Kateri Tekakwitha
La llamaron “el lirio de los Mohawk” por su pureza y su fineza de espíritu
Este mes celebramos el 14 de julio a la beata Kateri Tekakwitha (1656 – Abril 14, 1680). Kateri fue hija de un guerrero de la tribu de los Mohawk de una mujer católica de la tribu de los Algonquin. Kateri nació en la fortaleza de Ossemenon perteneciente a los Mohawk, cerca de lo que ahora es Auriesville en New York.
Cuando Kateri tenía 4 años una infección de viruela asoló Ossemenon y Kateri no se salvó de ésta, quedando con muchas marcas de la enfermedad en la piel y mal de la vista. Peor suerte corrieron sus padres y su hermano quienes debido a la enfermedad murieron.
A raíz de estos sucesos Kateri fue adoptada por su tío, quien era el jefe del clan de los Turtle. Al ser la hija adoptiva del jefe de la tribu, Kateri fue cortejada por muchos de los guerreros de la tribu que querían pedir su mano en matrimonio. Sin embargo ella no estaba interesada en sus atenciones. Sucedió que más o menos por esta misma época, Kateri empezó a interesarse en la fe cristiana que le había sido inculcada en su niñez por su madre.
En 1666 el Marqués Alexandre De Prouville de Tracy destruyó la fortaleza de Ossemenon forzando al clan de Kateri a instalarse en la parte norte del río Mohawk, cerca de lo que ahora es Fonda, New York. Mientras vivía allí, a los 20 años de edad Tekakwitha se convirtió al Catolicismo y fue bautizada un Domingo de Pascua, el 18 de abril de 1676 por el padre Jacques Lamberville, un sacerdote jesuita. En su bautizo ella tomó el nombre Kateri, que es la forma de pronunciar Catalina en la lengua Mohawk.
Su fe le trajo muchos problemas con la gente de su tribu, que no entendían su celo por vivir el Evangelio. Sin embargo, ella siempre tomó todas estas tribulaciones como ocasiones para vivir su fe con mayor fervor. Lamentablemente, las hostilidades de parte de los miembros de su tribu continuaron convirtiéndose incluso en amenazas a su vida, forzándola a huir a Kahnawake, Canadá. Allí, se refugió en una comunidad de indios nativos cristianos establecida en el lugar.
En Kahnawake, vivió una vida dedicada a la oración, a la penitencia y al cuidado de los enfermos y los ancianos. En 1679, Kateri hizo votos de castidad convirtiéndose en la práctica en lo que en la tradición católica se conoce como una virgen consagrada.
Kateri murió a los 24 años de edad. Fue declarada venerable el 3 de enero de 1943 por el Papa Pío XII y beatificada el 22 de junio de 1980 por el Papa Juan Pablo II.
Es conocida bajo el titulo de: “El lirio de los Mohawk”.
|