Terminar con la violencia es responsabilidad de todos
Por Fidel “Butch” Montoya
¿Recuerdan los titulares durante el “verano de violencia” de 1993 que anunciaba ampliamente las matanzas y homicidios que ocurrieron a lo largo de la ciudad y área metropolitana? Estaba de moda reportar sobre las bandas o la violencia relacionada con las bandas de aquel entonces. Contábamos cada muerte como si estuviésemos acumulando una especie de cuenta morbosa. Cada día leíamos una noticia sobre una familia diferente que había sido tocada por la violencia, como las vidas habían sido influenciadas por la violencia y sufrimiento, y la terrible pérdida de jóvenes que habían sido víctimas.
Hoy en día, ese tipo de cobertura es un poco extraño. Es como si nos hubiésemos vuelto insensibles al tumulto y violencia que ocurren todas las noches en el área metropolitana de Denver. Si no estás buscando cuales son las oportunidades de noticias, no verás o leerás más de algunos segundos en televisión, que muestran como la violencia se vuelve más violenta y fuera de control.
En los últimos seis meses, nuestro grupo ecuménico ha rezado todos los miércoles en la mañana por un término de la violencia en nuestra comunidad. La gente se pregunta porque queremos atacar un tema de ese tipo, otros pueden pensar que hacemos muy poco sobre ello. Nos preguntan frecuentemente: ¿Cómo puedo yo hacer la diferencia en ayudar a crear un lugar más seguro para mi familia? ¿Realmente la oración genera una diferencia cuando se trata de violencia?
Nuestro grupo de oración tiene fe que la oración puede hacer la diferencia. Y cada uno de nosotros es responsable de acabar con la violencia. Así como Nehemías trabajó por reconstruir los muros de Jerusalén que fueron destruidos por la guerra y contienda, él hizo a todos responsables por construir la pared y pararse en guardia al mismo tiempo. Leemos “todos nosotros teníamos el arma en la mano” (Neh 4,17). Debemos hacer lo mismo para vencer al autor de la violencia en nuestra ciudad.
El primer paso de hacer algo es incrementar la atención pública de la violencia que afecta a más y más familias todos los días. No saber como la violencia afecta a nuestros jóvenes, a sus padres y a otros miembros de la familia, es enterrar nuestras cabezas en la arena. Construir una atención pública profundiza en el entendimiento y mueve a las personas a buscar soluciones.
Las pandillas y la violencia doméstica en los hogares son dos de los mayores problemas que causan la violencia. La violencia en las pandillas y la relacionada con las pandillas significa que estamos perdiendo más y más jóvenes hombres y mujeres en una cultura que es indiferente ante la responsabilidad personal y que se preocupa por los demás. Tenemos que descubrir porqué estos niños están abandonando sus familias y la Iglesia.
La violencia doméstica en las familias habla de familias disfuncionales que viven la violencia como manera de establecer disputas y desacuerdos familiares.
Ambos temas hablan de familias que necesitan ayuda y guía espiritual. Una conciencia de ello, debería retar a nuestra comunidad de fe a hacer algo positivo para salvar a los jóvenes y las familias de la violencia.
La comunidad puede y debe trabajar junta para que le hagan saber a nuestros jóvenes que no permitiremos más que la violencia le robe a nuestra ciudad la gente joven y el potencia tan bueno que representan.
Debemos reforzar los valores de comunidad y de la Iglesia y principios que condenan la violencia, y debemos exhortar a una resolución y meditación personal. Debemos trabajar para mostrarle a nuestros jóvenes y familias que los valoramos y que trabajaremos por tener vecindarios más seguros para que juntos cumplamos nuestros objetivos y sueños por contar con una comunidad libre de violencia.
Nuestros oficiales de la ciudad declararon el domingo 30 de abril como el primer Día de Terminar con la Violencia en el área metropolitana de Denver. Unámonos a mantener la diferencia en nuestra comunidad.
Fidel “Butch” Montoya es ex-director de seguridad por la ciudad y el condado de Denver. Es el coordinador del Comité Termina con la Violencia, un proyecto de Iniciativa de Oración de la Ciudad de Denver. |