Película del mes: Un día sin mexicanos
Un día sin mexicanos
Director: Sergio Arau.
Guión: Yarely Arizmendi y Sergio Arau.
Elenco: Yarely Arizmendi, John Getz,
Maureen Flannigan, Muse Watson, Caroline Aaron, Melinda Allen, Fernando Arau y Eduardo Palomo.
100 min. Adultos.
Es una sátira cómica sobre la sociedad norteamericana que ignora y discrimina al hispano y su aporte a este país, presentada de una manera cómica e inteligente, bajo la dirección del talentoso Sergio Arau, en su debut como director de largometraje.
Una mañana California amanece sin un tercio de su población. Una niebla rosada cubre el Estado y toda la comunicación al exterior es bloqueada. Al paso de los días se van dando cuenta que la característica común en los 14 millones de desparecidos es que todos son hispanos.
California se encuentra en pánico, todas las industrias, la economía y la política se ven afectadas por tan extraña desaparición. Los "científicos" teorizan al respecto, unos creen que los desparecidos fueron raptados por los extraterrestres, otros que es el final de los tiempos, que los hispanos son los elegidos. Nadie sabe a ciencia cierta porque todos los hispanos simplemente desaparecieron. ¿Quizá se cansaron de ser ignorados? La historia nos muestra cómo de manera particular esta desaparición afecta a cuatro personajes: una maestra y ama de casa, casada con un mexicano, un senador, al dueño de un rancho y empresario agrícola y a una reportera (Yarey Rodríguez) aparentemente la única hispana que no desaparece.
Aunque el título habla de mexicanos, es la historia de todos los hispanos en Estados Unidos; de hecho, el título implica precisamente sarcasmo. Es una película bien lograda, con elementos muy interesantes en cuanto a la edición, la musicalización y con una actuación muy aceptable. Pero lo más interesante es el planteamiento y la crítica social que puede generar. El mensaje es de apertura y aceptación a las diferencias de nuestros semejantes, en este caso, sin importar el color de la piel o el origen. Nos hace identificarnos con nuestra propia realidad en este país, pero también nos debe ayudar a reconocer que nosotros mismos hemos sido o podemos ser discriminatorios entre nuestra propia comunidad.
Reseña de Abraham Morales |