Vivamos nuestra fe auténticamente
La fe religiosa y las decisiones políticas
Por el Exmo. Monseñor Charles J. Chaput, O.F.M. Cap
“Considera en las encuestas más importantes a aquellos que participaron en las camarillas políticas para Iowa. Fueron oficiadas por las cadenas de televisión más importantes, además de CNN y AP. A los republicanos le hicieron dos preguntas: si es que importaba que los candidatos compartieran sus propias creencias religiosas y si es que el votante se describiría a sí mismo como “un cristiano evangélico o renacido”. A los demócratas le preguntaron – bueno, en realidad no les preguntaron nada sobre sus creencias religiosas o su falta de ellas”.
Mark Stricherz
Getreligion.org - 5 de Enero de 2008
Getreligion.org es uno de mis páginas web favoritas, no porque sea católica o piadosa –no es ninguna de las dos- sino porque plantea las preguntas correctas. Fundada por la periodista e investigadora de medios Terry Mattingly y varios colegas reporteros, getreligion.org somete a la cobertura religiosa de los medios masivos a la misma visión exigente que los medios informativos proporcionan de la cultura norteamericana en general.
Los resultados no son reconfortantes. La evidencia reunida por getreligion.org muestra una y otra vez que los medios no “consideran” la religión como un tema. Denver es inusual al tener dos importantes periódicos, ambos con una respetable cobertura religiosa. Pero en general, con algunas notables excepciones, la mayoría de las organizaciones informativas tienden a cubrir la religión de manera pobre, predecible y frecuentemente con un sustrato negativo. Al adentrarnos en otro año electoral, los católicos deberían recordar que lo que leemos en los periódicos, escuchamos en la radio y vemos en la televisión es frecuentemente útil, pero siempre es una visión selectiva de la realidad. Decidir sobre un candidato basado en los últimos titulares o en un tema basado en las últimas encuestas, es un camino seguro a tener problemas.
Cualquiera que necesite una prueba puede simplemente mirar la noticia de getreligion.org de Mark Stricherz del 5 de Enero (“¿Son los Demócratas religiosos? - Are Democrats not religious?”). El reportaje de Stricherz no es un argumento más respecto de si los demócratas o los republicanos son buenos o malos; obviamente muchas buenas personas, incluyendo muchos creyentes religiosos, se encuentran en ambos partidos políticos. Más bien Stricherz apunta a esto: la manera como los principales medios informativos contextualizan o ignoran, la manera como la religión informa la vida pública norteamericana, puede ser muy desorientador. Si a los delegados de un partido político les hacen preguntas respecto de su fe religiosa en una encuesta de caucas (camarillas políticas) en Iowa y que no se le preguntan a los delegados del otro partido político en la misma encuesta podemos razonablemente preguntarnos por qué, y cuáles serán las consecuencias para la cobertura noticiosa. Esto es exactamente lo que sucedió en Iowa la semana pasada.
Barack Obama, Hillary Clinton y John Edwards han hablado bastante públicamente respecto de su fe religiosa en los meses recientes, sin embargo, como nota Stricherz la reciente encuesta de caucus de Iowa, respaldada por las cuatro principales cadenas de televisión, CNN y AP fue contextualizada de una manera que presumía que la religión es un factor importante para los republicanos pero no para los demócratas. Tal vez sea verdad, tal vez no –pero nunca lo sabremos por los resultados de la encuesta porque las preguntas correctas no fueron hechas.
Al ingresar en el 2008 podemos esperar una ronda más de los medios profesionales preocupados sobre la “malsana” interferencia de la religión en la política norteamericana. Debemos ignorarla, o mejor aún, debemos responder a ella con la abrumadora evidencia de la historia norteamericana. La fe religiosa, los creyentes y los líderes religiosos, siempre han jugado un papel importante en formar el debate público norteamericano, para el bien de toda la comunidad.
Finalmente, cada votante tiene el deber de seguir su conciencia adecuadamente formada. Y todos tenemos la obligación de respetar la dignidad de otros. Pero la mejor manera de ser “ciudadanos fieles” es poner nuestras creencias en Dios, nuestro carácter moral y nuestro sentido común por encima de cualquier otra lealtad. No tenemos nada que ofrecer a nuestro partido político o a nuestra nación si consentimos en minusvalorar nuestras convicciones religiosas y morales cuando tratamos los asuntos más complejos de nuestra sociedad. Hoy y siempre realizamos de la mejor manera nuestra vocación de ciudadanos norteamericanos viviendo primero la fe católica auténticamente. |