Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Setiembre 2006

Ser profesional no es un sueño, es una realidad

Mis padres y el pertenecer a una comunidad católica fueron una bendición para mis estudios

Por Arnulfo Ramírez *

La situación migratoria en los Estados Unidos cada vez es más dura. Y conforme pase el tiempo seguirá siendo más difícil sino demostramos que una de las razones por las que estamos en este país es para triunfar y que podemos superarnos en nuestra educación.

Según un artículo publicado por este mismo medio en el mes de julio, Hispanic CREO (Concilio Hispano para la Reforma y las Opciones Educativas) realizó algunos análisis en los cuales muestran que “el 30% de los hispanos en los Estados Unidos no tienen una educación secundaria”. Si ese es el porcentaje de hispanos sin educación secundaria, imagínate cual será el porcentaje de los hispanos sin una educación superior o universitaria.

Mi padre al ver la situación en México y la necesidad de que nosotros (mis hermanos y yo) tuviéramos una buena educación, decidió traer a toda la familia acá a los Estados Unidos. Fue en el año 1994 que empecé mis estudios en una nueva nación llena de retos y dificultades. Duras, más no imposibles de superar.

Mis primeros años fueron difíciles, pues el idioma dificultaba mi aprendizaje y los grados que en ese momento traía a la casa eran de lo peor. Así continué, cerca de dos años hasta que decidí tomar control de mi vida y no dejar que el idioma fuera una “excusa” para sacar malos grados.

En casa, mis padres siempre me inculcaron a seguir con mis estudios y a nunca ser un conformista. Eso me impulsó a superarme y revertir mi situación. Así, entrando a la preparatoria ó High School mis grados reflejaron algo muy diferente a lo que inicialmente logré cuando recién llegue a este país. Mis grados eran ahora todas “A” o como decimos en México puros “dieses”. Gracias a mis buenos grados fui invitado a formar parte de la sociedad de honores “National Honors Society”, y así fui graduado con honores en High School. Un poco antes de graduarme me di cuenta que no tenía dinero para ir a la universidad, sin embargo tenía metida en mi cabeza la idea que de alguna forma u otra tenía que graduarme de la universidad.

Siendo el sexto de ocho hermanos, mis padres no tenían los recursos para mandarme a la universidad. Eso me llevó a buscar otras posibilidades. En mi búsqueda descubrí que este país ofrece muchas posibilidades para estudiar y superarte, así mi solución fueron las becas. Aplique para algunas y recibí la ayuda de instituciones como Amoco, Latin American Education Foundation, McDonalds, Governors Oppotunity y además recibí ayuda financiera del Gobierno.

Es así como el pasado 18 de Diciembre del 2005 recibí mi grado de bachiller “Bachellor” en Artes del Metropolitan State College de Denver, sin que yo gastara ni un cinco.

Además de la influencia de mis padres, el pertenecer a una comunidad católica de jóvenes fue una gran bendición para mis estudios. Pues en ella me enseñaron que aquel joven que pertenece a una comunidad tiene que ser el mejor estudiante, sacar los mejores grados, ser el mejor hijo, hermano, amigo…en fin, ser el mejor en todo.

Si queremos triunfar en este país, ya no hay que conformarnos con un diploma de High School o GED. No, vayamos más allá y demostremos a todos que el hispano puede ser no sólo un buen católico, sino el mejor abogado, psicólogo, doctor, maestro o cualquier profesión que decidas tomar. La ayuda está por doquier, sólo necesitas buscar y tocar puertas y verás que triunfarás. Y si yo lo pude hacer, tú lo harás mejor.

* Arnulfo “chufo” fue hasta este año uno de los coordinadores del grupo “Cristo y Yo” de la Parroquia San Antonio de Padua y colabora activamente en diferentes grupos juveniles de su parroquia.


 
 
 

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