Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Diciembre 2005

“Xmas y Christmas” ¿Qué celebramos?

Algunas lecciones de los ambientes bárbaros de Niatirb

Por el Exmo. Monseñor Charles J. Chaput, O.F.M. Cap

Hace 50 años C.S. Lewis pu-blicó un pequeño a ensayo irónico, “Xmas and Christmas: un capítulo perdido de Herodoto”. En él, invierte las letras de su país “Britain”. Y luego escribe sobre las extrañas costumbres de invierno de una nación bárbara llamada Niatirb.
Vale la pena leerlo, en la medida en que nos introducimos en el Adviento. Voy a compartir con Uds. solamente un párrafo. “En medio del invierno, cuando abundan las neblinas y las lluvias (los Niatirbianos) tienen una gran festividad llamada Xmas y durante 50 días se preparan para ella (en el modo como se le llama) en su lengua bárbara, el Frenesí de Exmas”.
“Cuando el día de la festividad viene, la mayoría de sus ciudadanos al estar agotados por (los excesos del frenesí) permanecen en cama hasta medio día, pero por la tarde comen cinco veces más de lo que comerían cualquier otro día, y coronándose con coronas de papel, se emborrachan y al día siguiente de Exmas están muy graves e internamente descompuestos por la cena, la bebida y el reconocimiento de lo mucho que han gastado en regalos y vino”.
“(Ahora) algunos de los Niatirbianos tienen también un festival, separado y para ellos, llamado Crissmas que es el mismo día que Exmas, y los que celebran el Crissmas, haciendo lo opuesto que la mayoría de Niatirbianos se despiertan temprano ese día con rostros radiantes y van antes de la aurora a ciertos templos donde participan de una fiesta sagrada”.
“Pero a pesar de lo que dice Hecataeus, que Exmas y Crissmas son lo mismo esto no es creíble. No es probable que los hombres, incluso siendo bárbaros sufran tantas y tan grandes cosas (como los que participan del frenesí de Exmas) en honor de un dios en el que no creen”.
Lo que Lewis escribió sobre Inglaterra hace medio siglo es cada vez más cierto sobre nuestro propio país hoy. Ya estamos en la mitad del Adviento. ¿Qué hemos hecho para vivirlo realmente?
El mundo tiene una ingeniosa habilidad para adherirse a lo que los cristianos creen; mitigarlo; subvertirlo –y luego volverlo contra las mismas personas que siguen creyendo. Demasiados norteamericanos no celebran la Navidad auténticamente, ellos creerán que lo hacen, pero no lo hacen, ellos celebran Exmas.
El mundo –abandonado a sus propios instrumentos- no tiene lugar ni propósito para el nacimiento de Jesucristo. Tiene desprecio por los cristianos que tratan seriamente de ser sus discípulos. Por eso no tenemos nada que perder y todo que ganar en ser los santos que Dios quiere que seamos. Por lo menos podemos tratar de ser santos invirtiendo nuestro tiempo para permanecer silenciosos con Dios; para permitir que Él llene nuestras acciones y opciones con su Hijo; y dejemos que Él forme en nosotros los hombres y mujeres que necesita. Podemos le-vantarnos y experimentar el amanecer en silencio como un recordatorio de lo que el Adviento y la Navidad significan. Podemos prepararnos para estar alertas a la voz de Dios y para recibir la Palabra de Dios y proclamarla re-novadamente.
Tenemos que comprender que en muchos sentidos, Estados Unidos ya no es una cultura cristiana. Por su puesto, eso puede cambiar. Muchos buenos católicos y otros cristianos todavía viven en ella. Pero si las personas realmente comprendieran y actuaran según el sentido del Adviento, el mundo sería un lugar diferente.
Adviento significa “venida”. Lo que viene en la realidad de la Navidad es una invasión. El mundo necesita esta invasión, pero no la quiere. Es una invasión de la naturaleza humana y de toda la creación por el Hijo de Dios; y por la santidad del mismo Creador. Todos nosotros en la Iglesia fuimos bautizados para ser parte de esa buena invasión. Las dudas , las fallas, los errores del pasado no importan. Sólo nuestras opciones ahora importan. ¿Cómo vamos a vivir nuestra fe cristiana de ahora en adelante? ¿cómo vamos a hacer de nuestro testimonio cristiano un icono del advenimiento de Jesucristo?
Por nuestro bien y el bien de todas las personas que amamos, necesitamos rezar para que nues-tro anhelo de Dios realmente refleje el anhelo de Dios por nosotros, y cuando lo haga, entonces el mundo será un lugar diferente.

El Arzobispo celebrará la misa de Navidad el 24 de diciembre a media noche (12:00) en la Catedral.


 
 

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