Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Enero 2006

El nuevo año 2006

Aprovechemos en trazarnos resoluciones concretas para crecer interiormente

Por Rossana Goñi

Cada inicio de año solemos marcarnos o proponernos resoluciones para crecer a nivel personal, familiar, profesional, vocacional, etc.
Pero, ¿cuán realistas son mis resoluciones? En este corto espacio trataré de compartir con ustedes como podrían dividir sus resoluciones del año y trazarse medios concretos para crecer en diversas áreas. Recuerda que lo que escribo aquí son sólo algunas pinceladas que te pueden ayudar a trazar algunas metas que deseas lograr este año.

Vayamos de lo exterior a lo más interior...
A nivel físico: ¿Eres una persona un poco floja que casi no mueve un dedo, ó más bien demasiado preocupado en tu físico que los ejercicios ya no son un medio de salud y sino que se han convertido en medio de “vida” para ti? Recordemos que hay que cuidar de nuestra salud y definitivamente una buena alimentación y ejercicios nos ayudan a ello, pero el apego a cualquiera de ellos ya sea para mantenernos sanos ó descuidando de nuestra salud, no puede ser tan fuerte que se conviertan en un “estilo de vida”. Mucha gente se preocupa demasiado por su físico, cómo se le ve, ó el qué dirán, ó más bien ni prestan atención si están siendo armónicos con el físico que Dios les ha regalado. ¿Estás tú entre estas personas? Bueno, revísate durante el 2006 a ver como puedes cuidar de ti físicamente, y no que el físico se encargue de ti.
A nivel psicológico: Aquí habría mucho que decir y cada uno debe conocerse lo suficiente como para pensar en cuáles son esas virtudes o esos defectos y fragilidades en las que debe proponerse a trabajar durante el año. Lo único que te diría es que trates de observarte en los diversos momentos de tu vida. Con tu familia, con tus amigos, en el trabajo, en la escuela, en tu grupo parroquial. ¿Soy la misma persona en las diversas situaciones de mi vida? ¿Me esfuerzo por profundizar y poner al servicio los dones que Dios me ha dado? ¿Estoy atento/a cuando caigo en mis fragilidades, pecados, debilidades para ya no seguir cayendo en ellos?

A nivel espiritual: La dejé para el final pero no quiere decir que sea la menos importante. Es más, sin un fuerte trabajo en mi vida espiritual es difícil que pueda trabajar bien a nivel físico y psicológico. Nuestra vida espiritual es la base para poder ser hombres y mujeres más completos, más maduros, capaces de tomar decisiones, capaces de soportar dificultades, mortificaciones así como disfrutar de las bendiciones y alegrías del día.

¿Cómo es tu relación con el Señor Jesús? ¿Lo visitas frecuentemente en el Santísimo? ¿Lees la Biblia, los Evangelios para conocerlo más? ¿Asistes a Misa todos los domingos? ¿Te encuentras en estado de gracia para poder recibir la Comunión? ¿Tienes conciencia de tus pecados y recurres al Sacramento de la Reconciliación frecuentemente?
¿Y María? ¿Es Ella un modelo de tu vida cristiana? ¿La amas como tu Madre verdadera? ¿Rezas el Santo Rosario?

Antes de terminar y haber compartido contigo algunas pequeñas y sencillas guías y preguntas para que te plantees medios concretos de crecimiento personal durante el 2006, quiero dejarte una oración que la rezo todas las mañanas. Es muy sencilla y creo que encierra de manera muy corta lo que deberíamos buscar cada día de nuestra vida... ¿Quizá tú también la puedas rezar todos los días del año 2006? Qué Dios te bendiga a lo largo de estos meses y no dejes de acercarte más y más a Él, quien nos da la verdadera vida.

Oración del Fiat
“Santa María, ayúdame a esforzarme según el máximo de mis capacidades y el máximo de mis posibilidades para así responder al Plan de Dios en todas las circunstancias concretas de mi vida. Amén”.


 
 

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