Un Instituto Pastoral para Denver
Por Mar Muñoz-Visoso
Han pasado muchas cosas en los últimos diez años. Desde mi trabajo como periodista primero, luego como directora de la Oficina Hispana y ahora como directora del Centro San Juan Diego, he tenido el privilegio de una vista panorámica de los avances en el ministerio hispano local.
He visto a las parroquias, que tradicionalmente han servido a los hispanos, desbordarse con la avalancha masiva de hermanos latinoamericanos. He visto parroquias tradicionalmente no hispanas abrirse a los hispanos, unas más tímidamente que otras, a menudo con miedos y conflictos. Pero el avance ha sido y es imparable.
Mucho hay que agradecerles a párrocos y sacerdotes, en general, que viendo la necesidad decidieron abrir las puertas de sus parroquias, no siempre seguros de saber por donde empezar, no siempre con el beneplácito de sus consejos parroquiales o de grupos preexistentes en la comunidad. Como quiera que haya sido la evolución, al final la conclusión es siempre la misma: “estas son también nuestras ovejas”. Algunos han ido más allá hasta reconocer que el cambio de población en el área geográfica de la parroquia significa que mucho del liderazgo ya es, o pronto va a ser, latino. Y ya desde hace varios años han tomado la iniciativa de formar a ese liderazgo.
Tradicionalmente la formación en español de estos agentes de pastoral se le había encargado a la Oficina Hispana, complementando lo que algunas parroquias ya estuvieran haciendo. Así han pasado varias generaciones de catequistas graduados, y a penas la primera generación de líderes certificados en pastoral juvenil.
Con la separación de la Oficina para el ministerio hispano y del Centro San Juan Diego el pasado mes de febrero, la dimensión formativa de la pastoral hispana se ha encomendado a este último.
Tener un instituto de pastoral diocesano no es solamente un sueño hecho realidad, sino también una urgente necesidad. El rápido crecimiento de la población hispana en la diócesis significa que en un corto periodo de tiempo, menos de diez años, hemos pasado de cerca de diez parroquias que tenían misas y algunos otros servicios en español a cuarenta y dos hoy día. Y el número seguirá creciendo en los próximos años. Ante esta realidad, muchos párrocos y coordinadores de la pastoral hispana parroquial han pedido a la arquidiócesis ayuda para preparar a sus líderes. Con esa intención nace ahora formalmente el Instituto Pastoral San Juan Diego. Aunque ya existía informalmente en los cursos de certificación otorgados por la Oficina Hispana, le hemos dado ahora un carácter oficial, asociándolo a la Federación de Institutos Pastorales (FIP) y homologando los requisitos a los de otros institutos diocesanos de formación ya existentes.
Sin embargo, no hemos querido dejar de lado a nadie que con buena voluntad quiera aprender más de su fe y echar una manita en su parroquia. Por eso los niveles de formación van a ir dirigidos a las necesidades detectadas y también al nivel educativo de los agentes pastorales, según la experiencia que hemos adquirido en años anteriores.
En un nivel básico-introductorio hemos propuesto el curso de Fundamentos de la Vida Cristiana, dirigido a personas que quizá nunca fueron catequizadas pro-piamente, a personas que por un tiempo hayan estado alejadas de la Iglesia o personas que no alcanzaron la escuela preparatoria en su formación académica. El Curso de Agentes de Pastoral va enfocado a personas que desean ejercer un liderazgo en sus parroquias, grupos, movimientos o comunidades. La certificación requiere que la persona posea diploma de preparatoria (high school, GED o equivalente). Finalmente las especializaciones buscan ayudar a aquellos agentes de pastoral ya comprometidos que buscan profundizar en un campo concreto de la pastoral. Paralelamente a estos cursos también se ofrecerán unos talleres de desarrollo de la vida espiritual.
Algo que nos diferencia de otros institutos es que al contar el Centro San Juan Diego con otras áreas de formación social como ESL, GED, computación, etc., los alumnos que deseen cursar los programas que requieren formación académica o dominio básico del inglés pueden completar sus estudios aquí mismo.
Las parroquias de Denver cuentan ya con una herramienta poderosa para formar a sus líderes hispanos. Quiero agradecer al Consejo Asesor del Instituto Pastoral por todo su esfuerzo y trabajo de lo últimos meses para elaborar un programa de formación realista, basado en las necesidades, y al tiempo muy completo. También a todo el profesorado, la mayoría de ellos sacerdotes, que sacan tiempo de donde no lo hay para ayudarnos en esta aventura. A los que ayudaron a crear conciencia de la necesidad de formarse y a los que han patrocinado a muchos de los alumnos. Finalmente, al Arzobispo Chaput quien desde el principio se atrevió a soñar con nosotros y ha hecho tanto por hacer este sueño realidad. A todos, gracias. Seguimos avanzando juntos.
|