¿Vale la pena vivir? ¡Vale la pena vivir!
Por Minerva Madrid Rivas
Martín, un chico tímido, solitario con graves problemas de autoestima, cursaba la preparatoria. Tenía buenas calificaciones, se podía decir que era un buen hijo. Pero como muchos muchachos en la etapa de la adolescencia se sentía solo, marginado y lleno de problemas.
Una tarde Martín salía de la escuela, con la mirada baja y paso tembloroso, llevaba todos sus libros y cuadernos con él. De- repente, un muchacho que pasaba por ahí lo empujó para burlarse de él.
costumbrado a las burlas y avergonzado, Martín trataba de encontrar sus lentes para ponerse de pie. De pronto sintió que una mano lo ayudaba a ponerse de pie. Era Juan otro muchacho de la escuela que salió en su ayuda y con esto se inició una hermosa experiencia de amistad en la que compartieron juegos, estudios, fiestas, etc. Al final del curso ambos llegan a la meta de graduarse y que honor más grande que el alumno privilegiado por buena conducta y mejores grados se le invita a pasar. Martín, aun tímido pasa al frente lleno de diversas emociones. Se decide a hablar después de escuchar: “Tú puedes” una vez más, es su amigo Juan . Agradece a toda su familia, sus maestros, a la vida, a Dios pero a una persona que esta ahí sentada en medio del público de manera especial por darle sentido a su vida. “Gracias querido amigo porque sin ti yo no sería nadie. Es más no estuviera aquí, porque el día en me empujaron y tú me ayudaste, ese día llevaba todos mi libros y cuadernos porque me iba a dar de baja en la escuela. Ese día yo pensé en suicidarme y al menos no quería darles la vergüenza a mis padres de tener que ir a la escuela por mis cosas. Ese día tu cambiaste toda la expectativa de mis planes, saliste en mi ayuda, me alentaste y me enseñaste que aun cuando todo parece gris siempre va a
existir un rayito de luz que ilumine mi vida”. Juan no podía hablar, los sollozos inundaron sus ojos y le dio gracias a Dios por el privilegio de ser un instrumento que pudo cambiar de rumbo una vida.
Tú también puedes ser como Juan, un instrumento de amor, de esperanza pues habemos mi-llones de Martines en el mundo. Martines que necesitamos de una palabra de aliento, de sentir que somos útiles y necesarios.
Hablando sobre cifras, el 20% de los jóvenes hispanos han intentado una vez en su vida el suicidio y lamentablemente otros lo han hecho. Preguntémonos, ¿qué necesitamos? ¿en qué estamos fallando? y sobre todo ¿en que tenemos que trabajar? La vida es un don maravilloso de Dios, nuestro Creador. Quien nos hizo por amor y para amar. Si te-nemos la clave del éxito y el camino a la felicidad verdadera que es nuestro Señor, ¿por qué tomamos el camino errado? ¿Por qué optamos por opciones erradas? ¿Por qué llenamos nuestras vidas con falsas respuestas momentáneas como las drogas, el alcohol, el sexo?
En la Pascua que celebraremos dentro de unos días... los invito a pensar y reflexionar. Asumir nuestros errores y tratar de hacer un cambio positivo en nuestras vidas. Que este tiempo de cuaresma nos sirva de meditación. Que sea un tiempo de reconciliación en el que renovemos nuestros propósitos. Dejemos el hombre viejo atrás y llenémonos del hombre nuevo.
Tú puedes cambiar el mundo. Es grande suena imposible pero comienza por ti y luego por tu prójimo. Tú puedes darle un salto maravilloso a tu vida y a la vida de los demás, sólo ten fe pues con ella todo puedes lograr. La fe sería vacía si Cristo no hubiera resucitado, pero Él está vivo, está contigo y con todos nosotros. ¿Te digo un secreto? Él me ayudó a escribirte estas líneas, espero te sirvan para que nunca te preguntes ¿Vale la pena vivir? Espero que siempre contestes ¡Vale la pena vivir!
* Minerva Madrid es líder de la parroquia Nuestra Señora Madre de la Iglesia en Commerce City.
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