Nuevos líderes para el Ministerio Hispano
Re-organización mejorará el servicio a la comunidad hispana
Alfonso Lara, Coordinador del Ministerio Hispano:
Alfonso ha trabajado desde hace tres años y medio en la Parroquia Anunciación dentro de los que estuvo como Director de Educación religiosa por dos años y como Coordinador de los Jóvenes por un año y medio. Alfonso nació en Ciudad Obregón, Sonora (México) y tiene 34 años.
Su nueva misión consiste en apoyar a Luis Soto, Director del Ministerio Hispano, a desarrollar planes y proyectos relacionados con este ministerio. Se encargará especialmente de las necesidades de las parroquias en las montañas (Western Slope) así como del ministerio para los inmigrantes, en el que coordinará la atención pastoral, estará en contacto con las agencias y organizaciones que ayudan en el área asistencial con el fin de mejorar el servicio que brindan. También estará en coordinación con los Párrocos de esas zonas y junto con ellos desarrollará planes y proyectos para atender sus necesidades pastorales, dado que su situación es muy cambiante , por lo que necesitan un plan especial de catequesis más ágil y acelerado con énfasis en la preparación sacramental.
“Me siento muy contento porque el cambio de trabajar de un nivel parroquial a trabajar en un nivel arquidiocesano es mucho más grande en cuanto a visión. Ahora la visión es de todas las parroquias y de todos los hispanos, este es para mí un reto muy interesante”, señaló Alfonso.
Liliana Flores, Coordinadora de Pastoral Juvenil Hispana:
Liliana ha trabajado desde los 12 años con grupos juveniles, tuvo la oportunidad de servir en la Pastoral diocesana de adolescentes en Chiguagua por dos años y ha sido también coordinadora de jóvenes adultos y jóvenes de la preparatoria en la Parroquia Reina de la Paz. Liliana nació en Ojinaga, Chiguagua (México) y tiene 29 años.
Su nueva misión en el cargo de Coordinadora de Pastoral Juvenil Hispana consiste en coordinar y ser un nexo entre los diferentes grupos y movimientos juveniles de la Arquidiócesis de Denver, propiciar ambientes para que estos se encuentren con Cristo y puedan sentirse parte de la Iglesia, así como organizar encuentros, retiros para líderes, congresos y apoyar a los dife-rentes grupos para actividades de las Parroquias.
“Estoy bien emocionada, nunca pensé estar en un trabajo como éste, a pesar de que siempre me sentí llamada por Dios a trabajar de manera especial en el ministerio juvenil, la diferencia de ahora es que puedo hacerlo a tiempo completo y creo que esto es lo que muchos de los líderes soñamos”, compartió Liliana.
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