Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Noviembre 2006

El futuro de nuestro Mundo

Por Marytriny Ramírez*

Muchos de nosotros hemos escuchado mencionar alguna vez que los jóvenes somos el futuro de este mundo. ¿Cierto? Pero, no te has peguntado ¿Cómo será el futuro que nos espera si pareciera que muchos jóvenes y adolescentes de hoy no tienen sueños ni metas a futuro?
Esta pregunta me vino a la mente, primero, cuando nos dimos cuenta que mi hermana posiblemente no se graduaría a tiempo en High School por falta de créditos y después cuando vi que una muchachita de aproximadamente 15 ó 16 años dejaba que un muchacho, aparentemente mayor, le mordiera el cuello para hacerle un “hickey” o “chupón”.

Desafortunadamente, hoy en día son muchos los medios de comunicación, “amigos”, nuestra misma sociedad, entre otros, que atacan nuestra integridad como jóvenes. Nos han hecho creer que la juventud es solo para vivir el HOY, que podemos hacer y deshacer cuanto queramos con nuestras vidas.

Estoy segura que si supiéramos defendernos a nosotros mismos, defender nuestros sueños, nuestros valores, nuestra integridad, si tuviéramos el valor de decir NO a las malas influencias y de luchar por nuestros sueños, no habrían tantos problemas de los cuales nosotros mismos nos quejamos.

Otro acontecimiento que también daña nuestro futuro es la indiferencia o más conocido como el “whatever”. Esta indiferencia que mostramos ante la vida y ante los problemas de este mundo es algo verdaderamente deprimente, ¡no puede ser que nos interese más lo que pasa en las novelas o reality shows que lo que pasa a nuestro alrededor!

Pero ya es hora de que abramos nuestros ojos a la realidad, ojos que vean hacia el futuro, el cual depende de las decisiones que tomemos hoy. Vivamos al máximo nuestra juventud dando lo mejor de nosotros mismos y como dice la canción de Napoleón “abre tus brazos fuertes a la vida, no dejes nada a la deriva, del cielo nada te caerá, trata de ser feliz con lo que tienes, vive la vida intensamente, luchando lo conseguirás”.

Recuerda que el ser joven es el regalo más grande que Dios no ha dado. Él nos ama y por eso nos da esta maravillosa oportunidad de ser jóvenes, no perdamos el tiempo con cosas que no valen la pena, atrevámonos a tener sueños y metas para el futuro y luchar por ellos. Dios nos ha dado esta misión, nos ha puesto aquí para que seamos felices, para que logremos nuestras metas y con el ejemplo de nuestra vida evangelicemos a otros jóvenes. Sólo así podremos completar su obra de amor.

* Maritriny es una de las coordinadoras del grupo de jóvenes adultos de la Parroquia Queen of Peace.

 

E-mail: elpueblo@archden.org
Editora:
Rossana Goñi
Director General: Jeanette DeMelo