La verdadera felicidad que estamos buscando es Jesús
Líder juvenil hispana afirma que jóvenes debemos ser capaces de transmitir a Dios en el mundo
Por Liliana Flores González *
“Queridos jóvenes, la felicidad que buscáis, la felicidad que tenéis derecho a saborear, tiene un nombre, un rostro: el de Jesús de Nazareth”, Papa Benedicto XVI
Los jóvenes nos encontramos buscando constantemente la felicidad, esa felicidad que parece a veces tan lejana e inalcanzable, esa necesidad de encontrar aquello que satisfaga nuestros vacíos y que dé sentido a nuestra vida. Vacíos que hemos creado con todos los sucesos de nuestra niñez o nuestra adolescencia y que pretendemos llenar con dinero, moda, trabajo, sexo, amistades, parejas, etc. Y como si esto no fuera suficiente, el consumismo al que nos vemos expuestos los jóvenes de hoy, todos los días por los medios de comunicación, acrecientan nuestras dudas y nuestras carencias y cada vez nos encontramos más perdidos, más vacíos y más solos, y sobre todo tristes y sin entusiasmo por la vida.
Creo que esta “realidad” en la que nos encontramos tiene que ver como dice el Santo Padre Benedicto XVI con el “olvido de Dios”. Los jóvenes hemos olvidado que Dios esta ahí, con un nombre y una cara: Jesucristo, y que esa es la respuesta que estamos buscando. Hemos olvidado que Jesucristo es el amigo(a), el novio(a), el compinche que tanto necesitamos para llenar los vacíos que hay en nuestra vida. Hemos olvidado también que Él puede dar sentido a todos estos aspectos llenándolos de luz y de alegría. Si nos acercáramos más a Él estoy segura que entonces nuestra vida empezaría a tener sentido, empezaríamos a disfrutar de los momentos tan agradables que pasamos con nuestras familias y con nuestros amigos, disfrutaríamos del amor limpio que puede ofrecernos una pareja, disfrutaríamos de nuestro trabajo pues nos permitiría desarro-llar mejor nuestras habilidades, disfrutaríamos del hecho de simplemente ser nosotros mismos hijos amadísimos de Dios Padre.
Cuando alguien me pregunta del por qué sigo sirviendo en la Iglesia, mi respuesta siempre va a ser la misma: me gusta que Dios me utilice para llevar a los demás todos los grandes momentos que he vivido junto a Él, todo su amor y toda la ternura, que han hecho que toda mi vida sea especial.
Me da mucho gusto ver a los miles de jóvenes que se reunieron para participar de la “XX Jornada Mundial de la Juventud” pues creo que ellos han empezado a “recordar a Dios”, pero también espero que cada vez seamos más los jóvenes que le demos la oportunidad de darnos toda la felicidad que nos merecemos y que sólo Él nos puede dar.
* Liliana es Coordinadora de la Pastoral Juvenil Hispana de la Arquidiócesis de Denver.
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