Movimientos celebraron Vigilia de Pentecostés con el Santo Padre
Vigilia se dio en el marco del encuentro del Papa Benedicto XVI con los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades.
Más de 300 mil peregrinos de todo el mundo adherentes de los Movimientos Eclesiales y las Nuevas Comunidades celebraron el pasado 3 de junio en la Plaza de San Pedro un emotivo y profundo encuentro con el Papa Benedicto XVI cuyo tema central fue “La belleza de ser cristianos y la alegría de comunicarlo”.
En un ambiente de alegría y gran expectativa, los participantes recibieron el saludo del Secretario del Pontificio Consejo para los Laicos, Mons. Josef Clemens, tras lo cual fueron presentados los movimientos y las nuevas comunidades participantes en la Vigilia de Pentecostés.
Antes de la llegada del Pontífice se proyectaron videos con imágenes del primer encuentro de los movimientos eclesiales con el Papa Juan Pablo II en 1998. Asimismo se dio lectura a diversos textos del Cardenal Joseph Ratzinger, escritos antes de ser elegido a la Cátedra de Pedro, y un video con palabras tomadas de la solemne inauguración del pontificado de Benedicto XVI.
A continuación Salvatore Martínez, coordinador de la Renovación en el Espíritu Santo en Italia, y Maria Luigia Corona, cofundadora de la Comunidad Misionera de Villaregia, ofrecieron sus testimonios y reflexiones del “II Congreso de Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades” celebrado del 31 de mayo al 2 de junio en Rocca di Papa. El programa previo de animación concluyó con el rezo del Misterio Glorioso del Rosario “El advenimiento del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y sobre la Iglesia".
Un momento especialmente significativo fue cuando el Santo Padre ingresó en la plaza en el papamóvil en medio de una gran ovación y cantos de acogida.
El corazón del encuentro
Tras el saludo del Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, Mons. Stanislaw Rylko, y la lectura del mensaje de la iniciadora del movimiento de los Focolares, Chiara Lubich, al Papa, se dio inicio al corazón del encuentro: la celebración de las Primeras Vísperas de Pentecostés presidida por el Santo Padre.
Luego de los comentarios a los dos salmos y el cántico del Apocalipsis a cargo de Kiko Arguello, iniciador del Camino Neocatecumenal, Andrea Riccardi, de la Comunidad de San Egidio, y del Padre Julián Carrón, Presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación, se llevó a cabo la Memoria del Sacramento de la Confirmación y una sobrecogedora homilía del Santo Padre.
Al finalizar la homilía, el Fundador del Movimiento de Vida Cristiana, Don Luis Fernando Figari, y la representante de la Renovación Carismática Católica, Patti Gallagher Mansfield, ofrecieron al Pontífice unas palabras de agradecimiento.
Palabras del Santo Padre a los Movimientos Eclesiales
Durante la Vigilia de Pentecostés, el Papa Benedicto XVI dijo a los Movimientos Eclesiales y las Nuevas Comunidades que el Espíritu Santo es un don para la vida, la libertad y la unidad auténticas.
En su homilía, el Pontífice destacó que “el Espíritu Santo, a través del cual Dios viene a nosotros, nos trae la vida y libertad”. Los Movimientos -señaló el Papa- "han nacido de la sed de la verdadera vida. Son movimientos por la vida bajo todo aspecto. Si queremos proteger la vida, entonces debemos sobre todo reencontrar la fuente de la vida; la vida misma debe volver a emerger en toda su belleza y sublimidad; debemos dejarnos vivificar por el Espíritu Santo, la fuente creativa de la vida". Asimismo, invitó a los movimientos a ser "escuelas de libertad", y destacó que "Queremos la libertad verdadera y grande, aquella de los herederos, la libertad de los hijos de Dios. En este mundo tan lleno de libertades ficticias que destruyen el ambiente y al hombre, queremos con la fuerza del Espíritu Santo aprender a vivir juntos la libertad verdadera”.
“Pongo las intenciones de vuestros movimientos y Comunidades en el corazón de la Santísima Virgen María presente en el Cenáculo junto a los Apóstoles; que sea Ella quien los ayude en vuestra acción concreta. Sobre vosotros invoco la efusión de los dones del Espíritu para que también en este nuestro tiempo se pueda tener la experiencia de un renovado Pentecostés”, concluyó el Papa. |