Parroquia San Antonio de Padua busca seguridad de parroquianos
Autoridades civiles apoyarán proyecto que reducirá violencia en la zona
Por Lara Montoya
Después del ataque que sufriera Víctor Flores, miembro del grupo de jóvenes de la pa-rroquia San Antonio de Padua, por un grupo de pandilleros cuando se encontraba fuera de las instalaciones de la Iglesia, miembros de la parroquia han decidido trabajar juntos por la seguridad de la zona y de los parroquianos.
Así, con el apoyo de la organización Metro Organizations for People (MOP), el párroco de San Antonio de Padua, Padre Daniel Norick, Teresita Chavira, y otros parroquianos convocaron a una reunión a las diferentes autoridades de Denver para proponerles llevar a cabo un programa que pueda reducir los índices de violencia en la zona en la que está ubicada la Iglesia (norte de Denver).
A la reunión asistieron dife-rentes autoridades civiles como el Comandante de la policía del Distrito-4, Rudy Sandoval; la Concejal del Distrito-3, Rosemary Rodríguez y una re-presentante del Alcalde de Denver, Tamara Banks. También estuvieron presentes el Padre Daniel, miembros del grupo de jóvenes de la parroquia, Javier Chavira, Coordinador del Comité de seguridad de la parroquia; Mateos Alvarez de la organización MOP, entre otros parroquianos.
Teresita Chavira, una de las organizadoras de este comité de seguridad para la parroquia, nos comentó que en la reunión se propuso llevar a cabo el programa “Ventanas Rotas” que se ha desarrollado con buenos resultados en Nueva York, Los Angeles, Miami y California. “Esta zona es peligrosa, pero después del ataque a Víctor, nosotros ya no nos sentíamos seguros ni siquiera en la Parroquia, así que decidimos presentar este proyecto y todo ha salido muy bien, las autoridades de Denver han aceptado nuestra propuesta y ahora estamos coordinando algunas cosas para que pronto empiece a funcionar el programa”, señalo Teresita.
Con este programa, las autoridades de Denver asignarán dos oficiales a esta zona, la comunidad tendrá contacto directo con la policía, y el área estará más vigilada. Asimismo, los alrededores de la Parroquia contarán con patrulleros que velen por la seguridad de los parroquianos.
Víctor Flores fue apuñalado como nueve veces hace unos meses y fue internado de emergencia en el hospital. Gracias a la pronta ayuda de sus amistades y “un milagro de Dios” -como Víctor lo afirma- el joven parroquiano está con vida y no perdió ninguna facultad. “Muchos me decían que fue como un milagro, yo estoy seguro que es un milagro de Dios. Gracias a Él estoy aún aquí”. En un acto de humildad y bondad, Víctor señaló que “pido a Dios por aquellos jóvenes que me apuñalaron y por todos aquellos que han seguido este camino equivocado”.
Si desea tener mayores informes sobre este programa, comuníquese a la Parroquia San Antonio de Padua al 303- 935-2431. |