosotros ofreciéndonos unas reflexiones
ese día. Estarán también con nosotros los obispos Joseph Hart y
David Ricken de Cheyenne, y los obipos Richard Hanifen de Colorado
Springs y Arthur Tafoya de Pueblo. Marquen el 17 de setiembre en
sus calendarios. Así hayas estado viviendo activamente todo el Gran
Jubileo, o estés empezando a descubrirlo, este evento es el núcleo
principal de nuestras celebraciones por el Jubileo como arquidiócesis.
No te lo pierdas. Ven a un día de música, aprendizaje, amistad y
adoración. Ven a encontrarte con Jesucristo … y renueva otra vez
tu amor por Su Iglesia.
|