Publicación en español de la Arquidiócesis de Denver
Febrero 2005

De nuestra indiferencia, la Cuaresma y un cambio en tu vida

Por Abraham Morales

Cómo hablar de sacrificios, abstinencia y obras de caridad para esta Cuaresma cuando somos indiferentes a nuestro alrededor, egoístas y no nos importa nada más que nuestra comodidad personal? ¿Cómo vivir una vida como cristianos sin que nos dé vergüenza manifestar abiertamente nuestra fe entre nosotros mismos? ¿Cómo darle sentido a una vida hueca y rutinaria donde pasa el tiempo y nosotros seguimos igual de vacíos? ¿Qué es realmente ser cristiano, ser católico? ¿Por qué criticamos al que se entrega un poco más a Dios, al que quiere ser mejor persona siguiendo a Jesús como modelo? ¿Qué acaso no somos todos católicos bautizados en el mismo Espíritu?

Está bien, te dejo descansar un poco de tantas preguntas. Pero es que este tiempo tan especial de la Cuaresma es ideal para que reflexionemos, para que nos analicemos objetivamente sobre cómo estamos viviendo esta vida. Es el tiempo para nuestra conversión. Pero como lo hemos comentado en otras ocasiones, no es acerca de los signos externos como la ceniza y las comidas supuestamente más austeras, sino sobre las acciones y los cambios que quieras hacer en tu vida. Así como una boda se prepara con tiempo porque son muchos los detalles, así es este tiempo de Cuaresma para nosotros ante la celebración más importante de nuestra vida como cristianos. He ahí la importancia de la Cuaresma, porque es donde preparamos nuestro corazón para la Gran Fiesta. La celebración de un Jesús que vino al mundo a salvarnos muriendo por tus pecados, los míos y los de toda la humanidad, y que resucitó para darnos una vida nueva.

En especial, quiero recordarte una palabra que hemos olvidado porque somos demasiado egoístas y buscamos nuestra propia comodidad: el sacrificio. No sólo con tu ayuno estos viernes de Cuaresma, sino con otras muestras de amor. El sacrificio es una muestra de amor. Y si tú amas al Señor, demuéstrale tu amor ofreciendo sacrificios. ¿Qué tal si sacrificas jugar menos al play station y dedicas ese tiempo a comunicarte mejor con tu mamá, o a ayudarla? ¿Puedes sacrificar ver menos tele para ir al grupo de jóvenes entre semana? ¡Sacrifica tu flojera!

Esta Cuaresma es la oportunidad que has estado esperando para empezar a encontrar las respuestas a todas las preguntas que al inicio hacíamos, a tus propias preguntas; es el inicio para darle o reencontrar el sentido de tu vida. Eres joven y tienes todo por delante, pero ser joven no quiere decir ser irresponsable; sino todo lo contrario. Un joven de bien será un adulto de bien. Hoy estás sembrando lo que como adulto cosecharás.

Que esta cuaresma sea un momento sincero entre tú y tu Creador. Y no te quedes ahí, compártelo con los demás.
Paz.

PD. A propósito de lentejas y capirotada ¿Hace cuanto que no te confiesas? Infórmate en tu parroquia sobre los servicios de re-conciliación para esta Cuaresma. Confesándote das un paso firme a un encuentro personal con el Señor.

 



 
 

Publicación en español de la
Arquidiócesis de Denver

E-mail: elpueblo@archden.org
Editora:
Rossana Goñi
Director General:
Rossana Goñi