Una Iglesia viva
y joven
Por Abraham Morales
Estos días tan intensos entre el fallecimiento de Juan Pablo II y la elección de nuestro nuevo Papa, Su Santidad Benedicto XVI, nos han enseñado tantas cosas que es difícil expresarlas en pocas palabras. Mas allá de que por semanas veíamos a sacerdotes y obispos siendo entrevistados más que nunca en los noticieros y que los ojos del mundo, de creyentes y nos creyentes, estuvieron centrados en el Vaticano; lo más importante es que fue un tiempo de oración y reflexión para la Iglesia.
Por ello creo yo, que con la iluminación del Espíritu Santo nuestro Papa Benedicto XVI tuvo la sabiduría para dar un primer y fuerte mensaje al mundo entero: “La iglesia está viva”. Palabras sencillas pero llenas de significado, sobre todo sabiendo que los ojos del mundo estaban puestos en la Plaza de San Pedro en la Misa inaugural de su Pontificado. Con esas pala-bras nos reafirmó nuestra fe y nuestra esperanza. Y a los jóvenes nos dio un primer mensaje lleno de esperanza, de vitalidad, de fuerza y de amor. No sólo dijo que la Iglesia está viva, sino que además afirmó que la Iglesia ¡es joven! Basándose en las palabras de Juan Pablo II nos dijo: “¡No tengas miedo de Cristo! Él no quita nada, y lo da todo. Quien se entrega a Él, recibe el ciento por uno. Sí, abre de par en par las puertas a Cristo, y encontrarás la verdadera vida”. ¡Qué palabras tan fuertes, Cristo no quita nada, al contrario, nos da todo! Cuando a veces, guiados por la soberbia o el egoísmo, le tenemos miedo porque sabemos que perderemos nuestras comodidades egoístas. Este primer mensaje es bien profundo, y espero que lo analices con calma y lo dejes que toque tu corazón porque si lo haces tuyo, cambiará tu vida para siempre, hoy mismo.
Por otro lado, fue bien interesante seguir la elección de nues-tro Papa sobre todo porque uno ve las cosas desde la fe, cuando los medios de comunicación especulan y analizan lo que a los ojos del hombre no tiene lógica: la voluntad de Dios y su acción por medio del Espíritu Santo.
Se me hacía chistoso ver que los observadores y analistas de cada medio tenían a distintos Cardenales “papables” cuando al final no les podía caber en la cabeza que es la misma obra de Dios quien guía y ha guiado a su Iglesia desde los comienzos. Con tanto errores y pecados que tenemos los seres humanos, ¿tú crees que si la Iglesia fuera sólo de hombres hubiera durado tanto tiempo (2,000 años)?
Dios no se equivoca. En estos tiempos donde muchos católicos tomamos lo que nos conviene de las enseñanza de la Iglesia, sobre todo aquí en Estados Unidos donde nos llaman los “católicos de cafetería”, tenemos un Papa que con firmeza y humildad nos guiará hacia lo fundamental de nuestra fe. Tenemos un Papa sencillo y humilde, que se presentó al mundo como un humilde trabajador y un débil siervo de Dios, pero también un Papa valiente que llama y seguirá llamando a los errores y pecados por su nombre, le pese a quien le pese.
Finalmente, tomemos otras palabras que este sabio Papa nos ha regalado en estos sus primeros días: “No estamos solos”. No estamos solos como iglesia, no estamos solos como personas. No estás solo como joven. Somos parte de una Iglesia viva y joven que necesita de ti y de mí para seguir su misión en la tierra.
Abraham Morales es licenciado en Ciencias de la Información y diplomado en Comunicación Social por el Episcopado Latinoamericano. En los últimos 10 años se ha dedicado a trabajar y escribir para los jóvenes en México y Estados Unidos.
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