Caritas et Ratio: a dos años de la elección de Benedicto XVI
El “Papa Teólogo” goza de una claridad y sencillez única a través de sus enseñanzas
Por Mariana De Lama *
El 19 de Abril del 2005, resultaba elegido Pastor Universal de la Iglesia Católica uno de los más grandes teólogos del siglo XX : S.E.R Cardenal Joseph Ratzinger; hasta entonces Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, cargo que desempeñó por más de 20 años, donando de la más exigente manera las capacidades y talentos con los que Dios lo ha bendecido.1
En su primer mensaje al mundo entero una vez elegido sucesor del Apóstol Pedro, quien fue considerado por Juan Pablo II como su fiel colaborador2 se definió a sí mismo como «un sencillo y humilde trabajador en la viña del Señor» no dudando en encomendarse a las oraciones de los fieles y a su vez manifestaría su arraigada Piedad Filial a la Madre de Dios.
Así empezaba Benedicto XVI su pontificado, el cual no tardaría en desarrollar dos conceptos fundamentales y que forman parte de nuestra Santa Doctrina : La primacía de la Caridad en la vida del hombre y de la Iglesia y la no oposición de la Fe a la Razón.
Su Encíclica sobre la Caridad
En muy poco tiempo vio la luz su primera Encíclica denominada «Deus Caritas est» (Dios es Amor) en la cual el Santo Padre enfatizó su querer mostrar el concepto de amor en sus diferentes dimensiones, ya que «hoy, en la terminología conocida, “amor” parece ser con frecuencia algo muy alejado de lo que piensa un cristiano cuando habla de caridad»3. Asimismo nos señaló que: «el amor es posible y nosotros podemos ponerlo en practica porque hemos sido creados a imagen de Dios. Vivir el amor, y así, llevar la luz de Dios al mundo: a esto quisiera invitar con esta encíclica»4.
La invitación que el Papa hace a la humanidad de redescubrir el aspecto fundamental de la caridad en su vida, invita a tornar la mirada a la Eucaristía, Sacramento de la Caridad5 y a la familia como cenáculo de Amor.
La familia y la edificación de la Iglesia
La defensa que Benedicto XVI hace de la familia en este tiempo en que es atacada y desvirtuada es particularmente necesaria ya que corre el peligro de dejar de ser generadora de cultura cristiana, «[la familia] tiene particular necesidad de ser evangelizada y apoyada concretamente, (...) porque las familias cristianas constituyen un recurso decisivo para la educación en la fe, la edificación de la Iglesia como comunión y su capacidad de presencia misionera en las situaciones más variadas de la vida, así como para fermentar en sentido cristiano la cultura y las estructuras sociales»6.
Un acto significativo del Papa fue el encuentro que tuvo con los niños romanos que realizaron su primera comunión en la Plaza San Pedro en el cual de una manera muy sencilla y significativa explicó el profundo lazo entre el Amor y la Eucaristía: «Bueno, ¿qué es la adoración eucarística?, ¿cómo se hace? Lo veremos enseguida, porque todo está bien preparado: rezaremos oraciones, entonaremos cantos, nos pondremos de rodillas, y así estaremos delante de Jesús. Pero, naturalmente, tu pregunta exige una respuesta más profunda: no sólo cómo se hace, sino también qué es la adoración. Diría que la adoración es reconocer que Jesús es mi Señor, que Jesús me señala el camino que debo tomar, me hace comprender que sólo vivo bien si conozco el camino indicado por él, sólo si sigo el camino que él me señala. Así pues, adorar es decir: “Jesús, yo soy tuyo y te sigo en mi vida; no quisiera perder jamás esta amistad, esta comunión contigo”. También podría decir que la adoración es, en su esencia, un abrazo con Jesús, en el que le digo: “Yo soy tuyo y te pido que tú también estés siempre conmigo”.»
En Alemania: Fe y Razón
Dentro del marco de su viaje a su país natal, Alemania, el miércoles 12 de setiembre del 2006, Benedicto XVI dirigió a los intelectuales reunidos en la Universidad de Ratisbona –Universidad de la que el mismo fue catedrático– una conferencia que tituló «Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones», en la cual resaltó la importancia fundamental de no oponer la fe a la razón : «En el mundo occidental está muy difundida la opinión según la cual sólo la razón positivista y las formas de la filosofía derivadas de ella son universales. Pero las culturas profundamente religiosas del mundo consideran que precisamente esta exclusión de lo divino de la universalidad de la razón constituye un ataque a sus convicciones más íntimas. Una razón que sea sorda a lo divino y que relegue la religión al ámbito de las subculturas, es incapaz de entrar en el diálogo de las culturas.»7
Esta defensa continua de la recta razón, que se ve iluminada y plenificada a la luz de la fe, se ve a su vez manifestada en la preocupación constante del Santo Padre ante los desafíos que presenta la por él llamada «dictadura del relativismo» y que lleva a la pérdida de la propia identidad cristiana siendo uno de los objetivos de su Magisterio la recuperación de nuestra identidad en su autenticidad y explicar y confirmar la inteligibilidad de la fe en un contexto de secularismo difundido.8
Un Papa al que los fieles escuchan
Esta preocupación por la recuperación de la identidad cristiana se aprecia en la difusión de su Magisterio, el cual goza de una claridad y sencillez únicas que permiten la cordial adhesión a las verdades de fe y al conocimiento de la Revelación Divina teniendo en las audiencias de los miércoles y en el Angelus dominical, un público privilegiado que se aproxima a la Sede de Pedro a escuchar con profunda atención y espíritu de oración y reverencia las enseñanzas del «Papa Teólogo». Haciendo de Benedicto XVI uno de los Pontífices más populares de la historia, si consideramos el apreciable aumento de peregrinos en la Plaza San Pedro desde que pasó a ser el 265° Papa de la Historia.
Hombre de profunda oración, enriquecido con el don de transmitir la Verdad de manera transparente y sencilla, Pastor manso y firme de la Iglesia; Benedicto XVI viene conduciendo su rebaño, con mucho amor y respeto por la humanidad, enseñándonos así a conocer y a amar ha Quien es «el Buen Pastor que da la Vida por Sus Ovejas».
* Mariana De Lama es laica consagrada de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, estudia Teología en la Pontificia Universidad della Santa Croce en Roma, Italia. Generosamente ha colaborado con este análisis a los dos años del Pontificado del Papa Benedicto XVI.
1 Ver la Carta del Papa Juan Pablo II al Cardenal Joseph Ratzinger en el 50º aniversario de su Ordenación Sacerdotal en www.aciprensa.com/benedictoxvi/juanpabloii.htm
2 IBIDEM
3 Palabras pronunciadas de manera espontánea durante la audiencia en el Aula Pablo VI el 18 de Enero de 2005.
4 Extracto de la encíclica «Deus Caritas est».
5 Nombre de la Primera Exhortación Apostólica del Papa. Así se refirió a la eucaristía durante el Angelus del 18 de Marzo del 2007.
6 Discurso del Papa durante la apertura del Congreso Eclesial de la Diócesis de Roma sobre «Familia y comunidad cristiana: formación de la persona y transmisión de la fe».
7 Ver Discurso del Papa Benedico XVI a la Universidad de Ratisbona en www.aciprensa.com/benedicto xvi
8 Contenido pronunciado por el Secretario de Estado Cardenal Bertone durante el encuentro organizado por la Asociación Ética y Finanza en la ciudad de Milán. |