Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Agosto 2005

El caminar en la Diócesis de Denver como Mujer Consagrada

Luego de 20 años de trabajo comprometido en la diócesis de Denver, la Hermana Carmen Aranda nos comparte su testimonio de vida. Ella dentro de poco partirá a México, pero la experiencia de haber servido en esta arquidiócesis es algo que nunca olvidará

Por la Hermana Carmen Aranda
Misionera de la Caridad de María Inmaculada

Nunca me ha agradado hablar de mí, pero ahora me lo han pedido y con gusto lo hago porque se trata de compartir con ustedes mi caminar de mujer consagrada que me ha marcado y me ha impulsado al servicio en esta Diócesis, que desde hace 20 años me abrió las puertas por aprobación del señor arzobispo James V. Casey, para promover a la comunidad hispana en diferentes parroquias y aún fuera de Denver (Fort Morgan, Sterlin, Brush).

La experiencia de ayudar a los hispanos a crecer en la fe y lograr una mayor participación en los diferentes Ministerios de la Iglesia, visitar las familias para conocer sus diferentes necesidades, dar clases de Biblia para promoverlos a formar comunidades eclesiales de base, formar líderes catequistas y coordinadores de comunidades, organizar y dirigir retiros a grupos de adultos y jóvenes durante el año, promover a la gente en la cultura, tradiciones y expresiones religiosas, y el haberlos acompañado en los momentos de tristeza por la pérdida de algún ser querido y en diferentes celebraciones familiares, ha dejando hondas huellas en mi vida como mujer consagrada al servicio de Dios.

Una de las misiones que también se nos encomendó fue la celebración de la fiesta de la Virgen de Guadalupe, que los sacerdotes aunque no hablaran el idioma, nos permitieron celebrar con cantos Guadalupanos, catequesis mariana, y hasta una procesión el día de la fiesta. Recuerdo que el día que fui a pedir permiso para hacer la procesión, el párroco me dijo “¿Pero Hermana Carmen yo no entiendo porque usted quiere hacer eso con la gente y pasear a la Virgen en esta temperatura tan baja? pero si así lo quiere pues hágalo”; Ese día los jóvenes presentaron las apariciones en vivo, tuvimos danzas autóctonas y convivencia.

Y como olvidar las posadas como preparación a la celebración de la natividad del señor, rezando en el templo y reflexionando aspectos de la vida de Jesús, después salíamos en procesión con los peregrinos por 9 días (jóvenes representado a Maria y José, por supuesto la Virgen montada en un burrito) a pedir la posada en diferentes casas que nos esperaban, donde cantamos, compartimos, y algunas veces tuvimos piñatas en el salón de la parroquia.

En los últimos 3 años me he dedicado a la Pastoral Social y Educativa, organizando grupos de Inglés como segunda lengua, promoviendo y organizando a la gente para obtener su diploma de High School, proporcionando clases de salud, escuchando a la gente en sus problemas y necesidades, organizando grupos de apoyo y dando referencias de servicios sociales en el Centro Bienestar San José, lo cual continuo haciendo desde el año 2004 hasta el presente en el Centro San Juan Diego.

Este ha sido mi caminar en la fe y en la fidelidad a Cristo el Señor, a quien me consagré a la edad de 18 años para ser misionera en la Congregación de Misioneras de la Caridad de Maria Inmaculada.

Invito a los jóvenes a tener una experiencia de Dios y de servicio a los hermanos, tal vez tenga que partir pronto pero acá dejo con ustedes mis recuerdos y mi cariño, acá se queda también mi querida comunidad que tiene las puertas abiertas para todos ustedes. Pueden visitarnos cuando quieran, estamos en el 5690 West 51 Ave. Denver 80212.

 
 
 

Publicación en español de la
Arquidiócesis de Denver

E-mail: elpueblo@archden.org
Editora:
Rossana Goñi
Director General:
Rossana Goñi