Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Enero 2006

Imagen del Santo Niño de Atocha llega a Parroquia San José

Devotos ya no tendrán que viajar hasta el Santuario de Plateros para visitarlo

Por Lara Montoya

El pasado 25 de diciembre, día en que se celebra la Fiesta principal del Santo Niño de Atocha, se llevó a cabo la bendición de su imagen en la Parroquia San José. Fue el Padre Giovanni Capucci, Vicario de la Parroquia, quien presidió la ceremonia, en la que estuvo también presente la Danza del Santo Niño de Atocha de la ciudad de Greeley.
La imagen del Niño que ahora estará en la Iglesia San José, es una réplica de 36cm. y pieza (mica) de la original que se encuentra en el Santuario de Plateros, Fresnillo, Zacatecas y fue creada por Miguel Juarez López, escultor de la Diócesis de Zacatecas. Ésta fue traída desde Plateros gracias al Padre Esteban Nyl, uno de los Sacerdotes Redentoristas que estuvo a cargo de la parroquia hasta junio del 2005. Fue el P. Nyl quien decidió encargarla al conocer a mucha gente de México, especialmente del Estado de Zacatecas, donde el Niño tiene mucha devoción.

Ana Galván de Tiscareño, Directora de Educación Religiosa y Catequesis de la Iglesia San José señaló que “ahora que la imagen milagrosa del Santo Niño de Atocha está en nuestra Iglesia, esperamos que ayude a muchos devotos, quienes no están en condiciones de visitarle en Plateros y desean agradecerle o pedirle algún favor o milagro, traerle flores o rezarle”. La Iglesia de San José se encuentra abierta todos los días de la semana de 7:00 a.m. a 9:00 p.m. y está localizada en el 605 W. 6th. Ave. Denver, CO

La historia del Niño de Atocha
La imagen del Niño de Atocha se originó en los tiempos de la invasión Mora del pueblo de Atocha en España. La leyenda cuenta que los Moros prohibían a toda persona, excepto los niños, visitar a los cristianos en prisión. Las familias de los prisioneros oraban todos los días sabiendo que no había suficiente comida y agua para alimentarlos. Un día un niño llegó vestido como un peregrino llevando un bastón, un canasto con alimentos, y una vasija con agua. Le dio de comer a los prisioneros, pero el canasto y la vasija permanecieron llenos. El Niño de Atocha, que se cree era el Niño Jesús, es el santo patrono de los prisioneros. También protege a los viajeros y rescata personas que estan en peligro.

En el arte de retablos, el Niño viste un sombrero alado con una pluma y un manto o capa adornado con una concha de San Diego (Durante las Cruzadas, las conchas de peregrino eran símbolo de los santos peregrinajes). En su mano izquierda lleva un bastón de peregrino, una vasija, un par de grilletes, y unas pocas espigas de trigo. En su mano derecha sostiene un canasto que generalmente contiene flores o pan.
Una pequeña estatua de ésta aparición del niño Dios, se ha venerado en Atocha por muchos años, de donde se propagó por muchas regiones, particularmente en México.

La estatua original del Santo Niño de Atocha fue importada de España y ahora reside en el pequeño pueblo de Fresnillo, Zacatecas, México.
El santuario del Santo Niño de Atocha que se encuentra en Plateros fue fundado el 8 de octubre de 1566 y es considerado el tercer centro religioso más importante y visitado de México después del de la Virgen de Guadalupe (D.F.) y el de la Virgen de los Lagos (Jalisco). Miles de peregrinos acuden a su santuario en busca de consuelo o para pedir o agradecer determinados favores a la pequeña imagen del Santo Niño, quienes como agradecimiento ofrecen exvotos o prendas alusivas al milagro recibido, por tal motivo, las paredes del patio del convento están completamente tapizadas de exvotos, o “milagros”, ofrendados por aquellos que recobraron la salud o que se vieron a salvo de terribles peligros.


 
 

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