Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Junio 2005

Son ordenados cuatro sacerdotes en Denver, tres de ellos hispanos

“Ser ordenado en este Año de la Eucaristía es una gracia tremenda. Es gracia sobre gracia y todo alrededor de lo más grande, del centro de nuestra fe”, señaló el Padre Humberto

Por Lara Montoya

El pasado 14 de mayo los jóvenes diáconos Ángel Pérez- López y Hernán Flores Albarracín del Camino Neocatecumenal; Humberto Márquez y Jonathan Dellinger, fueron ordenados sacerdotes para la Arquidiócesis de Denver. La misa fue presidida por Monseñor Charles Chaput, Arzobispo de Denver y concelebrada por numerosos sacerdotes en la Catedral de la Inmaculada Concepción.

Asistieron los familiares de los nuevos sacerdotes y cientos de fieles que quisieron compartir con ellos este momento tan importante de sus vidas. Numerosos hispanos asistieron a la Misa, pues tres de los neo-sacerdotes son de la comunidad hispana.

El Pueblo Católico tuvo la oportunidad de dialogar con el Padre Humberto Márquez el mismo día de su ordenación. El Padre Humberto nació en México y desde los 13 años vive en Estados Unidos. Estudió en el Seminario Teológico San Juan María Vianney de Denver y ha sido designado a la Parroquia Santísima Trinidad ubicada en Westminster.

El Pueblo: Padre ¿cómo te sientes en este día tan especial, cuéntanos tu experiencia?
Siento una gracia enorme, cuando me ordenó el Obispo empecé a sentirlo y realmente es difícil de explicar. Pero siento en mí el cambio, no se puede explicar con palabras, pues la gracia se siente en el alma y así me siento hoy, lleno de gracia, lleno del amor de Dios, lleno de ese amor que sólo puede venir de Él.

Durante la ordenación estaba bien nervioso, al principio estaba tratando de disfrutarla, me decía “entra en la ordenación, este es tu día”. Pero de repente llegó un momento que me dije, “bueno, deja de pensar en eso”. Entonces ahí fue cuando realmente pude entrar en el misterio sacramental, de modo que cuando ya estaba ordenado y tenía al Señor en mis manos durante la Eucaristía empecé a llorar y te confieso que para mí no es nada fácil llorar. Fue en ese momento que me di cuenta que ya era sacerdote, cuando me cayó el 20, como decimos los mexicanos.

También estoy muy conmovido al ver mi humanidad, mis limitaciones y saber que no soy merecedor de esto y a la vez por saber lo grande que es Dios y saber que Él fue quien me escogió.

El Pueblo: ¿Qué piensas de este regalo de Dios: ordenarte justo un día antes de Pentecostés?
No sabes lo especial que es esto, sobre todo porque mi vocación nació de la renovación carismática, imagínate lo importante que es Pentecostés para mí. Además acaba de pasar la fiesta de la Virgen de Fátima, esto lo menciono porque le voy a consagrar mi sa-cerdocio a la Virgen en mi primera misa. A la Virgen que estaba con los apóstoles el día de Pentecostés.

Por otro lado, yo nací el 8 de septiembre, el mismo día que la Virgen nació, esto me habla que todo es planeado, tú sabes que no hay casualidades, que Dios tiene un plan y es perfecto. Y mira que yo soy súper fan del Espíritu Santo y necesito su gracia. Yo sé sé que no puedo llevar mi sacerdocio sin tener al Espíritu Santo y a la Virgen María como en Pentecostés, cuando viene el Espíritu Santo y la Virgen está con los apóstoles, los primeros sacerdotes. ¡Entonces, imagínate como me siento, feliz, feliz!


 
 

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