Tiene sentido
la Cruz
Cuaresma es un buen tiempo para
meditar y purificar sufrimientos,
mortificaciones, dolores, tristezas...
Por Rossana Goñi
¡Bendito tiempo de Cuaresma! ¡Bendita sabiduría la de nuestra Iglesia!
Cada vez que iniciamos el tiempo de Cuaresma viene a mi mente lo que significa cargar la cruz, llevar la cruz, vivir la cruz, amar la cruz.
¿Es que acaso existe cristianismo sin cruz? Hace muchos años, cuando padecía una enfermedad muy dura por casi tres años de mi vida, un buen obispo me dijo : “¡Ah! ¡Estás entre las engreídas de Dios!” Por respeto a este buen Pastor en aquél momento mi respuesta externa fue “Sí Excelencia, gracias por sus palabras”. Pero lo que realmente experimentaba por dentro era incomprensión, tristeza, fragilidad y hasta amargura ante la incomprensión del Plan de Dios en ese momento en mi vida.
Hoy recordé en medio de este hermoso tiempo cuaresmal que fueron hace 11 años que cargué una cruz muy pesada en mi vida. Aquella enfermedad que padecí por casi tres años en un inicio fue una carga, una molestia, un dolor; después de un tiempo se convirtió en una bendición y hoy es el recuerdo y experiencia más intensa y hermosa de ayudar a cargar la misma cruz del Señor Jesús que nos trajo la Vida y la Reconciliación.
Dentro de las muchas bendiciones que recibo de Dios todos los días, las que más atesoro en mí son esos momentos que tengo para dialogar con muchas personas. Y en medio de los diálogos descubro sus alegrías, sus gozos pero también sus profundas heridas y dolores, sufrimientos y penas ... sus cruces que hay que aprender a cargar con alegría y esperanza.
¿Tiene sentido la cruz, el sufrimiento? Sí tiene sentido y sólo lo adquiere a partir de la cruz del Señor Jesús, sólo adquiere valor y razón de ser porque Dios mismo cargó la cruz y sufrió.
Cuántas veces veo a tanta gente con experiencias profundas de dolor ya sea por la pérdida de un ser querido, por enfermedades, por asuntos familiares, por discusiones, por cientos de motivos, y sufren, sufren mucho. Y muchas veces veo como ese sufrimiento se convierte en una tristeza profunda o en una amargura intensa en el corazón del ser humano. Pero ello es posible de ser purificado, es posible de ser reconciliado, es posible de aceptarse con sencillez de corazón. Es posible cargar la cruz con paz y alegría por el Plan que Dios permite en mi vida y seguir caminando, seguir luchando.
Alguien que nos ha enseñado a cargar la cruz con su ejemplo y palabra fue el Papa Juan Pablo II. Quiero dejarlos con una frase de su Carta Salvici Dolores que habla sobre el sufrimiento y el sentido de la cruz. Si Ud. aún no la ha leído y no comprende el dolor en su vida, lo invito a que en esta Cuaresma se lo ponga como medio concreto ... medite en esta hermosa carta de quien fuera nuestro querido Juan Pablo II.
“El sufrimiento humano ha alcanzado su culmen en la pasión de Cristo. Y a la vez ésta ha entrado en una dimensión completamente nueva y en un orden nuevo: ha sido unida al amor, a aquel amor que crea el bien, sacándolo incluso del mal, sacándolo por medio del sufrimiento, así como el bien supremo de la redención del mundo ha sido sacado de la cruz de Cristo, y de ella toma constantemente su arranque. La cruz de Cristo se ha convertido en una fuente de la que brotan ríos de agua viva. En ella debemos plantearnos también el interrogante sobre el sentido del sufrimiento, y leer hasta el final la respuesta a tal interrogante (18)”.
Si el Señor Jesús cargó la Cruz... ¿No somos acaso bendecidos al ayudarlo en cargarla? Que tengan una Cuaresma llena de bendiciones, trabajemos intensamente por nuestra conversión. |