Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Abril 2007

 
Noticias

“Dios no nos ha creado para ser exitosos sino para ser santos”
Palabras del reconocido actor y cantante Eduardo Verástegui al compartir su testimonio con miles de jóvenes en evento Puro por Elección

Por Lara Montoya

“¿Dónde está tu corazón?” Fue la pregunta que Puro por Elección (Pure by Choice) planteó a los más de 4,000 jóvenes adolescentes que se dieron cita en el Broomfield Event Center el pasado mes de marzo, en el evento realizado en defensa de la pureza.

Uno de los invitados principales de la tarde fue el conocido actor y cantante mexicano, Eduardo Verástegui, quien compartió con los jóvenes el testimonio de su conversión y su compromiso por vivir una vida pura y casta.

Eduardo inició su testimonio con una cita de la Madre Teresa de Calcuta “no estamos llamados a ser exitosos sino a ser fieles a Dios”, seguido de su historia de adolescente en busca de un sueño. “Cuando tenía 18 años -contó Eduardo- me mudé a México DF para seguir un sueño, ser actor. Así, hice novelas por tres años y medio y luego me mudé a Miami por ser esta la capital de Latinoamérica y de la música”. “Un día -continúa- viajando a Los Ángeles, en el avión conocí a una persona que me propuso trabajar en una película. Conseguí un rol en la película ‘Chasing Papi’ a pesar de que el único inglés que hablaba eran las cuatro páginas del guión que me había memorizado”.

Después de esta experiencia, Eduardo contrató a una profesora de inglés, ella era una cristiana devota- según Eduardo- y fue la primera persona que cuestionó su vida.

Durante meses Eduardo tuvo conversaciones muy hermosas y profundas con su profesora, que lo llevaron a un cambio de perspectiva sobre el mundo. “Gracias a ella -agregó el reconocido actor- me di cuenta que algo me faltaba, que estaba vacío y que no estaba usando los talentos que Dios me dio para darle gloria a Él, sino que estaba ayudando a envenenar la sociedad con los proyectos de los que estaba siendo parte. Me di cuenta cuan impuro era, seducido por Hollywood y por el deseo de la fama y el éxito que el mundo ofrece, pero Dios cambió mi corazón y empezó a ser el centro de mi vida. Desde ese día prometí a Dios que no iba a estar con nadie más hasta el día de mi boda”.

Al finaliza su testimonio, Eduardo agregó que “Dios no nos ha creado para ser exitosos sino para ser santos. Por eso si tus sueños no están de acuerdo al Plan de Dios, entonces se convierten en tus enemigos. Ahora tengo paz porque sé que estoy haciendo lo correcto y eso es lo que te da verdadera paz” puntualizó.

Actualmente, el joven actor junto a otros dos amigos ha fundado una compañía productora llamada “Metanoia Films”, con la cuál desearía hacer una verdadera diferencia en Hollywood. “Juan Pablo II - indicó Eduardo- nos ha invitado a no tener miedo, sobre todo a no temer a los medios de comunicación, sino a utilizarlos para promover la verdad y ese es el objetivo de este nuevo proyecto”, concluyó.


 
 

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