Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Abril 2007

 
Edición Especial por Décimo Aniversario

10 años de peregrinar
“El Pueblo Católico” quiere seguir sirviendo y entregándose a su Iglesia

Por Rossana Goñi

  Muchos de ustedes saben que he consagrado mi vida al Señor Jesús para estar plenamente disponible al apostolado ¿verdad? Una de las formas como descubrí el llamado a consagrarme para servir a la Evangelización cada minuto de mi vida fue experimentar un hondo y ardiente amor a la Iglesia.

Ante mi propia sorpresa, aprendí a amar más y más a la Iglesia a través de mi profesión. Cuando inicié mis prácticas profesionales en el Perú en la Agencia Católica de Informaciones ACI-Prensa, nunca pensé quedarme ahí más de un año trabajando, pues tenía planeado aprender más de periodismo y luego tentar suerte en otros campos en la televisión o radio.

Sin embargo, mis planes no eran los que el Señor tenía para mí. Terminé trabajando en ACI-Prensa ocho años y fue durante esos años que descubrí el llamado que Dios me hacía para entregar mi vida totalmente al servicio del apostolado. El despliegue de todo mi ser por servir a la Iglesia ardía entonces como arde ahora.

Cada vez que hablo o me refiero a la Iglesia, recuerdo a San Pablo cuando dice “con gusto me gastaré y desgastaré totalmente por salvar las almas" (2 Cor. 12,15). Dentro de mis planes tampoco estuvo el venir a vivir a Estados Unidos, sin embargo, una vez más descubrí que mis caminos no son los caminos de Dios. “Porque los pensamientos de ustedes no son los míos, ni los caminos de ustedes son mis caminos” (Is 55, 8).

A veces nos cuesta creer que lo que Dios pide o permite en nuestras vidas es lo más maravilloso que nos puede ocurrir. Pero esa es la verdad. Sólo que nuestro corazón necesita ser más dócil y estar más atento a lo que Dios va pidiendo, como lo estuvo siempre el corazón de nuestra Madre María.

Hace más de ocho años vine a vivir a Denver, Colorado, con mis hermanas de comunidad. Y a sólo una semana de estar aquí, empecé mi trabajo en “El Pueblo Católico”.

Una vez más, Dios me permitía seguir sirviendo a Iglesia y en la Iglesia a través de los medios de comunicación: ¿Podía haber un regalo más grande de Dios para mí al llegar a esta tierra? Los retos, experiencias, anécdotas, historias, alegrías y dolores entrelazados son muchísimos y darían para no acabar nunca.
Pero sí quisiera compartir con ustedes aquél momento que fue muy importante en la comprensión de la hermosa misión de “El Pueblo Católico”.

Hace unos años, recibí un sobre dirigido a Rossana Goñi / El Pueblo Católico. Lo abrí y estaba escrito a mano en un papel muy sencillo, roto en algunas partes. El hermano que escribía, nos decía “hace algún tiempo que recibo todos los meses El Pueblo Católico, hay un voluntario que trae algunos números aquí donde vivimos. Por favor no dejen de seguirlo enviando todos los meses. Me entretengo y disfruto de su lectura cada vez que lo leo. Le doy gracias a Dios por el servicio que realizan. Aquí desde la prisión les ofrezco mis oraciones”.
La alegría honda que me produjo recibir este mensaje se completó cuando, algún tiempo después, el autor de la nota nos escribió desde fuera de la cárcel para decirnos que quería seguir recibiendo “El Pueblo Católico” ahora en su casa y nos envió su nueva dirección.

El Señor nos muestra constantemente los frutos de este apostolado; pero debo admitir que esta cartita fue un regalo muy especial en el peregrinar de estos 10 años. Fue Dios quien a través de este hermano en la prisión me decía: ¡Sigue adelante! ¡Andar sin descansar! “La mies es mucha y los obreros pocos” (Mt 9, 35).

Hay mucho por hacer hermanos y hermanas. Sigamos avanzando hacia adelante, no perdamos tiempo mirando atrás. Donde nos encontremos, entreguémonos al máximo de nuestras capacidades y posibilidades, para que seamos fieles al Plan de Dios en todas las circunstancias concretas de nuestra vida.

En nombre de todo el equipo de “El Pueblo Católico” quiero agradecer mucho a las numerosas personas que nos apoyan y colaboran con nosotros para que este periódico llegue a ustedes todos los meses. Gracias a nuestro Pastor, Monseñor Carlos Chaput, a la Oficina de Comunicaciones, a mis ex-jefes y a la actual, Jeanette DeMelo, a los colaboradores fieles por muchos años (entre ellos recuerdo al Dr. Luis Raez, Abraham Morales, Jorge Luna, Germán Alvarado y Miguel Angel Ocampo) a los sacerdotes, líderes laicos y fieles de la comunidad hispana de esta hermosa zona de las montañas rocosas. No puedo olvidar de mencionar la generosa colaboración de nuestros anunciantes mensualmente.
Gracias a todos por su aliento, su apoyo y de manera especial por sus oraciones para que este -su periódico- siga sirviendo a la Iglesia y en la Iglesia, llegando a sus hogares.


 
 

Publicación en español de la
Arquidiócesis de Denver

E-mail: elpueblo@archden.org
Editora:
Rossana Goñi
Directora General:
Jeanette DeMelo