Nuevos sacerdotes pronuncia el “Sí” definitivo para servir a los demás
Los jóvenes ordenados por el Arzobispo de Denver provienen de diversos países de África, Europa, América Central y América del Norte
Por Rossana Goñi
“¡No tengáis miedo!”, fue la frase que retumbó en muchas mentes y corazones de los asistentes a la ordenación sacerdotal de 11 jóvenes de la Arquidiócesis de Denver que a través de su testimonio de fidelidad y valentía le dijeron sí al Señor Jesús para entregarse al servicio total de la Iglesia y de los seres humanos a través de la sublime vocación del sacerdocio. Esta generación de jóvenes crecieron con el ejemplo de quien fuera Su Santidad el Papa Juan Pablo II, y para muchos de ellos, su testimonio de fidelidad y fortaleza fue lo que los hizo considerar su vocación al sacerdocio.
La Catedral de la Inmaculada Concepción estuvo colmada de fieles el pasado 13 de Mayo, Fiesta de la Virgen de Fátima, en la que en una Misa Solemne el Arzobispo de Denver, Monseñor Carlos J. Chaput, O.F.M.Cap. ordenó a estos jóvenes para servir en su diócesis. Cerca de 200 presbíteros concelebraron la Eucaristía.
Los principales concelebrantes que se encontraban en el presbiterio fueron Monseñor Joseph Perry, Obispo Auxiliar de Chicago; el Vicario para el Clero de la Arquidiócesis de Denver, Monseñor George M. Schroeder; los rectores de los seminarios de Denver el Padre Michael Glenn y el Padre Florian Martin-Calama; y el Padre Gregory Hoppough representando al Seminario Nacional Beato Juan XXIII de Boston, Massachusets.
Los neo-sacerdotes provenían de diversos países, es por ello que la Solemne Eucaristía se realizó en inglés, español y polaco. Y también se contaba con un nigeriano entre los ordenados.
Los nuevos sacerdotes son: Faustinus Uchenna Anyamele de Nigeria; Hector Chiapa-Villarreal y Luis Escandón, ambos de México; Francisco "Frank" Javier Garcia de Cuba; Tomasz Wikarski y Pawel Zborowski de Polonia; Lorenzo Ricci de Italia; y Matthew Hartley, Michael Freihofer, Peter Mussett y James Thermos de Estados Unidos.
Después de haber sido presentados por el Padre Glenn, los entonces diáconos fueron acogidos con un fuerte y extenso aplauso por los asistentes.
En su homilía, el Arzobispo de Denver señaló que "Cristo se hace prsente a través de las ordenes sagradas en el sacerdocio”. “Él actúa a través de sus actos. La Iglesia está viva y joven, y los exhorto a nunca descansar o cansarse en su labor. Antes bien sean diligentes en su misión y persistentes en su prédica”, enfatizó Mons. Chaput.
Después de la hermosa y reverente ordenación sacerdotal, los fieles volvieron a aplaudir intensamente a los nuevos sacerdotes.
Antes de concluir la Eucaristía el Arzobispo de Denver pidió a los padres de los sacerdotes de otros países que se pongan de pie para agradecerles su generosidad al entregar a sus hijos y venir de tan lejos a acompañarlos en el día más importante de su vida. Lo mismo hizo con los padres de quienes han nacido en este país. "Sabemos que fue su aliento lo que hizo que estos hombres se lancen al camino del sacerdocio” señaló Mons. Chaput y añadió “para algunos sé que están muy lejos de casa. Les prometo que cuidaremos bien de ellos”.
Todos, menos dos, realizaron sus estudios en el Seminario San Juan Maria Vianney de Denver. El Padre Ricci lo hizo en el seminario arquidiocesano Redemptoris Mater y el Padre García lo hizo en el Seminario Nacional Beato Juan XXIII de Boston.
Una alegre recepción se ofreció después en las instalaciones del Centro Pastoral Juan Pablo II para la Nueva Evangelización, donde se encuentran los seminarios arquidiocesanos. |