Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Junio 2007

Nuestra Iglesia

Ordenación de Diáconos Permanentes
Catorce hombres fueron ordenados diáconos, cuatro de ellos son hispanos

Por John Gleason

En un día de primavera, con una atmósfera de música de órgano y trompetas, liderados por la guardia de honor de los Caballeros de Colón, y con una asistencia de más de 70 diáconos y 30 sacerdotes se realizó la Solemne Misa de Ordenación de Diáconos Permanentes en la Catedral de la Inmaculada Concepción el pasado 26 de mayo.

Familias y amigos fueron testigos de los 14 hombres que fueron ordenados diáconos por Monseñor Carlos Chaput, O.F.M.Cap., quien fue el celebrante principal. Esta vez se contó con la presencia de un obispo de México, Monseñor Eduardo Patiño, Obispo de la Diócesis de Córdoba -Veracruz y hermano de uno de los candidatos al diaconado y el Padre Florian Martin-Calama, Rector del Seminario Arquidiocesano Redepmtoris Mater.

Las lecturas de la Escritura que fueron anunciadas en inglés y español, se iniciaron con un pasaje de San Pablo en su Primera Carta a Timoteo que dice “también los diáconos deben ser dignos, sin doblez, no dados a beber mucho vino ni a negocios sucios;
que guarden el Misterio de la fe con una conciencia pura. Primero se les someterá a prueba y después, si fuesen irreprensibles, serán diáconos”.

En el rito de ordenación, los 14 hombres: Glenn Allison, Joseph Benjamin, James Blume, Richard Boyd, Phillip Criste, Oscar Del Villar, Ruben Estrada, Gregory Frank, Dennis Langdon, Wilfredo Liwanag, Hugo Patiño, César Pérez, John Wehnman y Paul Zajac fueron llamados adelante y presentados ante el Arzobispo, como calificados y aceptados para recibir la ordenación diaconal.

Después uno tras otro se acercaban a declarar su intención de ser ordenado diácono. Cada uno de ellos prometió su obediencia al Arzobispo quien respondía diciendo “Que Dios, quien ha iniciado esta labor en ti, Él mismo la traiga a conclusión”.

Después el Arzobispo procedió al rito de la imposición de manos y rezó en cada uno de ellos, luego los nuevos diáconos se revistieron de las estolas y dalmáticas para posteriormente recibir el Libro de los Evangelios.

“Recibe el Evangelio de Cristo, de quien te has convertido en su heraldo. Cree lo que lees; enseña lo que crees y practica lo que enseñas” le decía uno a uno el Arzobispo a los nuevos diáconos mientras les deba el Libro de los Evangelios.

Al finalizar la Eucaristía, Monseñor Carlos agradeció a todos los diáconos y sacerdotes de la Arquidiócesis de Denver, presentes en la Misa. “Agradecemos también a aquellos que recién llegan a nuestro país; aquellos que ayudan a que nuestra Iglesia sea más fuerte. Es como transfusión de sangre nueva para nosotros”, señaló el Arzobispo.

Continuó con los agradecimientos a los familiares y de manera especial a las madres de los nuevos diáconos. “Creemos que todos los diáconos están llamados a servir desde el vientre de su madre ... y que Dios sea alabado por este don para la Iglesia”.

Después de la Misa, el Denver Catholic Register conversó con el Obispo mexicano, Monseñor Patiño quien celebraba 30 años de sacerdocio y señaló que la Ordenación Diaconal había sido uno de los días más hermosos en la familia. “Es un día hermoso y de orgullo, por mi hermano que ahora es diácono ... él siempre quiso hacer algo especial en su vida. Lo alenté lo más que pude”, señaló Mons. Patiño.

Todos los diáconos han sido asignados a diversas parroquias en la Arquidiócesis de Denver. Sus cargos se harán efectivos a partir del 10 de junio.


 
 

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