Se realizaron Talleres de explicación sobre las CEB
Participaron fieles de diversas parroquias de la Arquidiócesis de Denver
Del 7 al 16 de enero pasado, en algunas parroquias de la Arquidiócesis de Denver (Thornton, Fort Morgan, Lafayette, Brighton, Denver, Boulder y Greely), se realizó un taller para los integrantes de las comunidades eclesiales de base y no sólo, sobre: las comunidades eclesiales de base en algunos documentos del Magisterio de la Iglesia (Concilio Vaticano II, Medellín, Puebla, Sto. Domingo e Iglesia en América).
Las personas que participaron (un promedio de 20 a 40 personas en cada parroquia) estuvieron muy interesadas en conocer más la dinámica de las comunidades y su ser y quehacer en la Iglesia. La reflexión sobre el Concilio Vaticano II, así como la exposición de los temas más importantes de los documentos de la Iglesia Latinoamericana, ayudaron a profundizar el sentido y la misión de las comunidades eclesiales de base en nuestro continente hoy. Retomando las palabras de Medellín, se subrayó la importancia de que “la vivencia de comunión a que ha sido llamado, debe encontrarla el cristiano en su comunidad de base”; que “la comunidad cristiana de base es el primero y fundamental núcleo eclesial”; y anima a que “los miembros de esas comunidades... ejerciten las funciones que Dios les ha confiado - sacerdotal, profética y real - y hagan así de su comunidad un signo de la presencia de Dios en el mundo”(Medellín 6).
El día 15, como conclusión del trabajo realizado previamente en las parroquias, se llevó a cabo un retiro en el centro San Juan Diego, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. La respuesta fue muy positiva y participaron como unas 80 personas. Este día se recuperó la memoria de las comunidades eclesiales de base en la Arquidiócesis de Denver. Así como iban pasando y contando su historia, las comunidades fueron depositando en el piso, varios signos y carteles, símbolos de un caminar no siempre fácil, desde el 1988. En la celebración de la Eucaristía tuvimos la posibilidad de agradecer al Dios de la Vida por este don tan grande hecho a la Iglesia y de manera particular a la Arquidiócesis. Las comunidades son portadoras de vida y “vida en abundancia” (Juan 10,10) para todos y todas.
Los días 12 en Fort Morgan y 16 en Lafayette, se realizó un taller sólo para animadores/as de las comunidades. Se reflexionó sobre las características que un animador y una animadora deben de tener hoy para poder conducir una comunidad. Un servicio que tiene que ser vivido al estilo de Jesús el Buen Pastor.
Los talleres y el retiro fueron impartidos por la Lic. Verónica Peralta Alarcón y el Padre Domingo Guarino, desde hace tiempo, miembros de la secretaría nacional de las CEBs de México. También estuvieron presente el equipo coordinador arquidiocesano de las comunidades eclesiales de base y la Hna. Magdalena Contreras, fiel testigo de este proceso desde los comienzos. |