Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Setiembre 2007

Especial

Jóvenes hispanos encendieron sus corazones en encuentro juvenil
Encuentro Arquidiocesano de Pastoral juvenil hispana contó con el entusiasmo y la viva participación de 360 jóvenes

Equipo de Redacción de “El Pueblo Católico”

Por el Equipo de redacción de EPC

Llenos de ánimo y energía, 360 jóvenes hispanos se reunieron en el Encuentro Anual Arquidiocesano de Pastoral Juvenil hispana, llevado a cabo el pasado 1 de Septiembre en las instalaciones de la Universidad Regis. Todos ellos iban con un mismo objetivo, encontrar a Cristo en sus vidas y renovar su compromiso con la Iglesia.
El encuentro tuvo como lema “¿No ardían nuestros corazones?” basado en el pasaje bíblico de Lucas 24, 32 en el que se narra el encuentro de Jesús con los discípulos de Emaús.

La asistencia al evento superó ampliamente las expectativas de los organizadores, pues habiendo reunido 170 jóvenes en el pasado encuentro, ellos apuntaba alcanzar cerca de 300 jóvenes este año. Al respecto, Liliana Flores, Coordinadora de Pastoral Juvenil Hispana de la Arquidiócesis de Denver, señaló que no sólo la amplia convocatoria que han tenido, sino además la manera como se desarrolló el evento, muestran una pastoral juvenil hispana más madura. “Los jóvenes -agregó Liliana- están siendo mucho más participativos con la arquidiócesis, se están sintiendo parte de una sola Iglesia. Por otro lado los líderes han crecido. La respuesta ha sido mucho mayor, la organización ha sido más clara y el entusiasmo de los muchachos ha sido muy alto”. “La mayoría de los grupos de jóvenes están encargados de una actividad en este encuentro y han respondido de una forma responsable, han sido creativos y muy organizados en lo que les ha tocado hacer, además han sabido involucrar a sus muchachos en la organización del evento, esto nos habla que los jóvenes de la Arquidiócesis de Denver han crecido en liderazgo”

Ceguera Espiritual
La primera conferencia estuvo a cargo de William Portillo, fundador del grupo Prevención y Rescate, quien vino desde Los Ángeles a participar de este Encuentro. Él desarrolló el tema “Pero sus ojos estaban cegados y no eran capaces de reconocerlo” basado en el pasaje de Lc. 24,16. Al hablar de los diferentes obstáculos para reconocer al Señor Jesús, William señaló que el obstáculo más grande que la juventud de hoy padece es la ceguera espiritual por la que, según el expositor “nos volvemos ciegos e insensibles a la realidad de Dios, lo vemos como un Dios lejano”. Asimismo, señaló que los jóvenes de hoy andan decepcionados de la vida, “pero desde esta experiencia de dolor, necesitamos clamar a Dios, porque su corazón late de amor por nosotros. ¡Ese es el Jesús que te vengo a presentar, un Jesús que levanta muertos! Hoy te toca a ti decidir con quien quieres caminar”, con estas palabras culminó su presentación dejando abierta esta invitación a los jóvenes.

Acto seguido, los participantes se reunieron a reflexionar sobre los diferentes obstáculos que les impedían reconocer al Señor Jesús en sus vidas, así como las virtudes que podían ayudarlos a encender sus corazones. Como símbolo de que los jóvenes estaban dispuestos a dejarse encontrar por Cristo para que encendiera sus corazones, tanto los obstáculos como las virtudes fueron escritos en pedazos de llamas de fuego de diferentes colores que fueron colocados sobre el corazón del lema del encuentro.

De la mano de Santa María
La siguiente conferencia estuvo a cargo de Lara Montoya, laica consagrada de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación y redactora de El Pueblo Católico, quien se encargó de desarrollar el tema “¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?”. Lara, siguiendo el pasaje de los discípulos de Emaús, señaló que debido al desconcierto y el dolor que estos hombres vivían, sus corazones se volvieron ciegos al punto de no reconocer al mismo Señor Jesús a quien habían acompañando por tres años “esta misma experiencia que vivieron los discípulos - dijo Lara- la vivimos muchas veces nosotros, cuántas veces, al no comprender el Plan de Dios, sobre todo en los momentos difíciles de nuestras vidas, nuestros corazones se entristecen tanto, al punto de volvernos ciegos, de creer que estamos solos. Pero no estamos solos, como los apóstoles no estuvieron solos tampoco. En las narraciones de los Hechos de los apóstoles, encontramos la presencia de María, ella los acompañó en oración, así como quiere acompañarnos hoy a nosotros. Ya no estamos solos, porque ella sabe de nuestras necesidades, comprende porque nuestros corazones ya no arden.¿Cómo no pedirle entonces que nos ayude a encender nuestros corazones, para que nuevamente ardan como el fuego vivo del amor divino?” Durante su conferencia, Lara desarrolló los diferentes símbolos de la Imagen de la Inmaculada Dolorosa, en la que Santa María se presenta a como modelo a seguir y camino seguro hacia su Hijo, el Señor Jesús.

Los jóvenes al finalizar esta ponencia, se reunieron a rezar juntos el Santo Rosario, mostrando su deseo de dejarse guiar por la Madre y dejar que Ella eduque sus corazones.

Quédate con nosotros
El último tema del Encuentro estuvo a cargo del Padre Ángel Pérez, Vicario Parroquial de La Iglesia Santa Teresa en Aurora. El Padre Ángel se encargó de desarrollar el pasaje bíblico de Lucas 24, 29 “Quédate con nosotros porque es tarde y está anocheciendo”.
El sacerdote hispano señaló que la tristeza de los discípulos de Emaús era más profunda porque Cristo no había hecho lo que ellos esperaban, “de igual manera nosotros muchas veces tenemos nuestras propias expectativas de Dios, queremos que Cristo quite el sufrimiento de nuestras vidas porque no lo entendemos. Pero es necesario reconocer el sufrimiento en nuestras vidas, reconocer verdaderamente lo que nos pasa, pues cuando reconocemos esto, Dios está dispuesto a corregirnos como corrigió a los discípulos de Emaús”. Esta es, según el Padre Ángel, la única manera en la que el Señor Jesús puede encender nuestros corazones, “porque ese fuego-agregó el conferencista- es conocer que Cristo te ama profundamente como eres. Cristo es la luz del mundo que ilumina la noche de nuestras vidas por medio de su Palabra y sacia todos los anhelos de nuestro corazón a través de su propia vida en la Eucaristía”. Para finalizar su presentación, el Padre Ángel señaló a los jóvenes dos medios concretos a seguir, uno de ellos: sacar todo lo que llevamos dentro y exponérselo al Señor Jesús, el otro: dejarnos corregir por Él. “De esa manera arderá nuestro corazón y podremos decirle “quédate con nosotros Señor”.

El camino hacia el Encuentro con Jesús
Luego de las conferencias, los jóvenes se reunieron en diferentes grupos en los que participaron en diferentes competencias. El Rally constaba de diferentes retos y pistas que los guiaban en su camino hacia el Encuentro con Jesús. La actividad se desarrolló de manera dinámica y muy creativa, permitiendo que los participantes tuvieran la oportunidad de convivir con otros jóvenes, divertirse, así como encontrar a quien habían ido a buscar, ya que todas las pistas los condujeron hacia la Capilla de la Universidad, donde el Señor Jesús los esperaba expuesto en el Santísimo Sacramento del Altar.

Al finalizar el Rally, cuando ya todos se encontraban en la Iglesia, Liliana dirigiéndose a los jóvenes les dijo “han superado todas las pruebas, han logrado descifrar las diferentes pistas y han venido al lugar correcto, aquí frente a nosotros se encuentra nuestro premio, nos ha estado esperando durante todo el día, ahora podremos tener ese encuentro con Él que tanto estábamos anhelando”, dándose con estas palabras inicio a la Santa Misa con la que se culminó el encuentro.

Jóvenes en búsqueda de Dios

A la pregunta ¿A quien buscan? Lanzada por los organizadores, los jóvenes gritaron repetidas veces y con viva voz “A Cristo”, y estas no sólo fueron palabras, sino que a lo largo del encuentro los jóvenes mostraron esta verdad con muchas de sus actitudes.

Unas de ellas fueron las largas filas que hubo para las confesiones, así como la actitud de escucha que tuvieron a lo largo de las conferencias, la activa participación en los grupos de reflexión, el entusiasmo que mostraron en las diferentes actividades, y sus propios testimonios:

Ismael Rodríguez de Queen of Peace: “Cada año va mejorando, primero porque cada vez somos más, por otro lado los conferencistas cada vez son mejores y el ambiente que se formó entre todos los jóvenes fue muy bonito. A pesar de que muchos de nosotros nunca antes nos habíamos visto, nos hemos dado cuenta que al final de cuentas queremos lo mismo y caminamos hacia una misma meta, encontrarnos con Dios”.

Noemí Meraz de Nuestra Señora de Guadalupe: “el mensaje que me llevo es que necesito abrirle las puertas a Cristo, y que es algo que sólo yo puedo hacer”.

Ricardo Vizcarra Ponce de León de la Ascensión: “me pareció muy buena la experiencia de conocer a mucha gente de otras comunidades que vive lo mismo que yo y conocer más sobre Dios. Una de las cosas que me llevo de este Encuentro es saber que a pesar de mis errores Dios siempre está junto a mí para darme la mano, y este es el momento para que yo le de todo Él”.

Alejandra Bravo de Anunciación: “Yo quise venir porque aparte de estar con los jóvenes, y compartir con ellos este momento como una familia de Dios, quiero tener un encuentro con Cristo, quiero crecer en mi vida espiritual. Además descubro en mi vida que me hace falta formarme más y crecer en el amor de Dios, recordar que Él siempre va a mi lado”.

Jesús Marín de Santa María de Rifle: “Esta es la primera vez que vengo a un evento como este y la verdad no esperaba encontrarme a tanta gente y sobre todo encontrar lo que hoy encontré, que se puede mejorar si uno quiere”.

Una Pastoral Juvenil en marcha

El trabajo que se ha hecho en este encuentro nos habla que la Pastoral hispana en Denver está caminando con pasos firmes, según Liliana, mucho se debe al Primer Encuentro Nacional de Pastoral Juvenil hispana que se llevó a cabo el año pasado, “los jóvenes en Estados Unidos han tomado conciencia de su rol dentro de la pastoral juvenil, han asumido su papel y han empezado a ser activos en la historia, yo veo a los líderes que participaron por ejemplo, con un espíritu diferente, se dan cuenta de su compromiso y del compromiso que tienen con otros jóvenes”.

“Por otro lado - añadió la líder - la participación de los sacerdotes y el apoyo de nuestro Arzobispo Carlos ha sido muy loable, hemos contado con mucha ayuda, ha habido por ejemplo seis sacerdotes escuchando confesiones por 4 horas corridas durante el Encuentro. Además el Padre Juan de la Parroquia Santa Catalina de Siena estuvo a cargo de la Hora Santa que fue hermosa, yo creo que fue un momento privilegiado que Dios estaba preparando para nosotros los líderes, con el fin de disponer nuestros corazones para el Encuentro de hoy. El Padre nos motivó mucho a tener un encuentro íntimo con Jesús por medio de la Sagrada Eucaristía”


 
 

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