Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Diciembre 2006

Jornada Vocacional en la comunidad hispana
Más de 50 jóvenes se reúnen a reflexionar sobre la importancia de descubrir el llamado de Dios

El Pueblo Católico Staff

Jóvenes hispanos de la Arquidiócesis de Denver participaron en una Jornada Vocacional en la que reflexionaron sobre la importancia de descubrir la vocación particular a la que Dios llama a cada ser humano. El evento se llevó a cabo el 18 de noviembre en el Centro Pastoral Juan Pablo II y contó con la participación de más de cincuenta jóvenes hombres y mujeres.

La plática central estuvo a cargo del Padre Ángel Pérez, Vicario Parroquial de La Iglesia Santa Teresa en Aurora, quien se dirigió a los jóvenes con entusiasmo para hablarles sobre la vocación.
El Padre Ángel inició su plática con la cita bíblica de Jn 15, 16 “No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros”, señalando que toda nuestra vida debe estar orientada por estas palabras. En seguida el joven sacerdote cuestionó a los jóvenes con la pregunta ¿por qué no somos felices? Dando respuesta a la misma con la historia de su vocación. “A pesar de que en mi vida tuve todo aquello que el mundo te dice que necesitas para ser feliz, nada me saciaba, me preguntaba qué más necesitaba para alcanzar la felicidad, hasta que las palabras de Cristo penetraron mi corazón: ‘Yo tengo un alimento que ustedes no conocen…Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado’. Estas palabras cambiaron mi vida, pues descubrí que a pesar de que era un buen joven, estaba haciendo lo que yo quería y no estaba dispuesto a hacer la voluntad de Dios. Luego descubrí que el Plan que Dios tiene para cada uno es que seamos felices, que seamos santos” compartió el Padre Ángel.

Asimismo, invitó a los jóvenes a tener un corazón disponible, para poder hacer lo que sea que Dios les pida. “La edad que ustedes tienen es una edad peligrosa, ésta es la edad en la que se toman las decisiones más importantes, pues muchas de estas tienen repercusiones en el futuro y ya no tienen marcha atrás” recalcó el Padre.

Finalmente el Padre Pérez señaló que para descubrir la vocación particular es necesario tomarse la vida en serio. “La vida es un don grandísimo, pero a veces la desperdiciamos viviéndola de manera superficial, ¡vivimos como locos, sin saber a dónde vamos! El sin sentido es una enfermedad grave de nuestro tiempo. Vivimos fuera de nosotros mismos porque tenemos miedo a nuestras preguntas fundamentales” añadió.

El Padre Ángel cerró su plática pidiendo a los presentes que sean fieles a su vocación “no le neguemos a Dios la posibilidad de que muchos conozcan la vida eterna por medio de nosotros, respondamos como nuestra Madre ‘Hágase en mí según tu Palabra’ de nuestra fidelidad dependen muchas cosas”.

La siguiente plática estuvo a cargo del Padre Jorge De los Santos, Vicario para el Ministerio Hispano y de Lara Montoya, laica consagrada de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, quienes orientaron a los jóvenes en el tema del discernimiento vocacional. Ambos charlistas coincidieron en señalar que el discernimiento vocacional es un proceso, un tiempo particular en el que uno se dedica de manera especial a descubrir el llamado de Dios y que para hacer un buen discernimiento vocacional es necesaria una intensa vida espiritual, la compañía de un director espiritual, dinámica participación en las actividades de la Iglesia y estar abierto a conocer las diferentes vocaciones.
Durante la jornada, los jóvenes tuvieron también la oportunidad de meditar en torno a las escrituras, compartir sus inquietudes con los demás jóvenes, así como conocer el testimonio de diferentes personas que han vivido este proceso de discernimiento. El día de reflexión finalizó con la celebración de la Santa Misa, presidida por el Padre De los Santos.

Como resultado de este evento se ha organizado un grupo de discernimiento vocacional, cuya primera reunión fue el jueves 30 de noviembre a las 6:30 p.m.

 

 

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