Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Febrero 2005

El Ministerio Hispano se re-organiza para servir mejor a la comunidad

Los tres nuevos líderes quienes tendrán esta gran responsabilidad comparten sus primeras declaraciones y proyectos

Ante la partida de Monseñor José H. Gomez, el Ministerio Hispano en la Arquidiócesis de Denver ha sido re-organizado para de esta manera seguir sirviendo eficazmente a la numerosa comunidad hispana del norte de Colorado.
El Rev. Padre Jorge De los Santos ha sido nombrado Vicario para el Ministerio Hispano. Luis Soto, antes encargado de la Pastoral Juvenil Hispana, es ahora Director del Ministerio Hispano y Mar Muñoz-Visoso es Directora Ejecutiva del Centro San Juan Diego.
El Pueblo Católico los entrevistó para conocer más la misión que le corresponde a cada uno y los desafíos a trabajar.

Rev. Padre Jorge De los Santos
Vicario para el Ministerio Hispano

El Pueblo: ¿Cuáles serán sus responsabilidades como Vicario para el Ministerio Hispano?

P. De los Santos: Ha surgido de nuevo la figura del Vicario para el Ministerio Hispano debido a que el Obispo Gomez, ahora Arzobispo de San Antonio TX, se ausenta de nuestra Arquidiócesis. Queda entonces un vacío en el acompañamiento de las actividades que realiza el Ministerio Hispano. Cabe destacar que dichas actividades no se han frenado, ni interrumpido, pues todos los que trabajan en esta área siguen como siempre dando el ciento por ciento.
Bien, a mí me toca dar ese apoyo y acompañamiento en todas estas actividades, así como también ser un enlace entre el Arzobispo Carlos Chaput y la Curia con los sacerdotes hispanos. Además debo dar seguimiento a los seminaristas hispanos, así como el promover las vocaciones y también, en forma concreta, celebrar las Confirmaciones en español y bi-lingües.

El Pueblo: ¿En qué medida trabajará con el Ministerio Hispano?
P. De los Santos: ¿Medida? Yo diría totalmente, pues yo formo parte del Ministerio Hispano, somos uno, aunque cada quien tiene sus funciones.

El Pueblo: ¿Seguirá con sus obligaciones pastorales en la Parroquia Santa Teresa en Aurora?
P. De los Santos: La labor que deriva del Vicariato para el Ministerio Hispano no me aparta de mis deberes como Vicario de la Parroquia de Santa Teresa sino que se le agrega a ellos.

El Pueblo: ¿Cuáles cree que son los mayores retos en la nueva misión que tiene?
P. De los Santos: El mayor reto es darle continuidad a la magnífica labor realizada por el Arzobispo Gomez. Se han puesto las bases, lógicamente debemos continuar el proyecto hasta su plena realización. La cual, cada día debe ir tomando más forma en lo pastoral, en lo formativo y en lo asistencial.

El Pueblo: ¿Tiene ya algunos proyectos en mente?
P. De los Santos: Con la nueva organización del Ministerio Hispano en la Arquidiócesis de Denver, en la que Mar Muñoz-Visoso tanto insistió, creo que será más viable atender y promover los proyectos pastorales a nivel general y en cada parroquia. Necesitamos un mayor acercamiento a las parroquias que atienden a hispanos y continuar con el impulso del Centro Pastoral San Juan Diego en lo formativo y asistencial.

El Pueblo: ¿Qué le diría a la comunidad hispana en Denver ante la nueva misión que se le encomienda de parte del Arzobispo Chaput?
P. De los Santos: Les diría que es hora de compartir como Iglesia, con mayor entusiasmo, los dones y talentos que hemos recibido. Que es hora de crecer en nuestro sentido de pertenencia, de unidad y de compromiso con la Iglesia como familia de Dios que somos. Y que es hora de descubrir los maravillosos tesoros que nuestra fe tiene reservados para aquellos que la buscan. En resumidas cuentas, que seamos miembros vivos de nuestra Iglesia que es UNA.

Luis Soto
Director del Ministerio Hispano

El Pueblo: Luis, después de va-rios años de experiencia trabajando en el Ministerio Hispano, especialmente con los jóvenes. Ahora el Arzobispo Chaput te pide ser el Director del Ministerio Hispano en Denver. ¿Cuáles fueron tus primeras reacciones y tus impresiones ante el nombramiento?
Luis Soto: Mi primera reacción fue pensar en toda la respon-sabilidad que eso significa. Pensar en el extraordinario trabajo que se ha hecho en los últimos años y que han puesto al Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Denver como uno de los más reconocidos del país. Me pregunté ¿cómo haré yo para continuar todo eso y promover un crecimiento todavía mayor? Después pensé que esto es lo que Dios me está pidiendo por medio de mi obispo y si Dios me lo pide seguramente me dará las fuerzas y la gracia necesaria para realizar un buen trabajo. Además debo decir que tuve tiempo suficiente para pensar, así que para cuando tuvimos la noticia definitiva, ya lo habíamos discernido suficiente.

El Pueblo: ¿En qué consistirá exactamente tu trabajo? ¿Seguirás colaborando en la pastoral con los jóvenes?
Luis Soto: Será mi responsabilidad todo lo que tenga que ver con ministerio hispano fuera del Centro San Juan Diego. Así como existía una oficina del Ministerio Hispano antes de la existencia del Centro San Juan Diego, seguirá existiendo ahora, sólo que con Centro San Juan Diego. Seré responsable de la Pastoral Hispana, es decir, el acompañamiento para todos los grupos, movimientos, grupos de oración, ministerios, parroquias y personas de la Arquidiócesis de Denver. La pastoral juvenil, será todavía mi responsabilidad, al menos de manera temporal. Me reuniré periódicamente con coordinadores de grupos de jóvenes, con cada uno de los movimientos, consejos parroquiales, coordinar de actividades con otros departamentos de la Arquidiócesis para asegurar la participación de los hispanos en la vida de la Iglesia diocesana.
Asimismo, representaré a la Arquidiócesis de Denver en reuniones nacionales de ministerio hispano, realizaré actividades varias que promuevan la participación de los hispanos: conciertos, conferencias, congresos, retiros, concursos, etc. Y mejor aquí me detengo antes de asustarme con todo el trabajo que me espera.
El Pueblo: ¿Cuáles crees que son los mayores retos que presenta la comunidad hispana en nuestra arquidiócesis?
Luis Soto: La comunidad católica hispana representa muchos retos, pero todos ellos vienen acompañados de enormes dones. El mayor de los retos, creo que yo, es el número creciente de católicos hispanos en nuestra Arquidiócesis. Es un gran reto servir y dar un espacio en la Iglesia al vasto número de católicos hispanos del norte de Colorado.
Es muy importante también la promoción del liderazgo hispano en cada parroquia y a nivel diocesano. Esa será la única manera de servir realmente a la gran población católica hispana. Tenemos que hacer sentir a la población hispana, que la Iglesia es su casa.

El Pueblo: ¿Tienes algunas ideas en mente, proyectos que crees hay que empezar a llevar a cabo?
Luis Soto: No quisiera presentar un plan en este momento, creo que es muy pronto para hablar de algo así. Sólo puedo decir que hay un Plan Nacional Para el Ministerio Hispano y un Marco Pastoral Renovado para ese plan en Encuentro y Misión y que lo que tenemos que hacer es ajustarlo a las necesidades y realidades de nuestra arquidiócesis.

El Pueblo: ¿Quieres decirle algo a la comunidad hispana en Denver?
Luis Soto: A la gente que me conoce y con la que he estado colaborando por estos dos años y medio en la arquidiócesis, quiero decirles gracias y que sigamos adelante. Ellos me conocen y saben de mis intenciones y mis ganas de hacer algo por el ministerio hispano. A los que no me conocen y se sienten nerviosos por el cambio en el ministerio hispano, les digo que estoy para servirles y me daría mucho gusto que comenzáramos a trabajar juntos para el bien de la Iglesia hispana de la Arquidiócesis de Denver.

Sra. Mar Muñoz-Visoso
Directora Ejecutiva del Centro San Juan Diego

El Pueblo: Mar, definitivamente este nuevo nombramiento te dará más posibilidades y tiempo para dedicarte por completo al Centro San Juan Diego. ¿Cuáles son tus responsabilidades concretas como directora del Centro?
Mar Muñoz: Como Directora Ejecutiva del Centro San Juan Diego tengo la responsabilidad desde ahora de supervisar y dirigir todos los programas que se hagan en el Centro San Juan Diego o desde el Centro como un servicio en otros lugares, fundamentalmente las parroquias. También tengo la responsabilidad de supervisar tanto al personal como la administración del Centro, y por supuesto, el gran reto de continuar las obras reconstrucción del edificio.

El Pueblo: ¿Cómo queda entonces constituido ahora en Centro?
Mar Muñoz: El Centro en sí no cambia mucho. Lo que sí cambia es la estructura del ministerio hispano. El Centro seguirá teniendo dos divisiones principales. Por un lado la parte de Servicios de Bienestar Familiar, donde ofrecemos un abanico de servicios educativos y de auxilio a las familias hispanas. Por otro, el Instituto de Pastoral donde estamos formando a catequistas, jóvenes líderes y agentes de pastoral en general. En este sentido, el Centro retiene todo el aspecto educativo-formativo de la pastoral hispana.
Volviendo al Centro, un aspecto muy importante es el cultural. De ambas divisiones del Centro San Juan Diego también están surgiendo un número interesante de actividades culturales y folklóricas destinadas a promover y preservar nuestra cultura y tradiciones latinoamericanas. Además de estos servicios, el Centro seguirá ofreciendo espacio para reuniones, retiros, conciertos, etc.

El Pueblo: ¿Qué metas tienes pensadas para este año en el Centro?
Mar Muñoz: Mi promesa tanto a Monseñor Gomez como a Monseñor Chaput ha sido trabajar principalmente en dos objetivos. El primero, levantar el Instituto de Pastoral con programas sólidos que le den credibilidad no sólo a nivel diocesano sino regional.
Por otro lado, conforme nuevas parroquias se abren a la realidad del ministerio hispano, también hay que ayudar a los párrocos, diáconos y laicos no hispanos a quienes se les ha encomendado la tarea de trabajar con las comunidades hispanas a través de cursos de español y cultura hispana por ejemplo. La segunda meta es recaudar suficiente dinero para continuar las obras y terminar el edificio. El espacio está muy solicitado y cada vez se hace más acuciante la necesidad de tener acceso al segundo piso. Reparar el exterior de este edificio histórico, además de devolverle su belleza y dignidad original, nos ayudará a no malgastar recursos, especialmente porque muchas ventanas se encuentran en muy mal estado.

El Pueblo: ¿Qué piensas de la reorganización del Ministerio Hispano?
Mar Muñoz: Creo que es una decisión muy sabia y acertada por varios motivos. El Arzobispo Chaput ha demostrado repetidamente su preocupación por la comunidad hispana. Tenemos posiblemente la mejor oficina de ministerio hispano de nuestra región episcopal en cuanto a recursos y personal asignado. Y aun así no nos damos abasto para la necesidad. El crecimiento y la demanda de servicios del Centro San Juan Diego ha sido tan grande que realmente se necesita una persona dedicada exclusivamente a levantar el centro. Pero no por eso vamos a descuidar el trabajo tradicional de la pastoral hispana. El Ministerio Hispano va mucho mas allá de lo que sucede en el Centro San Juan Diego. Por otro lado, la partida de Monseñor Gomez nos plantea otro reto muy importante. Al haberse mudado todas las oficinas del ministerio hispano al Centro San Juan Diego, y al irse el obispo auxiliar, nos quedamos sin un representante permanente que trajera nuestra voz y preocupaciones al Centro Pastoral arquidiocesano, y que asegurase la continuación del trabajo con otras oficinas diocesanas que se había venido construyendo en los últimos ocho años.
Personalmente, le agradezco mucho a Monseñor Chaput que haya dividido en dos la posición que yo he ocupado hasta ahora, pues las responsabilidades seguían aumentando y al final uno siente que no puede llegar a todo, por más que lo intente. Creo que tanto Luis como el Padre Jorge realizarán muy bien este papel. De nuevo, creo que esta reorganización es una muestra más del compromiso y del amor del Arzobispo por nuestra comunidad, pues con esta nueva estructura esta queriendo afirmar los avances que se han hecho en todas las áreas del mi-nisterio hispano en la arquidiócesis, sin descuidar ninguna.

El Pueblo: ¿Qué le quisieras decir a los fieles de la comunidad hispana en el norte de Colorado?
Mar Muñoz: En primer lugar, agradecer a tantísima gente todo el apoyo que me han dado en mis casi ocho anos como directora de la pastoral hispana. Todo lo que se ha conseguido lo hemos hecho juntos y no hubiese podido ser de otra forma. Pedirles que el mismo apoyo se lo sigan brindando a Luis, quien ya ha demostrado su valía y buen hacer. En segundo lugar, gracias a todos los que se atrevieron a soñar con nosotros y han trabajado o siguen trabajando para hacer el Centro San Juan Diego una realidad.
Cada día veo milagros de fe y solidaridad en este lugar. Sigamos trabajando juntos para que este centro sea un modelo de ministerio hispano donde quede patente que la enseñanza de la fe y la puesta en práctica de la misma caminan necesariamente de la mano.

Este tema del compromiso dentro de la pastoral hispana no es nuevo. “Con respecto a la organización, todo lo llevamos al último momento. Los deadlines nos resbalan”, señaló durante el mismo encuentro Gloria Linares, al hablar de las prioridades del ministerio hispano.

“Tenemos que pasar de la buena intención a la preparación”, continuó Linares.

La síntesis de los desafíos queda bien expresada en las pa-labras de Mons. Gómez: “El reto es que nuestra fe como hispanos influya en la sociedad en la que vivimos, en las leyes, en los modos culturales como la gente vive. Nosotros somos quienes tenemos la responsabilidad y el reto de hacer que nuestra identidad sea respetada y que influya en la vida de la sociedad”.

 


 
 

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