Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Febrero 2005

Al despedirme de Denver, al despedirme me muero’, Arzobispo Gomez

Tras numerosas y emotivas despedidas, Monseñor José dejó Denver y ya se encuentra en su nuevo hogar: San Antonio

Por Rossana Goñi

Las dos últimas semanas han sido muy intensas para los fieles de la Arquidiócesis de Denver debido a la partida de Monseñor José Gomez, quien deja el Norte de Colorado ante el reciente nombramiento que le hiciera el Papa Juan Pablo II como Arzobispo de San Antonio, el 29 de Diciembre pasado.

Cerca de 2,000 hispanos se despiden en la Parroquia Reina de la Paz
Con una asistencia de casi 2,000 personas, se llevó a cabo una Misa y luego una recepción en la parroquia Reina de la Paz en Aurora el 23 de enero. Esta fue la primera despedida de Monseñor José Gomez con la comunidad hispana.
Antes de llevarse a cabo la Eucaristía se contó con la participación de Danzantes Aztecas quienes recibieron a Monseñor José en el estacionamiento de la Iglesia y lo acompañaron danzando hasta entrar a las instalaciones de Reina de la Paz. Desde ya, el nuevo Arzobispo de San Antonio experimentó lo calurosa y acogedora que es la comunidad hispana.
Posteriormente, se realizó la Misa presidida por Mons. José y concelebrada por el Párroco, Padre Martín Lally, el Vicario Parroquial, Padre Gerardo Puga y el párroco de la Iglesia la Anunciación, Padre John Toepfer, O.F.M. Cap.
En su homilía el Arzobispo José dijo que la “gente de la Arquidiócesis lo sorprendió desde el primer día que llegó a Denver” ... “lo que he aprendido aquí estará siempre en mi corazón”. Asimismo, exhortó a los fieles a “vivir ese tipo de fe que los sobrepasa de gozo”. Pidiendo la intercesión de la Virgen María, añadió “vivamos de acuerdo a lo que creemos”.
Al final de la Eucaristía el Arzobispo fue aplaudido dos veces por la audiencia quien se puso de pie como símbolo de su agradecimiento por todo lo que ha hecho por los fieles en Denver, especialmente por la comunidad hispana.
Finalmente el Padre Lally y el Padre Puga agradecieron el ex-obispo auxiliar de Denver por su profunda reverencia, amor y ge-nerosidad a la comunidad hispana durante estos cuatro años de servicio.
Después Mons. José tuvo una recepción en la que se despidió de los miles de asistentes.

Una emotiva despedida en la Catedral
La Catedral de la Inmaculada Concepción estuvo totalmente colmada de fieles, el domingo 30 de junio, quienes asistieron para despedirse de Mons. José Gomez. Esta vez, el nuevo Arzobispo de San Antonio se despedía de la comunidad anglo en Denver, a
quien tanto se entregó y de quien tanto “aprendió” -como él mismo lo dijo- durante su ministerio en el norte de Colorado.
En medio de una emotiva homilía, Mons. Gomez dijo “estoy muy triste de tener que irme de la Arquidiócesis de Denver, pero estoy feliz porque me voy a casa”. Más adelante aseguró a los fieles que “siempre estarán en mi corazón”. Lo que más le ha impresionado de la gente de la arquidiócesis, señaló, es su dedicación por la fe.
El nuevo Arzobispo de San Antonio añadió que él no había planeado irse tan rápido. “Pero Dios tiene otros planes”, añadió. Comprendiendo la importancia de su nuevo misión y el reto que tendrá y ante la partida de tierras de Denver, Monseñor José se emocionó en diferentes momentos durante su homilía.
“Estoy seguro que mi madre está sonriendo en el cielo, porque me estoy poniendo muy emocional”, señaló. Y sonriendo dijo inmediatamente “esto lo heredé de mi mamá”.
Más adelante agradeció al Arzobispo Chaput por su amistad y apoyo, y también agradeció a los sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y laicos por su ejemplo de fe. Los exhortó a perseverar y prometió sus oraciones “para continuar en su jornada de fe”.
Asegurando que él siempre ha ganado fuerza a través de las oraciones, el Arzobispo-electo pidió que esas oraciones se sigan dando. “Las necesito ahora más que nunca”.
Antes de la bendición final, Mons. Charles Chaput, Arzobispo de Denver, dio unas palabras de despedida. Contó que hace cinco años conoció al entonces Padre Gomez de la Diócesis de Galveston-Houston con quien se reunió para ver algunos nombres de sacerdotes hispanos que pudiese ser su obispo auxiliar. Cuando el arzobispo Chaput envió su lista de tres nombres al Santo Padre, el primero de la lista era el del Padre José Gomez. “Es difícil para él irse (de Denver), pero va a ser realmente difícil para mí verlo partir”, señaló el Arzobispo Chaput.
Después de la Eucaristía, el Doctor Delio Tamayo, co-director del Comité del Centro San Juan Diego señaló que el impacto que el arzobispo-electo ha tenido en la comunidad hispana necesita todavía ser más profundizado. “Ha sido un puente uniendo a los hispanos inmigrantes y a la comunidad toda”, señaló y añadió “lo voy a extrañar. Extrañaré su humildad, espiritualidad, amistad y sobretodo, su actitud conciliadora”, señaló el Dr. Tamayo.

“¡Adiós amigo!”, en el Centro San Juan Diego
En medio de una muy emotiva despedida, entre lágrimas y sonrisas, Monseñor José Gomez dijo su último adiós a la comunidad hispana el domingo 6 de Febrero en el Centro San Juan Diego.
La despedida se inició con una Eucaristía presidida por Mons. José en la parroquia Sagrado Corazón en Denver a sólo dos cuadras del Centro. “La Iglesia estaba totalmente llena, han venido personas líderes hispanas de Colorado a despedirse de
nuestro querido pastor”, señaló una joven líder de la parroquia Santa Teresa.
Después de la Misa todos los asistentes se dirigieron al Centro donde el Arzobispo de San Antonio fue recibido entre aplausos y un ambiente colorido y alegre, como lo es la comunidad hispana.
Mar Muñoz-Visoso, Directora del Centro dio la bienvenida a todos y agradeció los años de servicio y entrega de Monseñor José Gomez. Asimismo, agradeció la presencia de autoridades políticas y religiosas quienes asistieron a despedirse del pastor.
Algunas de las autoridades presentes fueron el Alcalde de Denver John Hickenlooper; una miembro del Consejo de la Ciudad Rosemary Rodríguez; Lisa Flores, analista política de la oficina del alcalde; Marita Landaveri, Cónsul General del Perú en Denver; y Marcela De la Mar, representando al Consulado de México.
Asimismo, se contó con la presencia de quienes han trabajado muy cerca de Monseñor José y han colaborado en la apertura y continuidad del Centro. Los miembros del Comité del Centro, el Sr. Ron Montoya, la Sra. Polly Baca y el Dr. Delio Tamayo.
En honor a su partida, los directores del Centro anunciaron el establecimiento del Premio Arzobispo José H. Gomez, que será entregado cada año a alguien que será reconocido por su entrega y dedicación a la comunidad hispana en Denver. Asimismo, el alcalde Hickenlooper proclamó el 6 de Febrero como el Día de Reconocimiento al ex-obispo auxiliar de Denver.
Después que todos los asistentes entonaron el canto en español “Amigo” -que fuese cantado al Santo Padre en una de sus visitas a México-, Monseñor José dirigió sus palabras de agrade-cimiento y despedida a la comunidad hispana.
El momento particularmente emotivo fue cuando el Arzobispo José compartió con los asistentes lo que experimentaba al dejar la Arquidiócesis de Denver: “Me voy con el corazón, que con el alma no puedo. Al despedirme de Denver, al despedirme me muero”.
En medio de aplausos y lágrimas de quienes asistían a la despedida, Mons. José continuó sus palabras de agradecimiento y pidió las oraciones de todos los fieles, prometiendo que él se llevaba a todos en su corazón y ofreciendo sus oraciones diarias.
Finalmente, se despidió de todos y cada uno de los asistentes, ofreciendo su bendición, mientras un grupo de mariachis acompañaba con música la fiesta.

 

 


 
 

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