Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Diciembre 2006

Hispanos adoraron a Dios Eucaristía en Vigilia de Oración
“Dios es Amor” fue el tema que congregó a cientos de hispanos en intensa oración y meditación durante cinco horas

Por Lara Montoya

El pasado mes de noviembre, cientos de hispanos se reunieron en la Parroquia San Antonio de Padua para adorar al Señor Jesús en la Eucaristía. Ahí oraron y meditaron como una sola Iglesia en torno a la Encíclica “Dios es Amor” del Papa Benedicto XVI.

La noche de oración se inició con una Misa presidida por el Padre Jorge De los Santos, Vicario para el Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Denver y concelebrada por el Padre Daniel Norick, Párroco de San Antonio de Padua.

La homilía a cargo del Padre De los Santos, estuvo basada en el tema central de la Vigilia, en donde el sacerdote habló sobre el amor de Dios como un amor personal que se manifiesta a cada uno de nosotros a través de pequeños detalles. “Cada quien tiene una historia de amor con Dios, que es difícil explicarla porque el amor no se define sino que se vive… Es en los momentos difíciles en los que experimentamos de cerca el amor de Dios, y es que el Señor Jesús se ha manifestado a los hombres como muestra de su gran amor” enfatizó el P. De los Santos.

Al finalizar la Misa, el Vicario procedió con la Exposición del Santísimo Sacramento, dando así inicio a la noche de adoración. La custodia con la presencia del Señor Jesús en la Eucaristía estuvo expuesta durante cinco horas en medio de oraciones, meditaciones y cantos.

La adoración eucarística estuvo liderada por diferentes grupos y movimientos eclesiales como “Cristo y Yo” de San Antonio de Padua, “Movimiento de Renovación Carismática en el Espíritu Santo”, dirigidos por el Padre Noe Carreon y “Jóvenes para Cristo”.

En la noche de oración se contó también con reflexión a cargo del Padre Ángel Pérez, Vicario Parroquial de la Iglesia Santa Teresa en Aurora. El joven sacerdote en su plática “Dios es Amor”, hizo un recorrido por la historia de Salvación del hombre: la creación, el pecado original, la promesa de la Salvación de Dios y la venida del Señor Jesús como liberador y reconciliador del hombre. “Dios nos abre un camino para que nosotros podamos amar como Cristo nos ama” señaló el Padre ángel y tratando de explicar el porqué del sufrimiento del hombre, hizo un paralelo entre la historia del Pueblo Israel, exiliado en el desierto y la situación de muchos inmigrantes en Estados Unidos. “¿Cómo nos ama Dios a nosotros inmigrantes indocumentados? Dios lleva al pueblo de Israel al desierto así como ahora nos lleva a nosotros al exilio, para que conozcamos que nosotros necesitamos de Él y para que podamos ser fuertes con Él. Dios le dice a su pueblo ‘Por eso yo la voy a seducir: la llevaré al desierto y hablaré a su corazón. … Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia; te desposaré en la fidelidad, y tú conocerás al Señor.’ (Os 2, 16. 21-22). Cristo nos quiere desposar en la fe, pidiéndonos que nos entreguemos para estar siempre unidos. Esto es a lo que Dios nos llama, porque tenemos que ser Iglesia que sea signo visible de este amor, sal y fermento. Sólo así transformaremos esta cultura” finalizó con estas palabras el Padre ángel.

La Oficina del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Denver planea organizar una vigilia anual para promover la unidad en la comunidad hispana con la centralidad en el Señor Jesús.

 

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