Un nuevo sacerdote para la comunidad Hispana
El Padre Pedro Humberto López viene desde Guadalajara, México, a servir como Vicario Parroquial en San Pío X
Por Abraham Morales
La Arquidiócesis de Denver cuenta con un nuevo sacerdote al servicio de la comunidad. A fines de agosto el P. Pedro Humberto López Contreras llegó de la Arquidiócesis de Guadalajara, México para ser el nuevo Vicario parroquial de San Pío X en Aurora. A un mes de su arribo, entre sus clases de inglés y los compromisos de la parroquia logramos charlar con él sobre sus impresiones, expectativas y su visión de la comunidad hispana.
EPC: A un mes de su llegada, ¿cuáles han sido sus impresiones de Denver, de la comunidad católica y de los hispanos en esta región de EE.UU.?
PP: Me he encontrado con una sorpresa: el número de hispanos es mucho mayor de lo que me había imaginado, me asombró mucho el encontrarme con una presencia de muchos hispanos, sobre todo del norte de la República Mexicana. Sobre la comunidad católica de Denver, quiero expresar la misma palabra: asombro. Me ha llamado la atención el ver la organización de las parroquias en lo administrativo, el número de personas laicas que trabajan en las distintas dependencias de la Iglesia. Hay una gran espiritualidad, un gran compromiso y también una gran participación de los católicos americanos en la Iglesia. Creo que por parte de los católicos hispanos que viven en los Estados Unidos en general les falta comprometerse más en su parroquia, o a la comunidad católica hispana en la cual participan. Eso refiriéndonos a los que asisten a los actos de culto (misas, ceremonias, etc.), hay un gran número de hispanos; pero es mayor el número de los que no se acercan a vivir la vida de fe en la Iglesia.
EPC: ¿Qué lo trajo a Denver?
PP: Yo diría: ¿quién me trajo a Denver? Y hay dos respuestas una respuesta inmediata, externa y es la presencia del P. Jorge De los Santos, quien en su labor de Vicario del Ministerio Hispano, fue a México a buscar sacerdotes para que vinieran a ayudar en la pastoral de hispanos de Denver, y así fue como se entrevistó con mi Obispo, el Sr. Cardenal Juan Sandoval, quien me envió a estas tierras de Colorado. Pero hay otra respuesta más profunda: ha sido el Señor quien me ha traído a estos lugares. Yo había solicitado a mi obispo un año sabático para estudiar inglés, en Calgary, Canadá. Cuando le presenté al Sr. Cardenal el plan de ir a Canadá, él me sugirió ir mejor a Estados Unidos y trabajar con hispanos y a la vez aprender inglés. Yo le manifesté mi disponibilidad y mi Obispo me destinó a Atlanta, fue ese el preciso momento en el cual llegó a mi diócesis el P. Jorge de los Santos y el Sr. Cardenal cambió mi destino a Denver.
EPC: ¿Cuál era su trabajo pastoral antes de venir a Denver?
PP: En la Arquidiócesis de Guadalajara, estaba en la parroquia de Los Santos Reyes de Cajititlán Jalisco, donde era el párroco. Es una parroquia que tiene siete comunidades dando un total de 24,000 católicos atendidos entre dos sacerdotes. La sede parroquial es un santuario dedicado a los Reyes Magos, y en los meses de diciembre y enero teníamos la presencia de dos millones de peregrinos, que de diversos lugares de la región iban en peregrinación a ver a los Santos Reyes Magos. Es una explosión de religiosidad popular: tanto de los peregrinos, como del pueblo de Cajititlán que durante el mes de enero, "echa la casa por la ventana". En esta comunidad parroquial duré 4 años de párroco. Y durante este tiempo estuve yendo a la Universidad del Valle de Atemajac, UNIVA, donde estudié y obtuve el grado de Doctor en Ciencias del Desarrollo Humano. A la vez tengo una Maestría en Terapia Familiar Sistémica y una licenciatura en Psicología. También estudié una licenciatura en Filología Hispánica en la Universidad Complutense de Madrid, además de otros diversos cursos en universidades de Salamanca y Santander en España. Casi toda mi vida sacerdotal - 17 años - me he dedicado a estudiar.
EPC: ¿Cuáles son las expectativas de la comunidad y de usted mismo sobre su trabajo en la parroquia San Pío X?
PP: El Señor Arzobispo de Denver ha tenido a bien darme la encomienda de ser Vicario Parroquial de San Pío X en Aurora. Y creo que esa será mi tarea: atender a las personas que pertenezcan a esta parroquia, sean hispanos o americanos, es decir se me invita a hacer equipo con el P. Stephen Adams (párroco de San Pío X), quien por cierto habla muy buen español, y me ha invitado a trabajar como una sola parroquia, no con dos parroquias paralelas. Creo que esto es lo que se debe lograr en los católicos hispanos, integrarlos a su comunidad parroquial, a la cual pertenecen.
EPC: Finalmente, ¿algún mensaje que quiere transmitir a la comunidad hispana católica?
PP: Al inmigrante hispano que ha venido a estas tierras, lo invito a abrirse al reto de conocer un nuevo mundo: que no tenga miedo de aprender las costumbres, la comida, las tradiciones de los americanos, que no tenga miedo de ir a misa en inglés, porque somos Iglesia Católica. Que tenga confianza que en la medida que conozca la historia, las costumbres y festividades del pueblo americano, será capaz de valorar más lo que le es propio, y le ayudará a vivirlo con más intensidad. Los invito a pensar que somos inmigrantes en un país que nos da muchas oportunidades y que debemos amarlo, respetarlo y contribuir con nuestro trabajo a realizar una gran nación, donde se realice el plan de Dios en nuestras vidas. |