Solidaridad surge en momentos difíciles
Sacerdote cubano residente en Nueva Orleáns comparte la situación de la comunidad hispana ante Huracán Katrina
Redacción de El Pueblo Católico
Nueva Orleáns.- El sacerdote cubano Pedro Núñez, de la Arquidiócesis de Nueva Orleáns, comentó sobre la difícil situación por la que atraviesa Nueva Orleáns en estos momentos y afirmó que “se ven grandes muestras de solidaridad y amor entre los damnificados”.
En entrevista concedida a “El Pueblo Católico”, el P. Núñez indicó que “a pesar de los pro-blemas y dificultades, dolores y sufrimientos son tiempos de gracia en los que nos hacemos sensibles al dolor y al sufrimiento de nuestros hermanos para dar una mano amiga a quien lo necesita. Y se ven inmediatamente grandes muestras de solidaridad y amor entre los damnificados”.
Para el presbítero, que trabaja desde hace tres décadas en la arquidiócesis, “la situación es muy difícil. No se esperaba que el impacto del huracán iba a ser tan fuerte y desastroso. La gente evacuó la ciudad como pudo y no se sabe a ciencia cierta dónde se encuentran ubicados la mayoría de damnificados hispanos; hay muchas familias hispanas que aún están dispersadas”.
Mayoría de hispanos han sido afectados
“Aún no podemos hablar de cifras de damnificados o de las pérdidas -aseguró el sacerdote pero podemos decir que el 80 por ciento de la población ha estado bajo agua lo que hace suponer que la mayoría de hispanos residentes han sufrido daños considerables y muchos son los que lo han perdido todo”.
El presbítero señaló que “si bien es un tiempo de mucho sufrimiento, dolor e incertidumbre, creo que de todo esto podemos aprender muchísimas lecciones”. “Yo escuchaba decir a un sacerdote que en estos momentos en Nueva Orleáns no hay diferencia entre griegos y judíos, católicos y protestantes, sino que somos uno y estamos tratando de ayudarnos los unos a los otros para que esta situación tan devastadora y tan difícil pueda superarse lo antes posible”, añadió el sacerdote que es conferencista en Estados Unidos y fundador del Ministerio Apostólico Mensaje.
“En la ciudad quedan alrededor de 30 mil a 40 mil personas que están siendo evacuadas y una de las organizaciones de la Iglesia Católica que está brindando ayuda es la Catholic Relief Center”, informó.
Para el sacerdote, “una vez que se nos permita regresar a Nueva Orleáns los líderes de la Iglesia Católica serán los primeros en prestar ayuda no sólo ayuda física sino espiritual y emocional”.
Ayuda y bendiciones
“Estoy seguro que en estos momentos -añadió el sacerdote- la Conferencia de Obispos de los Estados Unidos está viendo la manera más efectiva de ayudar a los damnificados en el área de Nueva Orleáns y en otras áreas como Missisipi”.
El P. Núñez enfatizó que “a pesar de todo, yo creo que va a ser un tiempo de muchas bendiciones, a veces necesitamos sacudidas como caricias del Señor para que nos demos cuenta lo importante que es tener una buena relación con Jesucristo, que todo pasa pero Dios no se muda, y quien tiene a Dios al fin y al cabo lo tiene todo”.
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