Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Junio 2007

Mi Parroquia...Mi Gente

Varias comunidades se reunieron para recibir los dones del Espíritu Santo

Por Lara Montoya

El pasado sábado 26 de Mayo, Vísperas de la Solemnidad de Pentecostés, se llevó a cabo en la Parroquia Santa Catalina de Siena, una Vigilia en donde fieles se reunieron para esperar la venida del Espíritu Santo. La cita se dio a las 6 p.m. iniciando la Vigilia con cantos de alabanza y oraciones que prepararon a los participantes para la Santa Misa. La celebración Eucarística bilingüe comenzó a las 7:00 p.m. y contó con la presencia de sacerdotes de la comunidad de las Bienaventuranzas y el Padre Noé Carreón quien representaba a la comunidad carismática.

Durante la Vigilia, el Diácono Brian Kerby se dirigió a los participantes señalando que el Espíritu Santo que siempre acude a nuestro auxilio, nos da regalos especiales que deben ser usados en nuestra comunidad. Así también, el Padre Noé, coordinador del Movimiento de la Renovación Carismática de la Arquidiócesis de Denver indicó que “hoy estamos aquí para recibir una gran bendición, al Espíritu Santo que es para todos, no importa que idioma hablemos, de que parroquia seamos, de que país provengamos, todos tenemos un mismo Padre, somos hermanos y hablamos una sola lengua, la del amor”, añadiendo que el “Espíritu Santo quiere obrar en cada uno de nosotros y tenemos que abrirle nuestro corazón y darle la oportunidad de actuar en nuestras vidas como lo hizo con los apóstoles, pues ellos no eran perfectos, tenían fallas como nosotros, pero al igual que a ellos, Dios nos quiere derramar su Espíritu de amor para transformarnos y así cambiar la sociedad”. Por su parte, el Padre Sebastián, de la comunidad de las Bienaventuranzas habló de los regalos que el Espíritu Santo iba a derramar en la comunidad, diciendo que estos eran: la caridad, la obediencia, la oración, y el amor. “Pero sobre todo - mencionó el sacerdote- ese amor es amor en comunidad, no importa si somos latinos o anglos, el amor une a estas comunidades espiritualmente y nos hace tener una convivencia sana”
Al finalizar la Santa Misa algunas familias pasaron al frente e hicieron un compromiso de “familias consagradas” a la comunidad de las Bienaven-turanzas, asimismo, el seminarista Anthony Ariniello, de la comunidad de las Bienaventuranzas, fue aceptado en esta comunidad con el grado de Hermano, una etapa anterior al diaconado.

La vigilia culminó con la exposición del Santísimo Sacramento y luego los fieles compartieron los alimentos en comunidad.

* Este artículo se realizó gracias a la gentil colaboración de Raquel Pérez.


 
 

Publicación en español de la
Arquidiócesis de Denver

E-mail: elpueblo@archden.org
Editora:
Rossana Goñi
Directora General:
Jeanette DeMelo