Acuerdo Legal
Pronunciamiento del Arzobispo Chaput ante juicios por abuso sexual de parte de sacerdotes ya fallecidos
Por el Exmo. Monseñor Charles J. Chaput, O.F.M. Cap
En los últimos tres años, la Arquidiócesis de Denver ha enfrentado una serie de juicios legales referidos al abuso sexual de menores de parte de dos sacerdotes de la arquidiócesis, Harold Robert White y Leonard Abercrombie. Los juicios están relacionados a incidentes ocurridos entre 1954 y 1981. Ambos acusados ya han fallecido.
Recientemente, hemos resuelto 16 juicios y dos reclamos adicionales. Los 18 casos involucraron a White y Abercrombie, salvo una acusación contra el P. Lawrence St. Peter, también fallecido. La Arquidiócesis pagó $5,430,000 para resolver estas 18 acusaciones. Con los acuerdos anunciados hoy, sólo dos juicios permanecen vigentes contra la Arquidiócesis de Denver.
Es mi esperanza que estos acuerdos ayuden a las víctimas y a sus familias en la sanación. He ofrecido reunirme personalmente con cada víctima. Algunas de ellas han respondido a este pedido. También me he reunido con algunos de sus familiares. A ellos he pedido perdón de parte mía, nuestro clero, y toda la comunidad católica, y vuelvo a pedirles perdón hoy.
Desde que comenzaron los juicios en agosto de 2005, la Arquidiócesis ha buscado mediar los casos en vez de entrar en litigio. En mayo de 2006, establecimos un programa de mediación, dirigido por el Juez retirado Richard Dana, y un panel independiente de mediación conformado por el Jefe de Policía de Littleton, Colorado, Heather Coogan y el especialista en rehabilitación Jack Dahlberg. A través de ese proceso voluntario se resolvieron la mayoría de los casos.
Algunas víctimas y sus consejeros expresaron el deseo de mediación con un solo mediador. Para ellos iniciamos un proceso de mediación voluntario separado. A pedido de los abogados de los acusadores, la arquidiócesis aceptó contar con los servicios del mediador Richard Calkins, ex Presidente de la Escuela de Leyes de Drake. Gracias al trabajo de este esfuerzo de mediación, fueron resueltos 16 juicios y dos acusaciones no presentadas a juicio.
Como parte de los últimos acuerdos, la arquidiócesis puso a disposición de los acusadores partes del archivo de Robert White, porque consideraban que ello los ayudaría a sanar y era central para el acuerdo. Este ha sido un paso inusual para la arquidiócesis. Siempre hemos defendido y seguiremos defendiendo el derecho a la privacidad de nuestro personal arquidiocesano. Tomé esta decisión a insistencia de las víctimas y para asegurarles un punto final a este episodio; pero también porque Robert White ya ha fallecido y por el número de casos contra él.
El archivo muestra que, antes de 1981, estuvo involucrado en conductas impropias. El archivo también contiene información sobre decisiones tomadas un cuarto de siglo atrás por funcionarios arquidiocesanos que no estarían a la altura de las actuales políticas arquidiocesanas para manejar acusaciones de abusos sexuales. A la luz de lo que sabemos hoy respecto del abuso sexual, muchas de las decisiones tomadas por el liderazgo arquidiocesano entre los años 1961-1981 respecto de Robert White habrían sido en el presente muy diferentes. Después de 1981, el archivo de White no contiene evidencia alguna de abusos cometidos por él. El Juez Dana ha confirmado este hecho para satisfacción de los abogados de los acusadores.
No podemos deshacer los pecados y fallas del pasado. Tampoco podemos deshacer el sufrimiento que estos eventos han causado. El archivo de White, pese a su doloroso contenido, contrasta completamente con la vida de nuestra Iglesia. En los últimos 20 años, la arquidiócesis ha trabajado para comprender la naturaleza del abuso sexual, prevenirlo y proteger a nuestros niños de él. Nuestra estricta política es que ningún sacerdote, diácono o empleado laico con acusaciones creíbles de inconducta sexual con menores puede trabajar en nuestra arquidiócesis.
Estas experiencias pasadas de abuso sexual han sido trágicas para quienes la sufrieron y por la comunidad eclesial en su totalidad. Las víctimas necesitan nuestra ayuda y apoyo para que continúe su proceso de sanación. Estoy agradecido de que hayan aceptado la mediación y sigo orando para que encuentren paz en esta resolución. |