Congreso regional arquidocesano Carismático
Movimiento de Renovación Carismática se reune a profundizar en verdades de fe
Más de 700 personas de la región norte de Colorado, Carbondale, Glenwood y Colorado Springs y el área metropolitana participaron del VII Congreso Regional Arquidiocesano de la Reonovación Carismática, que se llevó a cabo el pasado 24 y 25 de junio.
Entre los conferencistas invitados estaba Roberto Ramírez, miembro activo de las comunidades “Siervos de Cristo Vivo” y Horacio Trujillo que desde los 19 años le dedicó su vida a Jesús.
Los temas que se trataron en este congreso estuvieron enfocados en las verdades de fe contenidas en el Credo y tuvieron como objetivo el ofrecer formación a los miembros del movimiento de renovación carismática, para que puedan dar una respuesta firme y concreta de su fe católica.
En la primera conferencia “Creo en un solo Dios Padre Todopoderoso” se habló de un Dios único y de la Santísmima Trinidad. Esta verdad de fe que para muchos es muy difícil de comprender, fue revelada poco a poco por Dios a lo largo de la historia y tuvo su culmen con la venida de Jesús quién nos ha revelado todo lo necesario para nuestra salvación. En la revelación que Dios nos ha hecho por medio de su único Hijo Jesucristo, nos da a conocer que en el Dios único que creemos hay tres distintas personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
La segunda conferencia estuvo enfocada en la verdad de fe “Creo en Jesucristo Hijo único de Dios”, en ella los participantes meditaron en cómo muchas veces resulta insuficiente decir proclamar esto en el Credo, pues de nada sirve creer en Jesucristo si no le creemos a Él. Los asistentes al Congreso profundizaron el el porqué Dios quiso enviar a este único Hijo para nuestra salvación y porqué Jesús se encarnó en nuestra realidad como ser humano.
La siguiente plática fue “Creo en el Espíritu Santo dador de vida” y mediante ella los participantes meditaron en quién es el Espíriu Santo y cuál es su misión. Asimismo, vieron como poder darle la misma adoración y gloria que se le da a Dios Padre y a Dios Hijo. La respuesta se les fue dando poco a poco, en primer lugar entendieron que el Espíritu Santo es el dador de vida y que nos da la gracia y el impulso para que podamos vencer dificultades, tentaciones.
Por otro lado reflexioanron en porqué el Espíritu Santo es es el divino paráclito, protector, auxiliador y consolador. “Por medio de Él es que somos sellados como propiedad del Padre, por lo tanto como católicos estamos llamados a vivir un vida llena del Espíritu Santo para que nos conduzca en nuestro peregrinar por la vida ya que por los dones que Dios nos regala a través de Él recibimos las armas necesarias para defendernos del enemigo” señaló uno de los conferencistas.
Finalemte los participantes meditaron en la verdad de fe “Creo en la Resurección de muertos y en la vida eterna”, en la que se vió como por medio de la sangre derramada de Jesucristo es que nosotros tenemos nuevamente la posibilidad de entrar al Reino de Dios.
Este artículo se realizó gracias a la gentil colaboración de Genaro Contreras. |