Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Julio 2008

Vida y Familia

Escogiendo a los que van a sobrevivir
El valor y dignidad de la vida incluso de enfermos terminales

Por el Dr. Luis E. Ráez

En mayo de 2008 salió publicado en Chest, la prestigiosa revista oficial del American College of Chest Physicians (Colegio americano de especialistas en enfermedades del Tórax) un suplemento especial de un grupo de 37 médicos, enfermeras, paramédicos y miembros de las fuerzas armadas norteamericanas (Task Force for Mass Critical Care) constituido por la preocupación de saber cómo actuar en casos de desastre nacional: Defintive care for the critical ill during a disaster. Chest 133 (5), May 2008. Supplement 1-62. La idea básica es que el sistema de salud norteamericano esté listo en casos de guerra, desastres naturales o terrorismo para poder atender a miles de pacientes.

Básicamente la publicación revisa cómo asignar desde ahora suficientes recursos materiales (como por ejemplo más ventiladores y máquinas de cuidados intensivos) y humanos (más doctores y enfermeras) para que haya un número adecuado en caso de un ataque terrorista importante como el del 11 de septiembre, una epidemia con el temido virus que causó la gripe asiática (SARS), o un desastre natural como el huracán Katrina. El estudio también trata de crear protocolos de manejo sobre el procedimiento con los enfermos y los heridos y sobre la optimización del cuidado de los mismos. Este documento es muy importante porque es un paso adelante de todos los profesionales de la salud en la prevención de mortalidad y morbilidad en caso de desastres.

Sólo quisiera comentar brevemente en este artículo la preocupación que genera el hecho de que, debido a que en casos de desastre masivo existe la gran posibilidad de que al comienzo o después de los mismos los recursos humanos o materiales no sean suficientes, se establecen protocolos de cómo hacer tirajes de los enfermos, para salvar a los menos enfermos y que tienen más posibilidades de sobrevivir, haciendo cuidado paliativo de los que van a morir de todas maneras (o pronto). De esta manera, no se utilizarían recursos materiales y humanos necesarios para otros pacientes que sí tienen posibilidades de sobrevivir. Por ejemplo, se dice que los siguientes pacientes por tener un riesgo de morir alto no deberían ser priorizados para cuidados intensivos:

1) Pacientes de más de 85 años.

2) Pacientes con cánceres metastáticos.

3) Pacientes con arresto cardiaco.

4) Pacientes con falla cardiaca.

5) Pacientes con enfermedad hepática avanzada.

6) Pacientes con bronquitis pulmonar crónica y avanzada, entre muchos otras categorías de exclusión. Para otros casos menos claros se evalúa con un puntaje y si tienen una alta posibilidad de muerte se debería priorizar los recursos para gente menos enferma y para estas poblaciones.

Esto obviamente creará problemas legales serios, ya que la forma en la que practicamos medicina en este país y en el resto del mundo no autoriza a los médicos o enfermeras a actuar así y decidir quién va a morir o vivir.

Tomando un ejemplo: Katrina
Siendo un poco extrema la comparación, hay un ejemplo que puede ayudar a comprender el problema: después del huracán Katrina en la ciudad de New Orleans, al terminarse los recursos materiales en un hospital para mantener vivos a pacientes en máquinas de respirar, considerando que éstos no tendrían ya posibilidades de sobrevivir por la demora de los equipos de rescate, parece que más de un doctor practicó eutanasia en pacientes como un “acto misericordioso”; de hecho, por lo menos uno de los médicos fue llevado a juicio por ello hace poco. Ciertamente, lo que plantea este documento no es la eliminación de pacientes enfermos, pero vemos con preocupación el hecho de que quizá no todos los profesionales de la salud que tengan que tomar decisiones en casos de emergencia extrema no tengan en claro que mas allá de la ley que simplemente les permite “escoger” mejor los recursos para los que vivan, en el fondo tenemos que siempre hacer todo lo absolutamente posible para cuidar a cada ser humano. Asimismo, otra dificultad será saber que el momento de tomar estas decisiones sea realmente el correcto y que no haya ninguna otra posibilidad de hacer algo más para tratar de ayudar a todos los seres humanos que en ese momento están sufriendo.

Los seres humanos más enfermos o más viejos no “valen” menos que los demás. Por ello, si en alguna circunstancia se tendría que tomar medidas extremas, nosotros esperamos y rezamos que las personas a cargo de estas decisiones dolorosas hagan todo lo posible por salvar cada vida humana. Cada una de ellas es tan valiosa como las demás; por ello, no debemos caer en un tecnicismo simple y práctico, ya que allí estaríamos moviéndonos hacia la discriminación de los seres humanos debido a valores utilitarios que no respetan la dignidad real de las personas. Asimismo, esperamos que la legislación que los gobiernos puedan dar en estas circunstancias realmente busquen proteger vidas humanas y no dar pasos a favor de la eutanasia.

Por último, quizá el gobierno, en vez de legalizar medidas extremas como las que se requieren aquí, podría buscar priorizar o mejorar los centros médicos donde sea necesario trabajar en estos casos de desastre nacional para que existan suficientes recursos materiales y humanos y evitar llegar a escoger quién vive y quién no.

El Dr. Luis E. Ráez es American Board Certified en Medicina Interna y Oncología Médica, y trabaja como profesor asociado en la División de Hematología Clínica y Oncología Médica del departamento de Medicina de la Universidad de Miami, donde también es Director de las Clínicas de Hematología y Oncología Médica. El Dr. Ráez se dedica a la investigación de nuevos tratamientos contra el cáncer y tiene diversas publicaciones científicas en la materia así como numerosas presentaciones en conferencias a nivel nacional e internacional. Junto con ello, tiene un interés muy particular por la ética médica y ha tenido ocasión de escribir numerosos trabajos y artículos en temas de ética médica así como presentaciones en radio y televisión.


 
 

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