Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Julio 2007

Testimonios

Servicio a los más necesitados
Misiones en Latinoamérica, una experiencia que impactó su vida y la acercó más a la comunidad hispana

Por Lara Montoya

Jennifer DeLay nació en Colorado, tiene 22 años y ha estudiado Relaciones Internacionales y español para negocios en la Universidad de Colorado en Boulder. Actualmente trabaja en la Cruz Roja, tiene un español fluido y lo utiliza en repetidas oportunidades a través de su trabajo, atendiendo las necesidades de muchas familias hispanas. Jenni, como la llaman sus amigos, ha participado en numerosos servicios a la comunidad colaborando en trabajos de campo por los más necesitados en Louisiana, California y Wisconsin. Ella tiene una atracción muy fuerte por la cultura Latinoamérica, ha vivido seis meses en Argentina y en enero de este año estuvo en el Perú, en un viaje de misiones en los andes.
El Pueblo Católico presenta en esta edición la experiencia de Jennifer al conocer la realidad Latinoamericana, y sus deseos de seguir sirviendo a la comunidad hispana.

El Pueblo: ¿Por qué decidiste entrar a trabajar en la Cruz Roja?
Jenni: Quería ofrecer mi tiempo a una organización sin fines de lucro y además practicar mi español. Y cuando escuché sobre esta oportunidad en la Cruz Roja era perfecta para lo que estaba buscando, pues la Cruz Roja es una organización respetada por nuestra comunidad a través del mundo. Por otro lado, la Cruz Roja es una organización que promueve la dignidad de los seres humanos y eso es lo que más me alentó a trabajar ahí.

El Pueblo: ¿Cómo está relacionado tu trabajo en la Cruz Roja con la comunidad hispana?
Jenni:
Nuestros servicios, tales como socorro a las víctimas de desastres, servicios de transporte para los ancianos y enfermos, y cursos de salud y seguridad que ofrecemos están disponibles para todos. Sin embargo, muchos hispanos no saben todo lo que esta organización ofrece. Mi trabajo en la Cruz Roja del Mile High Chapter está enfocado en velar por que nuestros servicios sean conocidos por la comunidad hispana. Tenemos constante comunicación por ejemplo con los medios de comunicación y prensa en español, servicios bilingües y también trabajo con voluntarios bilingües para mejorar nuestra asistencia a toda la comunidad.

El Pueblo: ¿Por qué decidiste aprender español y dónde lo aprendiste?
Jenni:
La verdad, no fue porque quise, pero Dios tiene sus caminos. Cuando estaba en séptimo grado, teníamos que escoger que idioma estudiar, yo quería estudiar francés. Sin embargo, mis papás no me lo permitieron, ellos me decían que ese idioma no era útil, porque acá en Denver el idioma más usado es el español. En ese entonces ellos tenían una “mano dura” en cuanto a mis estudios. Pero ahora se los agradezco mucho, porque me gusta el español y además, la cultura latina y los hispanos de nuestra comunidad me encantan. No puedo imaginarme mi vida sin haber conocido esta comunidad. Luego decidí estudiar español en la Universidad, además tuve la oportunidad de estudiar parte de mi carrera en la Universidad Católica de Buenos Aires. Viví en Argentina 6 meses y eso me ayudó mucho a mejorar mi español.

El Pueblo: ¿Puedes compartirnos un poco sobre tu experiencia en Argentina?
Jenni:
Mi experiencia fue increíble, sobre todo por las personas que conocí. En Buenos Aires vi diariamente el sufrimiento económico de las personas que viven en las calles y pueblos jóvenes. América Latina tiene una historia larga, muy rica, pero a la vez marcada por mucho dolor, el encontrarme con esta realidad fue muy intenso y profundo, sobre todo porque este dolor está de la mano con mucha alegría, a pesar de la pobreza, el sentido de solidaridad y familia es muy fuerte. Un hecho que me impactó mucho fue visitar la casa de unos cartoneros - se les llama así a las personas que se dedican a buscar cosas en la basura - nos invitaron a una fiesta de cumpleaños de la mujer que vivía allá. Pero aunque eran tan pobres, nos ofrecieron todo lo que tenían y más. La alegría y los sentimientos gozosos que tuve son una experiencia inolvidable que me recuerda cómo debemos vivir, como hermanos en Cristo. Yo quería compartir esa misma alegría, quería contribuir a ese sentimiento de compartir como hermanos trabajando juntos, ayudándonos unos a otros.

El Pueblo: ¿Eso fue lo que te llevó a hacer misiones en Perú?
Jenni:
Sí, quería contribuir de una manera positiva en la comunidad latina; una comunidad que me impactó mucho.
Y en Perú lo que hicimos fue construir una escuela en los pueblos jóvenes de Lima, allí estuve por unos días. Después tuve la oportunidad de viajar a Huaraz - en las montañas del Perú - ahí mi servicio consistió en enseñar el catecismo a los niños. Pero más allá de construir o enseñar, misiones fue para mí una experiencia linda donde las dos culturas - hispana y anglo- vivimos juntos como seres humanos y compartimos el amor que Dios nos dio.

El Pueblo: Ahora que has tenido la oportunidad de conocer de cerca Latinoamérica ¿Qué es lo que más te atrae de esta cultura?
Jenni:
Lo que más me atrae de la comunidad hispana es que las personas son muy auténticas, se tratan como amigos, como si fueran familia, además hay un sentido muy fuerte de lo que es el respeto y la dignidad del ser humano, esa es una lección muy importante para nosotros.


 
 

Publicación en español de la
Arquidiócesis de Denver

E-mail: elpueblo@archden.org
Editora:
Rossana Goñi
Directora General:
Jeanette DeMelo