Carta del Arzobispo
Dios rehace el mundo a través de nuestro vivo testimonio de fe
Conferencia de fe que se realizará pronto en Denver es una oportunidad para profundizar en nuestra habilidad de llevar la misión de Cristo al mundo
Dios rehace el mundo con nuestras hazañas, no con nuestras intenciones. Lo que diferencia una fe real de una piedad superficial es si hacemos lo que decimos que creemos.
Nuestra misión como discípulos no es sólo transmitirle valores morales a nuestros hijos o mostrarles el sentido de la mano de Dios en el mundo. Por su puesto, estas cosas son vitales, pero ello no agota nuestra vocación. Nuestra misión es llevar el mundo a Jesucristo y Jesucristo al mundo. Cada uno de nosotros es un misionero, y nuestro trabajo primordial es la conversión de nuestros propios corazones y los corazones de otros, para que de esta manera algún día el mundo entero reconozca a Jesucristo como el único Salvador y Señor de la humanidad.
Eso es una gran tarea. Podríamos lograrlo sólo mediante el "diálogo", tanto como Cristo podría redimirnos escribiendo un ensayo sobre el pecado. . Los Evangelios tienen poder porque cuentan la historia de lo que hizo Dios; lo que su único hijo hizo; y lo que los seguidores de Cristo hicieron. La pasión que se dio por el sufrimiento y muerte de Cristo nos conmueve profundamente porque nos muestra con gran detalle cuan inmensamente nos ama Dios.
Este es el ardor en el corazón de cualquier intento sincero por contar la historia de la pasión. Dios nos dejó no sólo a su propio Hijo para salvarnos. No en vano la cruz es dibujada a través de los ojos de grandes artistas una y otra vez a lo largo de los siglos. La sangre de la cruz nos recuerda que -al menos un día en la historia- el amor no tiene límites. Y desde entonces, todo ha sido diferente.
Dios construyó la Iglesia que hemos heredado a través del amor de generaciones de creyentes. Su ejemplo hace que nuestra fe sea posible. Es ahora nuestro turno el darle forma al futuro mediante el celo que ponemos en nuestra vida cotidiana. Es nuestro momento de actuar. Es nuestro momento de vivir nuestra fe católica con toda la valentía y la fuerza que Cristo nos trajo amando la Iglesia que Él fundó.
La próxima semana el 17 y 18 de Marzo, los católicos de Colorado y la región de las Montañas Rocosas se reunirán en el Hotel Adams Mark en Denver para nuestra Conferencia anual Viviendo la Fe Católica. Éste es uno de los eventos educativos y de comunión fraternal claves en nuestra vida como comunidad de fe. Con una lista de conferencistas y sesiones excepcionales -y este año con un importante panel sobre los Católicos, la justicia y la reforma inmigratoria- la conferencia es el lugar perfecto para alimentar nuestra fe y renovar nuestro discipulado. El tema de la Conferencia del 2006 es “Colaboradores en la obra de la verdad” (3 Jn. 8) y tenemos el gran gozo de dar la bienvenida al Arzobispo de San Antonio, Monseñor José H. Gomez, nada desconocido en Denver, como uno de nuestros ponentes centrales. Yo estaré definitivamente ahí. Espero que ustedes también. Por favor únanse a mí.
La Iglesia depende de Dios, quien siempre la protegerá. Pero Ella también depende de nosotros para que llevemos la misión de Cristo al mundo. Las palabras son cortas. Lo que valen son los actos. Es tiempo de vivir nuestra fe católica como lo hicieron los apóstoles - y a través de ello, reformar el mundo.
Para mayor información sobre Viviendo la Fe Católica y las ponencias que se ofrecerán en español el día sábado 18 de marzo, comuníquese al 303-715-3247. |