Del tiempo y tu juventud
Por Abraham Morales
¡Feliz 2006! Espero que hayas pasado muy bonita Navidad y que este nuevo año lo inicies con todas las ganas y la voluntad de cumplir tus propósitos.
El tiempo pasa muy rápido, si te pones a pensar no hace mucho que se hablaba de la llegada del famoso año 2000, y ahora ya iniciamos el sexto año después. Por cierto, ¿qué has hecho de tu vida este tiempo?
No es un regaño, sino una motivación a que reflexiones cómo pasa tu vida y lo que haces con ella al transcurso de los días, semanas, meses y un año más. Es que el tiempo se pasa rápido, incluso para ti que eres joven y bello. Por eso, justo que estamos iniciando este nuevo año tenemos la oportunidad de ver hacia delante y nuestro presente. ¿Qué cosas te gustan de lo que haces o lo que eres actualmente? ¿Qué te gustaría mejorar? ¿Tienes metas a corto o a largo plazo? ¿Qué necesitas para cumplirlas?
Aprovechar el tiempo no significa que siempre tengas que estar haciendo algo como una hormiguita que nunca descansa; sino de aplicarnos en cada momento de nuestra vida a eso que estemos haciendo. Es decir, si vas a estudiar que realmente te concentres esos minutos al estudio, si vas a trabajar, igual, que mientras trabajes estés aplicado a ello, si vas a pasar tiempo con tus papás o amigos, que sea de la misma forma dedicado a ellos, etc. También con las cosas de Dios. Si vas a estar en Misa, que le dediques esa hora completa en cuerpo, alma y pensamiento al Señor; si participas en un grupo, que tu tiempo en él sea aplicándote todo tú, no a medias.
Todos sentimos que seremos jóvenes toda la vida, y de corazón y espíritu lo seremos hasta el día de nuestra muerte, si así lo decidimos. Pero jóvenes en edad, no lo seremos para siempre, por eso hoy que tienes toda la energía, entusiasmo, entrega, fuerzas, y el tiempo, dedica todo esto para tu propio crecimiento y bien, así como para el bien de los demás. Recuerda que lo que siembres hoy lo cosecharás mañana. He ahí la importancia de dedicar nuestro tiempo de juventud a cosas positivas, a cosas de valor y significado. A veces nos queremos dejar llevar por la corriente de que “tenemos que disfrutar nuestra juventud porque sólo se es joven una vez”, y es cierto pero tomamos el mal sentido de ese “disfrutar”. Ser joven no significa ser irresponsable, pero tampoco ser un reprimido. Disfrutar de tu juventud es crecer, aprender, cultivarte en mente, cuerpo y alma, es una etapa de preparación y entrenamiento para la vida, donde lo que aprendas ahora te servirá para cuando seas un adulto. Un mal ejemplo: conozco a un muchacho que le puso el cuerno a la novia por primera vez cuando eran novios como a los 16 ó 17 años, como ella no se enteró se los siguió poniendo. Pasaron muchas cosas en sus vidas y al final terminaron casados. Ahora en sus casi 30’s, ¿que crees que él sigue haciendo? Sip, le sigue siendo infiel. Lo que no aprendió en su juventud, a respetar y valorar a una mujer, lo sigue haciendo ya de adulto. Y es muy triste. Otra vez, ya estoy peor que tu abuelita, he ahí la importancia de que en lo que hoy dediques tu tiempo, no sólo en el futuro, sino desde hoy, te servirá para ser un hombre o una mujer de bien.
Te deseo un año lleno de bendiciones, de frutos y de logros. Que logres todas tus metas y que tu tiempo lo aproveches bien, para que cuando llegue el final del 2006 puedas sentirte orgulloso de lo bien (y con sentido) que viviste estos 365 días que el Creador te regaló.
Yo creo que ya te había dicho, pero no importa, aquí te va otra vez. Esta cita bíblica marcó mi vida de joven, creó un gran impacto, por eso quiero compartirla una vez más contigo: “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud...” Eclesiastés 12,1.
Paz (para todo el año)
Abraham
Dime que opinas en mi e-mail: paz_abraham@hotmail. com
|