Entre la jornada
de la juventud
y la Resurrección,
de la urgencia
de nuevos apóstoles
Por Abraham Morales
¡Qué gran regalo recibes como joven este mes de abril! Doble celebración: El domingo de Ramos celebramos la XXI Jornada Mundial de la Juventud, como una gran antesala a la gran fiesta de la pasión y muerte de nuestro Señor Jesús; la fiesta más importante de nuestra fe.
Así que como joven, hay mucho que celebrar, sobre todo en nuestro corazón y alma; pero más que nada, esta celebración de semana santa nos debe llevar a un compromiso concreto, como nos lo pide el Papa Benedicto XVI en su mensaje a los jóvenes. El Papa te pide hoy a ti, joven, que construyas tu vida sobre Cristo, que recibas con alegría la Palabra, poniendo en práctica la doctrina. Te dice como joven del tercer milenio, que este debe ser tu programa de vida.
Y fíjate que interesante. Justo durante su Pasión y Muerte, los más cercanos a Él, dudaron, tuvieron miedo y hasta lo negaron. Pero poco después, no sólo predicaron y vivieron de acuerdo a sus enseñanzas, sino hasta dieron la vida por el mismo Evangelio. Se me hace interesante porque en el marco de la celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, la Iglesia nos pide ser esos nuevos apóstoles. En su mensaje a los jóvenes, el Papa nos dice: “Es urgente que surja una nueva generación de apóstoles enraizados en la palabra de Cristo, capaces de responder a los desafíos de nuestro tiempo y dispuestos a difundir el Evangelio por todas partes. ¡Esto es lo que les pide el Señor, a esto los invita la Iglesia, esto es lo que el mundo -aun sin saberlo- espera de ustedes!”
Me llama la atención dos palabras, “urgente”, en cuanto a que no podemos esperar más tiempo o a que el otro se anime primero; y “enraizados”, con un profundo cimiento en las Sagradas Escrituras. Nos llama la Iglesia a difundir el Evangelio en todas partes y responder a los retos modernos. Pero, quizá como Pedro y los demás primeros apóstoles, tengamos miedo, inseguridad, y hasta neguemos nuestra vocación como cristianos. Por eso la obra de Dios, que nos pide hoy este compromiso concreto al pie de la Cruz, donde todo problema y toda dificultad se transforma y adquiere un nuevo enfoque. Donde el sufrimiento y el dolor cobran sentido. En esa Cruz con tus pecados, los míos y los de todos los hombres y mujeres de todos los tiempos, donde Cristo dio su vida de una vez y para siempre para transformar el mundo. Pero necesita hoy de ti y de mí. En este tiempo tan maravilloso de Pascua donde celebramos gustosos el paso de la muerte a la vida, somos llamados a ser mensajeros de la verdad, de la paz y la justicia en medio de un mundo que presenta grandes retos.
No es fácil y vas a pasarla no siempre del todo bien. Y sí, vas a tener dudas y miedos. Por eso, el Papa nos recuerda esas palabras tan llenas de significado: “Y si Jesús los llama, no tengan miedo de responderle con generosidad, especialmente cuando les propone seguirlo en la vida consagrada o en la vida sacerdotal. No tengan miedo; fíense de Él y no quedarán descepcionados”.
Así pues, que en la celebración de la Resurrección del Señor, encontremos la fuerza necesaria para morir también a todo aquello que nos deja crecer y ser mejores, para que seamos capaces de comprometernos con Él y por Él, a ser la nueva generación de apóstoles. Y como dicen en mis tierras, ¡No te rajes!
Paz (¡Y felices Pascuas!)
Abraham
Puedes leer el mensaje completo de la Jornada Mundial de la Juventud aqui.
Escríbeme a: paz_abraham@hotmail.com
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