Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Julio 2006

Fiesta de Fe y momento histórico en la Iglesia de Estados Unidos

Más de 2,000 jóvenes hispanos y obispos de este país y latinoamericanos se reúnen a reflexionar y trabajar juntos por una pastoral juvenil

Por Lara Montoya

El pasado mes de junio tuve la gran oportunidad de ser testigo de un evento histórico en la Iglesia de Estados Unidos: el primer Encuentro Nacional de Pastoral Juvenil Hispana. Éste se llevó a cabo en las instalaciones de la Universidad de Notre Dame en Indiana del 8 al 11 de junio y ha sido un evento de grandes magnitudes, que ha marcado el corazón de los más de dos mil jóvenes que asistieron, representando a las diferentes diócesis alrededor del país y que además marcará el inicio y la pauta de una pastoral juvenil organizada a nivel nacional.
Como algunas delegaciones, llegué a Indiana la noche del jueves. Pensé encontrar grupos registrándose ó corriendo de un lado a otro, sin embargo... el programa se estaba llevando a cabo fielmente y así fue a lo largo de los cuatro días de intensa jornada. Una muestra clara del buen nivel de organización y la importancia que se le ha dado a este primer encuentro nacional.

Los jóvenes fueron recibidos por el comité de organización y la directiva de la RED (The National Catholic Network de Pastoral Juvenil Hispana), quienes expresaron su alegría al ver - como ellos mismos dijeron - “un sueño hecho realidad”. Asimismo, invitaron a los participantes a responder con responsabilidad a este sueño de muchos años atrás y de muchas personas, “el reto está ahora en sus manos” les dijo Jesús Abrego, Presidente de la RED, a lo que los miles de jóvenes presentes respondieron con una sola voz “¡Si se puede!”.

Presencia de los Pastores
El evento contó con la presencia de numerosos Obispos, quienes también recibieron con alegría a estos jóvenes y los acompañaron a lo largo del encuentro, ellos señalaron repetidamente que estaban listos para recibir las necesidades de la juventud hispana, para conocer más de ellos, de sus sueños y deseos de construir la Civilización del Amor, comprometiéndose además a dar respuestas pastorales que puedan guiarlos en el recorrido de construir un sólido ministerio.

Monseñor John M. D’Arcy, Obispo de South Bend- anfitrión del evento- al dirigirse a los jóvenes les dijo que a la entrada de la Universidad había una mujer con los brazos abiertos - refiriéndose a la estatua de Santa María ubicada en la cúpula de la Basílica de Notre Dame- y que esa mujer los había estado esperando desde hace 110 años. “Es nuestra Madre María, ‘Notre Dame (Nuestra Señora)’ la que debe acompañarlos en el trabajo que hoy comienzan” señaló.

Por su parte, Monseñor Plácido Rodríguez, Obispo de Lubbock y Presidente del Comité de Obispos Para Asuntos Hispanos de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos (USCCB) recordó la historia del Ministerio Hispano en Estados Unidos recalcando que “en 1972 se celebró el primer encuentro nacional del ministerio hispano. Ese fue un sacudón del Espíritu Santo que sacó al pueblo latino del anonimato y le puso un rostro concreto en la Iglesia y es desde ese momento que la Iglesia de Estados Unidos ha encontrado una fuente de riqueza en ustedes. 34 años después nos reunimos en este primer encuentro nacional juvenil, y ésta es también una nueva sacudida del Espíritu Santo porque este primer encuentro marca un nuevo comienzo, es un punto de partida para que los jóvenes sean una respuesta orgánica para la Iglesia”.

Monseñor José H. Gómez, Arzobispo de San Antonio y Moderador Episcopal de la Red, cerró la noche de bienvenida recordándonos el legado de fe que los hispanos tenemos en nuestras manos, exhortando a los presentes a no olvidar nunca el pasado, vivir el presente y esperar el futuro con esperanza. “Como todos ustedes saben, nuestro país está en medio de un debate histórico sobre la inmigración, un debate que ha levantado muchas pasiones, opiniones fuertes, y ha complicado cuestiones. Este debate, también, nos muestra una vez más que este país necesita una nueva evangelización”. Ante estas palabras, los jóvenes volvieron a responder con un entusiasta “sí se puede”.

Monseñor Gomez terminó su saludo de bienvenida con la conmovedora historia de uno de los mártires mexicanos que dio su vida en defensa de la fe. “A sus 13 años, el beato José Sánchez se afilió al movimiento de resistencia contra la represión del gobierno a la fe. Cuando fue capturado, lo torturaron, tratando de hacer que renunciara a su fe. Él se negó repetidas veces. Finalmente, le quitaron la piel de las plantas de sus pies, y lo hicieron andar al cementerio donde lo mataron a tiros. Mientras estaba en la cárcel, el Beato José escribió una carta muy conmovedora a su madre, tratando de consolarla. “Morir por Dios me da alegría,” escribió y añadió “envío saludos a mis hermanos y les pido seguir siempre el deseo más pequeño de Dios”. En Cristo, ustedes son los hermanos y hermanas del beato José. Hoy es su turno para ser santos, para ser los nuevos evangelizadores. ¡Que este Encuentro nos una más como amigos en Cristo e inspire en nosotros el anhelo de ser santos y el anhelo de siempre seguir el más pequeño deseo de Dios!” concluyó el Arzobispo de San Antonio.

La riqueza de las diferentes pláticas y testimonios que estos jóvenes recibieron, orientándolos en su desarrollo como profesionales, en la búsqueda de la vocación y en la vivencia de una verdadera vida Cristiana es de destacar.

El ritmo del Encuentro fue imparable, los jóvenes se reunían a trabajar desde muy temprano y terminaban las jornadas en la noche, no hay duda que el trabajo fue intenso, sin embargo el entusiasmo y la alegría de los jóvenes nunca cesaron, con mucha energía estuvieron siempre cantando, rezando, participando de las misas diarias y aportando en todo momento.


 
 

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