Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Julio 2005

El Milagro Eucarístico de Cascia

Una muestra de amor infinito a un sacerdote que empezaba a perder la fe

Por Lara Montoya

El milagro eucarístico que este mes compartimos con ustedes, se remonta al año 1330, el suceso se dio en Siena y tiene también como escenario al pueblo de Cascia (allí se conserva la reliquia), ubicado en la Umbría, región del centro de Italia.

La historia del milagro tiene como uno de los personajes principales a un sacerdote que perdió el respeto por el Santísimo Sacramento de la Eucaristía. El pobre sacerdote al haber perdido la fe empezó a perder también el sentido de su vocación, ya no tenía el mismo entusiasmo de antes al celebrar la misa y estaba empezando a separarse de su congregación.

Un día este sacerdote recibió la llamada de un enfermo y en vez de poner la Eucaristía en el relicario para llevarla cerca de su corazón, tomó la Hostia y sin ningún respeto ni reverencia la puso entre las páginas de su Breviario. Al llegar a la casa del enfermo, lo preparó para recibir la Eucaristía.

Pero al abrir el libro para tomar la Hostia y darle al enfermo la comunión se llevó una gran sorpresa que lo sacudió tremendamente, pues en el lugar donde estaba la hostia encontró dos manchas redondas de sangre en las páginas, una frente a la otra. El sacerdote se fue de la casa con gran temor e inmediatamente buscó al Beato Simone, quien tenía fama de santidad.

El Padre Simone Fidati, sacerdote Agustino, era conocido a través de la Umbría como un hombre sabio y santo, a pesar de que era muy joven. El Beato Simone había sido asignado al monasterio Agustino de Siena, fue allí donde se encontró con este sacerdote quien acudió a él para confesarse.

El Beato Simone, escuchó al sacerdote, quien le contó su pecado y sobre el milagro. Luego de recibir la absolución el sacerdote le entregó las dos páginas manchadas de sangre. Una fue puesta en un tabernáculo en Perugia y la otra, con la Santa Hostia adherida, fue al monasterio Agustino en Cascia, donde el milagro Eucarístico ha sido venerado a través de los años.

El milagro fue verificado por el Obispo del lugar. Cuando una nueva Iglesia en honor de Santa Rita fue construida al lado del monasterio Agustino, se construyó también una capilla especial para el Milagro Eucarístico.

En la capilla del milagro, debajo del tabernáculo hay una caja de cristal con los huesos del Beato Simone Fidati.

A este milagro se le atribuye un fenómeno muy extraño. A través de los años las personas empezaron a notar un cambio en la página con la mancha de sangre. Un rostro comenzó a aparecer en la página. Es casi como si un color más oscuro apareciera en ciertas partes de la página formando según quienes lo han podido observar el rostro de Cristo. Es un perfil perfectamente formado de un hombre con barba y bigote.

El milagro Eucarístico ha sido venerado durante siglos por los fieles y su culto promovido por los Sumos Pontífices con la concesión de especiales e importantes indulgencias, como la de la Porciúncula, que le fue decretada por el Papa Bonifacio IX en 1401. El prodigio es conmemorado de forma especial en la fiesta del Corpus Christi en que se lleva la reliquia en procesión solemne.

Para conmemorar el sexto centenario del prodigio, en 1930 se celebró un congreso eucarístico de la diócesis de Nurcia en Casia, se inauguró una artística custodia y fue publicada toda la documentación histórica disponible sobre el suceso.

En la misma Iglesia donde está el cuerpo de Santa Rita, se ven alrededor del altar principal, los Milagros de Bolsena/Orvieto, Lanciano, San Antonio y el Burro, Santa Clara de Asis y los Sarracenos, y la Multiplicación de los Panes y los Peces. Otro vitral muestra un libro abierto, con dos manchas redondas rojas en las páginas una frente a la otra, este es el Milagro Eucarís-tico de Cascia.


 
 

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